Amaia Salazar se toma un descanso en el Baztan

Las brumas matutinas cubren las colinas y prados del valle navarro, con las primeras estribaciones del Pirineo al fondo./
Las brumas matutinas cubren las colinas y prados del valle navarro, con las primeras estribaciones del Pirineo al fondo.

Viaje literario. Mitos, paisajes, senderos y chocolate en el más singular de los valles navarros, destino de los lectores de Dolores Redondo

GAIZKA OLEA

Ahora que Dolores Redondo ha trasladado sus historias negras a la Ribeira Sacra gallega con su última novela, el premio Planeta 'Todo esto te daré', dejando aparcados pero vivos para siempre los crímenes y los turbios mitos del Baztan, ahora que la inspectora Amaia Salazar puede descansar por fin de perseguir sus propios fantasmas, es un buen momento para regresar a esta comarca navarra tan cercana y que es un compendio de paisajes, pueblos encantadores, tradiciones y, no lo negaremos, un pelín de misterio. Es lo que se espera de esta región fronteriza repleta de bosques frondosos, leyendas de contrabandistas y agotes, cuevas y símbolos difícilmente comprensibles.

Podríamos arrancar esta ruta por los clásicos, Elizondo o Arizkun, pero nos desviaremos un poco para descubrir uno de esos lugares secretos, el embalse de Leurtza, en Urrotz, construido a comienzos del siglo XX en una hondonada del hayedo para generar energía eléctrica. Resulta complicado explicar cómo un proyecto tan agresivo ha desembocado en un espacio natural de una belleza casi irreal. El agua contenida en el pantano es el espejo en el que se mira el bosque creando imágenes inolvidables. Un lugar en el que pasar el día y disfrutar del picnic después de la caminata por el sendero de 2 kilómetros que rodea el embalse, un camino habilitado para todo el mundo.

Baztan (Navarra)

Cómo llegar
. Elizondo se encuentra a 140 kilómetros de Vitoria (por Pamplona) y a 160 de Bilbao, por San Sebastián, Irun y Lesaka. Web www.baztan.eus y www.valledebaztan.com.

De camino hacia Elizondo, la capital del valle, nos detendremos en Donamaria para examinar desde fuera su torre, conocida también por la Casa de las Tablas, por los listones de madera que cubren sus pisos altos. Es una imponente construcción civil del siglo XV sin parangón, aunque encontraremos interesantes muestras de palacios y caseríos por todo el valle.

Con avellanas

Elizondo, el pueblo natal de la sufrida Amaia Salazar, reúne todos los servicios previsibles del municipio central de la comarca, pero su imagen de postal se resume en ambas márgenes del Bidasoa. Los arcos en los que se desarrollaba la vida en tiempos pasados, el puente, los palacios (Arizkunenea, Datue, Istekonea) y las casas asomadas al río merecen un paseo tranquilo que debería desembocar en el museo etnográfico repleto de material donado por los vecinos que atestigua las labores tiempos pasados. Y para endulzar la visita, vamos a la pastelería Malkorra, que en 2024 cumplirá un siglo de existencia, con el fin de catar el 'urrakin egiña', delicioso chocolate hecho con avellanas.

El hayedo de Bertiz./ Iñaki Zaldua. A continuación, una yegua y su potro pastan junto al embalse de Leurtza./ A. D. C. Finalmente, calle principal de Arizkun./ Alicia del Castillo.

Muy cerca de Elizondo se alza Arizkun, que es poco más que una calle entre hermosos edificios y el magnífico convento de clarisas que desemboca en la iglesia, donde pronto nos llamará la atención una puerta tapiada. Era la entrada al templo de los agotes, que no podían acceder por la fachada principal y debían, en cambio, permanecer apartados del resto de los fieles durante los oficios. Los agotes habitaban el barrio de Bozate y sobre ellos pesa una desgraciada historia de marginación y misterio sobre sus orígenes. Cerca se encuentra el museo de Xabier Santxotena, descendiente de una familia vinculada al trabajo de madera y discípulo de Jorge Oteiza, que invita a sumergirse en un muestrario de obras vinculadas a la mitología vasca.

A unos pocos kilómetros de Arizkun se encuentra Erratzu, puerta de entrada del sendero que conduce a la cascada de Xorroxin. El paseo, de unas dos horas y 7,4 kilómetros de longitud, es aconsejable y apto para toda la familia, pues transcurre entre pastos, huertas y bosquecillos hasta llegar al salto de agua. Pero si queremos disfrutar de la naturaleza (con matices) en estado puro tendremos que dirigirnos al señorío de Bertiz, un capricho surgido de la mano de Pedro Ciga y Dorotea Fernández, que adquirieron en la regata del Bidasoa una inmensa extensión de terreno para edificar allí una mansión.

Red de senderos

El parque, a medio camino de jardín romántico y botánico, es un lugar encantador rodeado de praderas y espacio para el ocio. El tesoro de Bertiz es, sin embargo, su bosque, que estaba en algunas zonas desaparecido por la labor de tala y carboneo. Por eso decimos que es una naturaleza con matices, porque la mano del hombre ha sido imprescindible para que el hayedo sea lo que es hoy. Desde el aparcamiento parte una red de senderos de diversa dificultad: hay un paseo de 700 metros liso y cómodo en torno al palacio, otros más exigentes de entre 2 y 4 horas de duración que adentrarán al visitante en el bosque y, el más largo, el que le llevará a la cumbre de Aizkolegi (830 metros), que requiere unas siete horas de un esfuerzo que las vistas compensarán con creces. Allí se encuentra la segunda residencia del matrimonio Ciga-Fernández, abandonada desde hace décadas.

Antes de marchar convendrá llegarse hasta Amaiur, en la carretera que enlaza Elizondo y Arizkun con la Urdazubi, ya en la muga. Amaiur es, como Arizkun, una calle en ligera pendiente flanqueada por viviendas, por la que pasaba el camino de Francia. En la parte baja del pueblo, cerca de la puerta que sobrevive de la antigua muralla, se encuentra el molino, abierto y activo; arriba, las ruinas del castillo, el último lugar del reino de Navarra que resistió a su incorporación a la corona de Castilla, en el siglo XVI.

PARA COMER

Santxotena
. Cocina tradicional basada en productos de la tierra de primera calidad. Sus especialidades son el salpicón de marisco, el panaché de verduras, el rabo de ternera, la merluza koskera o el solomillo de Baztan. Además preparan el zuri ta beltz (blanco y negro), un plato típico de la comarca y de la vecina Ultzama. Txuri es una especie de morcilla sin sangre pero con huevo, mientras que el beltz es la sangrecilla del cordero coagulada y cocida. Pedro Axular s/n (Elizondo). 9485802 97. www.santxotena.es . 30/45 €.
Galarza
. Situada en las afueras de Elizondo, al borde de la carretera que viene de Francia, es una antigua venta que ha renovado su oferta con el paso del tiempo. Un recetario tradicional con buen producto local sobresalen en su cocina. Las alubias rojas, el ajoarriero o la cuajada son algunas de sus estrellas. Santiago, 1 (Elizondo). 948580101. 25/35 €.
Bixta Eder
. Su nombre, que casi no necesita traducción, lo dice todo de este local en el que unos platos contundentes y bien elaborados se ven sazonados con una ración de buenas vistas. No resulta fácil localizarlo, pero si llegas podrás degustar alubias rojas de Baztan, cordero al chilindrón o tartas caseras. Ctra. Azpilkueta (Arizkun). 948453358. www.bixtaeder.es . 34/40 €.
Malkorra
. Este es un clásico de la alimentación, pero no un restaurante. La confitería de Elizondo está a punto de cumplir el siglo de vida y de sus anaqueles sigue saliendo una lista de dulces para el recuerdo. Además del chocolate de avellana, su especialidad, destacan los mousses, las pastas, el dolmen con praliné y chocolate, las caracolas con pasas y frutos secos o los bollos suizos. Santiago 15 (Elizondo). 948580061. www.malkorra.com . El kilo de urrakin ronda los 30 €/kilo.

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