Encuentro medieval en Muskiz: la historia más divertida

Escenas de una anterior recreación histórica en el castillo de Muñatones./
Escenas de una anterior recreación histórica en el castillo de Muñatones.

Juegos, oficios, costumbres y combates del pasado en el castillo de Muñatones para una jornada familiar

IRATXE LÓPEZ

Caminemos hacia atrás como los cangrejos, pero no en el espacio sino en el tiempo. Pongamos que decimos adiós por unas horas al siglo XXI para entrar de lleno en el Medievo. Allí aguarda un castillo erigido entre los siglos XIV y XV, el de Muñatones. Sus puertas se abren para acoger una jornada especial en la que mostrar y observar antiguas destrezas. Imaginemos que no cubren nuestras vergüenzas pantalones vaqueros ni camisetas sino extraños tejidos que un día, hace mucho, abandonamos. Que en vez de coche tenemos caballería y en vez de la prisa pegajosa de nuestro mundo el frescor de otro más oscuro pero que apreciaba la lentitud y el detalle.

Digamos que hoy se obvia la existencia de tiendas con grandes marcas y queremos aprender a coser gracias a la técnica del nalebinding con una aguja de hueso. Que dejamos las chuches de los niños a un lado y les damos capricho practicando puntería con el arco. Que apagamos ordenadores y tablets para medir nuestra habilidad en el Kubb y el Chito, o para jugar a la olla. Probar valía en estos talleres es posible gracias al IV Encuentro Medieval de Muñatones, cita de recreación histórica ineludible en la que los mayores volverán a ser niños y los niños podrán conocer cómo se divertían antaño sus mayores, cuando jugar con espadas de madera formaba parte de la infancia y creerse caballero por un rato alimentaba la imaginación.

Encuentro medieval (Muskiz)

Cuándo
: 9 de junio (10.30-14.00 y 16.30-19.30 h.) y 10 de junio (10.30-14.00 h.)
Dónde
: castillo de Muñatones
Precio
: Adultos 4 €, menores 12 años 1 €
Información y reservas
629271516 / info@elpobal.com
Recomendaciones
: llevar cantimploras o recipientes con agua, protección solar, viseras y respetar la señalización

Dónde si no en este lugar será posible asistir a la lucha entre un caballero y un campesino, pelea desigual a la que se enfrentaron los aradores de tierra perfeccionando sus armas para hacer frente a la superioridad de los guerreros profesionales. En qué otro sitio cuentacuentos y marionetas rescatarán historias de la Edad Media que transmiten el acervo popular.

Cuerpo a cuerpo

Las exhibiciones de combate reunirán, sin duda, a gran número de público. Todo el mundo disfruta viendo entrenar a la infantería en combate cuerpo a cuerpo y a distancia, o a la caballería armada con espada, lanza y proyectil. Los gritos y el terror de la batalla son asumibles cuando se sabe que no terminarán en sangre. El encuentro promete sorpresas, por lo que es mejor esperar lo inesperado. Su objetivo pasa por divulgar conocimientos históricos de forma amena y entretenida. Saber del hoy gracias al ayer. Entender de dónde procedemos y cómo eran nuestros antepasados. Por qué tomaban hidromiel en vez de refrescos. Qué utensilios empleaban los cirujanos de entonces, los galenos, para completar sus tratamientos. Cómo obtenían los pigmentos utilizados en la escritura y pintura de libros. Y de qué manera surgieron las cotas de malla y piezas de armadura, tan necesarias en tiempos convulsos.

La experiencia se acercará mucho a la realidad porque el recreador no se disfraza, se viste y caracteriza como lo haría una persona en la época, documentándose seriamente antes de hacerlo. Ahonda en las costumbres, en los hechos históricos para alumbrar este espectáculo cultural. Así consiguen elaborar recetas medievales según gustos de antaño. Hacer cirios a partir de cera natural de abeja armados de santa paciencia. Conseguir buenas abarcas. O presentar a la concurrencia una catapulta.

¿Los encargados de este milagro temporal? Asociaciones culturales coordinadas por la vizcaína Otsolur, grupo dedicado a la recreación de la Edad Media en el Occidente Pirenaico, a quienes acompañan otros de Álava, Asturias, Madrid, Comunidad Valenciana, Aragón, Navarra y Cataluña. Para lograr juntos un museo vivo en el que ver exposiciones, participar en talleres y disfrutar exhibiciones. Imposible perdérselo.

Recomendaciones

Eskola 95
. El edificio que ocupó la antigua escuela de hostelería alberga un restaurante sencillo, perfecto para familias al que rodea un espacio verde ajardinado. (Barrio del Campo s/n. Polígono industrial Santelices. Muskiz. 946178413. Web: eskola95jatetxea.com )
Mugarri
. Algo más lejos, en Pobeña, la buena fama precede a este asador familiar donde además del chuletón puedes pedir como ensalada de bogavante, almejas o rape. (Morenillo, 2. Pobeña. 946707799. Web: restaurantemugarri.com )

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