Exposición: imágenes de una ría gris

El Serantes se recorta al fondo de un paisaje de grúas.//Fotografías: Carlos Cánovas
El Serantes se recorta al fondo de un paisaje de grúas./ / Fotografías: Carlos Cánovas

Paseo por el pasado industrial de Bizkaia a través del objetivo de Carlos Cánovas, que exhibe en Madrid un centenar de fotos

ELENA SIERRA

Cuando el fotógrafo Carlos Cánovas vuelve a Bilbao, el lugar que quiso fotografiar siempre por el «poder visual tremendo que ha tenido desde el centro de la ciudad hasta la desembocadura del Nervión» -y que consiguió convertir en objeto de trabajo a comienzo de los años 90,- se sube al puente de La Salve pero no lo hace para admirar el Museo Guggenheim, que desde allí se hace el turista una buena idea de las dimensiones y el enclave del edificio, sino para no mirarlo en absoluto. Lleva la mirada hacia el otro lado, o sigue el curso de esa ría que tanto le inspira aun, y bucea un rato en su recuerdo, el que dejó plasmado en unas mil doscientas placas en los años 1993 y 2000. Por entonces, la fotografía era otra, como lo era la ciudad: se tomaban las imágenes de forma analógica y lo que aparecía al revelarlas era un paisaje de grúas, fábricas, solares, playas de vías, chimeneas, ruinas industriales que estaban a punto de desaparecer para siempre...

Esos son algunos de los protagonistas de la exposición que acaba de inaugurar el Museo ICO, en Madrid. Se llama 'En el tiempo. Carlos Cánovas', y presenta un centenar de imágenes, la mitad de ellas inéditas, en torno al paisaje urbano. Ahí está también la vieja ría, con sus márgenes industriales, sus casas obreras sobre fondo de humo, todo en blanco y negro y perteneciente a la serie 'Paisaje sin retorno', un proyecto sobre la ría de Bilbao en un momento en que estaba empezando a desmantelarse su entramado siderúrgico, incluidos los Altos Hornos de Bizkaia, para dar paso a una reforma urbana -«social y emocional», dice el fotógrafo- que cambiaría para siempre la ciudad y su comarca. Algo queda, cierto, y puede pasearse.

Exposición fotográfica (Madrid)

Dónde
: Museo ICO, calle de Zorrilla 3.
Cuándo
: abierta hasta el 9 de septiembre, entrada gratuita. Cierra los lunes. De martes a sábados: 11.00 a 20.00h. Domingos y festivos: 10.00 a 14.00h
Web
: www.fundacionico.es

Con permiso

Además de subirse a La Salve para ver el gran cambio, Cánovas (nacido en Hellín, Albacete, en 1951, aunque su familia se trasladó cuando era un niño a Pamplona) recomienda acercarse a Sestao y detenerse a la altura del único superviviente de los tres hornos altos que había en Altos Hornos, una estructura que dejó de funcionar precisamente en 1993. Desde la acera se está a muy pocos metros de este ingenio que Cánovas ha podido visitar gracias a algún permiso especial, y que le sigue maravillando por lo que contiene de historia de la industrialización en Bizkaia. Ya que se ronda por la zona, el resto del recorrido en cualquiera de las direcciones sirve también para profundizar en ese pedazo de historia. Merece la pena imaginarse la época: las hordas de hombres encaminándose a las fábricas o saliendo de ellas, subiendo y bajando, y el ruido.

Planta industrial en Barakaldo. A continuación, viviendas en Sestao. Finalmente, incendio en una casa de Olabeaga.

A la margen derecha Cánovas fue para obtener mejores panorámicas de todo lo que se cocía en la izquierda. Desde la dársena de Axpe, en Erandio, obtuvo algunas fotos en las que las grúas plantadas junto a la ría parecen seres alienígenas conquistando tierra ajena. «Los resplandores por la noche o al atardecer eran increíbles. Inspiraban temor, belleza y temor, era sublime».

Ahora solo hay puntitos de luz, pero sigue teniendo lo suyo. Y el paseo por la carretera, desde Bilbao a Erandio y más allá, sigue ofreciendo una imagen diferente, por mucho que se haya pasado de una economía de industria a una de servicios; las mareas bajas dejan al descubierto restos recubiertos de verde que hoy también valdrían una foto.

Siguiente parada en el recorrido emocional y fotográfico: mirar Portugalete y su puente desde lejos, desde arriba. Desde hace unos años existe un ascensor público en el límite entre Sestao y Portugalete que, por la altura que alcanza, muy bien sirve de mirador. Y para terminar, el fotógrafo recomienda acercarse al Puerto de Bilbao.

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