Los pueblos olvidados de la sierra del Humión, al norte de Burgos

Iglesia románica de Ranera./I. MUÑOYERRO
Iglesia románica de Ranera. / I. MUÑOYERRO

Cubilla, Valderrama y Ranera ofrecen naturaleza, soledad y grandes espacios libres

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

Los Montes Obaranes, en el norte de Burgos, marcan el límite natural entre la llanura de la Bureba y las Merindades. Allí, en un confín de estas montañas se extiende el Partido de la Sierra en Tobalina, hoy incluido en el ‘Espacio Natural Protegido de los Montes Obarenes’.

Naturaleza pura en un terreno cubierto por bosques de hayas, quejigos, pinos y alcornoques. Donde los prados de siega se alternan con las fincas de cereal. Y las vacas pacen en los pastizales más altos. La fauna salvaje es numerosa. Corzos y jabalíes se dejan sorprender en las horas tempranas. Buitres y águilas sobrevuelan unos parajes donde se puede caminar sin tropezar con más excursionistas.

Información últi

Cómo llegar
AP-1/ N-1 Pancorbo. La N-232 va a Oña. En el Busto BU-504 a Ranera y Frías. En La Aldea del Portillo entrada a los pueblos de la Sierra. Desde la cornisa Cantábrica, N-232 y N-629. Luego BU-530 al Valle de Tobalina. En Frías, BU-504 a La Aldea del Portillo del Busto. De Frías a Valderrama BU-5201
Comprar
En Barcina de los Montes Quesería ‘La Majada de Barcina’. Queso de producción ecológica de oveja churra (Tel: 659 274524)
Páginas de interés
www.lasmerindades.com | www.partidodelasierra.es | www.partidodelasierraentobalina.es | www.romanicodigital.com

Tres poblaciones forman el municipio. Valderrama la capital, Ranera y Cubilla, el más elevado en las faldas del majestuoso Pico Humión, blanco de hielo en invierno. Si buscamos naturaleza, soledad y espacios abiertos la hemos encontrado debido a la despoblación. Comenzó en los años 60 y ha vaciado la Sierrilla, como también se conoce. Sus habitantes nunca fueron muchos, pero en el último censo (2016) entre los tres pueblos no llegaban los cien vecinos. El resto hizo las maletas y se fue.

El Mirador del Busto

Primera parada en el mirador del Portillo del Busto, entrada al Partido de la Sierra por la carretera que anteriormente fue calzada romana y lleva a la ciudad de Frías. Es la atalaya de la Bureba. Del pequeño aparcamiento una senda sube a la plataforma superior.

Estamos a más de mil metros de altura y el panorama es imponente. Nos vigilan los buitres curiosos. La llanura cerealística es un barbecho amarillo abrasado por el sol de Castilla que se extiende en el horizonte hasta la Sierra de la Demanda. Por el Norte descuella la mole rocosa del Humión. Loma arriba (sólo para andarines) están ruinas de la fortaleza fronteriza de Petralata.

Museo al aire libre en La Aldea del Portillo.
Museo al aire libre en La Aldea del Portillo. / I.M

La carretera desciende unos km hasta el cruce de La Aldea del Portillo del Busto que pertenece a Oña. Por la izquierda va a Barcina y Oña. De frente a Frías. Y por la derecha lleva a Cubilla de la Sierra. Es una población reducida, casi despoblada que se anima con la vuelta de los antiguos vecinos (fiestas 27 sept). La iglesia es pequeña, apenas una ermita, y está advocada a los santos Cosme y Damián. Frente a ella hay una buena fuente. Hace unos años se asentó allí ‘El Taller Colectivo y Centro Cultural El Hacedor’ sede de ‘Imágenes y Palabras’, una organización creada para fomentar la producción artística e intercambiar experiencias. Cuenta con una galería de arte, una pequeña biblioteca y una casa (Tel: 634 415 302). El caso es que tras el fallecimiento del fundador el colectivo parece haber decaído. De su pasada actividad han quedado una serie de hierros roñados y esculturas desperdigados entre cardos y hierbajos por las eras. También hay una Casa Rural El Hacedor (Tel: 947 301404).

Románico de Zangández y La Molina

La carretera se interna entre trigales enmarcados por endrinos, enebros y espinos. El monte se cierra de robles y encinas. La naturaleza ha recobrado su espacio. Llega a la curva de Zangández, villa desde 1787. En 1845 tenía 22 casas ‘de mediana construcción’ según Madoz. Ahora es un pueblo pequeño, agrupado que vive de la ganadería y que también se anima en verano. Hay una fuente fechada en el año 1947.

I. MUÑOYERRO

En un altillo entre encinas está la iglesia de Santa Engracia. De estilo románico de los siglos XII y XIII. Consta de una nave rectangular y su portada está protegida por un pórtico con arquivolta gótica (siglo XIV). En la cabecera se abre una bella ventana románica.

El valle se ensancha plantado de trigales y campos de girasol. Rapaces en el cielo y silencio sólo roto por el motor de algún tractor. Los Obarenes (derecha) se quiebran en el peliagudo paso de La Herradura, que permite el paso a la Bureba. En la subida hay un molino (de ahí molina) y sobre el paso se aprecia la base de un puesto de vigilancia que quizá se remonte a la reconquista.

La Molina del Portillo del Busto pertenece a Oña. En el catastro de 1845 tenía 22 casas. Ahora alguna menos. También tuvo una cárcel. Pueblo agrícola y ganadero en el que sobresale la preciosa iglesia de santa María Virgen, de estilo románico burebano del siglo XII. Restaurada recientemente está cerrada al público.

La carretera continua valle arriba. Desaparecen los cultivos y el bosque se cierra. Nada ni nadie a la vista salvo algún corzo distraído. A medida que ganamos altura los Montes de Pancorbo emergen en el horizonte. Cruce. De frente se vuelve pista. Es conocida como ‘la calzada romana’ o ‘napoleónica’ que llega hasta Encío.

Bajo el pico Humión

Cubilla de la Sierra queda a la izquierda.

Es un caserío pequeño, con buenas casas muchas restauradas. Se recuesta en la loma del Humión a 1.023 m de altitud. Domina el caserío la iglesia-fortaleza de San Román, de estilo gótico (siglo XIV). Desde su pórtico se otean los montes Obarenes de cumbres despejadas y laderas cubiertas de pinos de repoblación. El caserío está en cuesta con calles encanchadas y una bonita fuente abrevadero en lo alto. Llegó a tener 29 casas abiertas y más de cien vecinos. En 1958 se fue la primera familia y luego siguieron las demás, hasta que en los 80 el pueblo se vació. Ahora hay 22 empadronados, pero solo cinco viven permanentemente.

Su economía se basa en dos explotaciones ganaderas con cientos de vacas que pastan en las laderas de la montaña. Antes había caballos salvajes. Ahora no, porque como contaba un vecino ‘se los comen los lobos’. Tuvo un horno de pan (derribado hace tiempo) y una taberna que se animaba en las fiestas parroquiales (18 de noviembre). Su lugar lo ocupa el Centro Cultural Pico Humión que abre los fines de semana.

Fue pueblo de grandes nevadas que según otro vecino ‘duraban veinte días y alcanzaban los tres metros de altura’. La del 80 la nieve aguantó 22 días. La carretera quedaba cortada y sólo el panadero se atrevía con los ventisqueros e hielos.

El pueblo bulle en verano con la llegada de oriundos que llegan de Burgos, Miranda y el País Vasco. Los fines de semana es frecuentado por los montañeros que suben al Humión (1.436 m/2h.30’) o recorren los bosques de hayas y robles que tapizan sus vaguadas. Hay un alojamiento rural Casa Perico (Tel: 639219605).

Valderrama, la capital

La capital de municipio es Valderrama y está lejos de Cubilla, en la vertiente del Ebro cerca de Frías y de Las Merindades. Es un pueblo antiguo que fue grande. En el siglo IX consta la existencia allí de tres monasterios. San Andrés; San Ginés vinculado a Cillaperlata y por tanto a Oña. Y San Cosme y San Damián que ya existía cuando a inicios del siglo IX su iglesia fue restaurada por el obispo Juan de Valpuesta.

En la actualidad tiene 25 habitantes que viven de la ganadería y el cultivo de cereales. Las casas son fuertes, preparadas para resistir nevadas, fríos extremos y calores. Ocupan una solana con vistas a la sierra del Humión, que aparece cubierta de encinas y robles. Muchas han sido restauradas por los hijos de los emigrantes.

La iglesia es maciza de estilo gótico vulgar y está doblemente advocada: a San Pedro y a la Santísima Trinidad. También hubo muchas ermitas. Ahora sólo quedan cuatro.

En el barrio alto hay una casa rural ‘Las Encinas’ (Tel: 605 410462), con bar y terraza.

La vega de Ranera

De Valderrama parten varias rutas a pie. Una de ellas lleva a Frías ciudad que circunvalamos (en coche) para llegar a Ranera y cerrar el bucle.

Ranera, el pueblo más populoso del municipio, se reparte en dos barrios a uno y otro lado de la BU-504. Madoz cuenta en su Diccionario (1846) que ‘su terreno es muy húmedo y de mediana calidad. Por él serpentea el arroyo Molinar, aunque sus aguas no son aprovechadas para el riego’. Añade que la dolencia más común eran las fiebres (palúdicas es de suponer).

El tiempo parece haberse detenido. Sus 45 vecinos censados viven de la ganadería y de la agricultura. Hay varias casas restauradas.

La iglesia de la Natividad de Ntra. Señora ocupa un alto. Fue románica (siglo XIII), aunque tras sucesivas restauraciones sólo quedan un par de canecillos de la época.

Hemos finalizado la vuelta en coche a los pueblos de la Sierra. Si hemos terminado saciados de soledad y monte la opción de pasar la tarde en Oña o en Frías es una buena idea.

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