Paseo por la tierra de los Salazar, una de las familias más poderosas de Las Merindades

ERmita de Cigüenza./FOTOS: IÑIGO MUÑOYERRO
ERmita de Cigüenza. / FOTOS: IÑIGO MUÑOYERRO

El sendero de Cigüenza y ruta entre encinares por Casillas y Salazar, uno de los pueblos más bellos del norte de Burgos, y vuelta por la salvaje orilla del río Nela

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

Las tranquilas y panorámicas Merindades fueron durante la Baja Edad Media (siglos XIV/XV) un territorio en guerra por el enfrentamiento sin cuartel entre dos importantes familias nobiliarias: los Salazar y los Velasco. Son las llamadas luchas banderizas, en las que también se vieron involucrados los encartados gamboínos de Vizcaya con Juan de Abendaño a la cabeza; familias de la Montaña y los meneses.

De esta época datan la mayoría de las torres defensivas y casas fortificadas que hubo (muchas se conservan aún) en los pueblos de la comarca.

Los Salazar eran los más poderosos. Cuentan las crónicas que derrotaron a los Velasco en la batalla de Villatomil (año 1329), cerca de La Cerca, donde participaron miles de guerreros y los muertos fueron tantos que tiñeron de rojo las aguas del río Salón.

Pero los tiempos cambiaron. Los Salazar apoyaban a Pedro I el Cruel, el rey legítimo de Castilla, mientras que los Velasco se decantaron por el aspirante Enrique II de Trastámara, que derrotó y asesinó a su hermanastro (1369) en la batalla de Montiel. Los Salazar cayeron en desgracia. No pasó mucho tiempo en quedarse Pedro de Velasco con las Merindades de Castilla pasando Medina de Pomar a villa de señorío.

Información útil

Cómo llegar:
Cigüenza, cruce de caminos. Allí confluyen BU-561, que lleva a Escaño en la Merindad de Valdeporres y BU-V-5613, que va a Casillas y Salazar
Dónde comer:
Bar Restaurante Campo's: C/ San Lorenzo 77 (Cigüenza), 947 132 327 Restaurante La Tabla: C/ San Lorenzo, (Cigüenza), 947 131 594 Restaurante Ana Mari: C/ San Lorenzo (Cigüenza), 947 131 528
Información MIDE:
Horario: 4h.30' Distancia: 14,20 km. Desnivel positivo: 570 m. Severidad del medio: 2 Dificultad orientación: 2 Dificultad del terreno: 3 Esfuerzo necesario: 3

Y la emprendió con los Salazar. De las 37 casas fuertes que llegaron a poseer tan sólo han sobrevivido unas pocas. El resto además de muchas iglesias y cementerios fueron arrasados por los Velasco. El escudo de las trece estrellas se refugió en la comarca de Salazar donde comenzó su expansión por las Merindades, Encartaciones y norte de Álava.

Salida de Cigüenza

Iniciamos la marcha en Cigüenza, la Segontia Paramica romana (dicen). Es un bonito pueblo lleno de buenas casas y árboles, en la margen derecha del río Nela. Está próximo a Villarcayo y muy frecuentado por sus restaurantes.

Cruzamos el puente sobre el río que se remansa en la zona de baños. Al otro lado, sobre un montículo, se alza la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, también conocida como Virgen de la Tabla. Es un edificio del siglo XVIII bien mantenido pero sin mayor historia. Su fiesta se celebra el 8 de septiembre.

Torre de Los Salazar.
Torre de Los Salazar.

Allí mismo vemos el letrero del PR BU-147 'Vuelta a Cigüenza' que nos acompañará en el recorrido. Indica 2,5 km (es algo más) a Casillas. El camino es pedregoso. Bien pisado se interna en un monte de encinas y enebros cerrado, territorio de jabalíes. Sube hasta la zona de los antiguos cultivos abandonados. Desde allí hay una excelente vista del Nevero de Poyuelo sobre Sotoscueva. Y vuelve a bajar entre encinas y robles para entrar en Casillas.

Casillas a orilla del bosque

Casillas tuvo pasado como aldea agrícola. Poco queda de aquello. Ahora es un pueblo sombreado por grandes encinas y que conserva buenas casas de piedra de sillería. Destaca la iglesia de San Román mártir con su torre exenta. Es gótica renacentista (siglo XV) sobre otra románica (siglo XIII). También tiene fuente.

Aquí nació el ciclista Eulalio García (1951) que corrió en los equipos Kas, Teka y Reynolds y fue dos veces campeón de España de fondo en carretera.

El indicador del PR señala 2,5 km a Salazar por el encinar cerrado. Vemos huellas de jabalí y corzo mientras marchamos en silencio hasta enlazar con la carretera que baja a Salazar.

Unos minutos después estamos frente a la casa fuerte de la familia Salazar. Las dos torres simétricas separadas por un cuerpo central ofrecen una imagen magnífica. La más interesante es la Norte con puerta adintelada, doble balconada y el escudo que luce las trece estrellas de seis puntas de los Salazar. El edificio conserva saeteras y troneras. También algunos escudos empotrados.

Fueron levantadas en el tránsito del si­glo XVI al XVII

El miembro más conocido de este grupo familiar fue el vizcaíno Lope García de Salazar «el de las Bienandanzas» (Múzquiz 1399-Portugalete 1476), guerrero y cronista, pariente mayor con derechos sobre el solar matriz y la dirección del viejo tronco fami­liar. Las torres son de propiedad particular.

La villa de las torres

Caminamos hacia el pueblo. La iglesia de San Esteban (siglo XVI) se alza en el desvío a Villanueva La Blanca. Fue gótica pero se reformó en el periodo barroco. La villa sorprende. Conserva cinco torres en pie y cerca de veinte escudos repartidos en las grandes casonas de piedra recia con portalones y solanas, que forman uno de los mejores Conjuntos Histórico Artísticos de Las Merindades (2008) y de Burgos.

Hay una calle principal, pero las casonas y torres aparecen dispersas, protegidas por altos muros que ocultan moradores y haciendas. La mayoría bien mantenidas; alguna deteriorada y un par de ellas en venta.

Iglesia del Cristo.
Iglesia del Cristo.

En el barrio de arriba se encuentra la iglesia del Cristo llamada así por la imagen en alabastro que custodia. Es un templo pequeño, de estilo gótico sobre otro románico (siglo XIII). En su interior destacan las pinturas al fresco de la segunda mitad del siglo XV del presbiterio. En el ábside se ha conservado una interesante ventana que pudiera tener origen visigótico. Y delante del templo permanece inhiesta una estela discoidea. Quizá prerrománica. No hay bar ni restaurante. Sí alojamiento en dos casas rurales: La Ondina (617 377074/ 947 131478) y El Kabauter (947 1300419).

La iglesia de Escaño

Las pinturas del GR/PR nos orientan de nuevo hacia el encinar. Una senda sube sin otra dificultad que un corto repecho hasta el alto donde está la ermita de San Bartolomé. Es un edificio alargado, macizo, de aspecto defensivo. De estilo románico popular también pertenece a Escaño y Casillas. Está sombreado por unas magníficas encinas al borde de la carretera que baja a Puentedey. Es un paraje venteado, concurrido por los ciclistas.

Desde su cabecera se divisan las sierras del Dulla y los montes de Escaño y Leva cubiertos éstos de cerrados encinares y hayedos.

El camino de descenso hacia el río Nela, que corre silueteado por la chopera coincide con el GR-1. Bajada sin complicaciones, con algún tramo embarrado (en época lluviosa) que nos deja a orilla del Nela, uno de los afluentes del Ebro.

El letrero del PR indica 5,2 km a Cigüenza. También 0,6 km a Escaño que merece la pena visitar (1,2 km más de marcha). Caminamos por la orilla del río hasta el puente. Al otro lado está el pueblo con la iglesia del Salvador como atractivo.

Es una joya del románico que conserva en su interior la fecha de su edificación: año 1088. Esta datación convierte al templo en el más antiguo fechado de Burgos. Ha sido restaurado en un par de ocasiones.

Por la orilla del Nela

Vuelta al PR. El camino es ahora un sendero señalado con pintura amarilla que surca la ladera Sur de los picos del Mediodía y El Calvario. Está muy castigado por la BTT. La nueva orientación se nota en la vegetación. Carrascas, rebollos, grandes enebros, brezos, aliagas y matos de hierbas aromáticas nos acompañan en la marcha. Vamos en paralelo al río y a la inacabada vía del ferrocarril que debería hacer llegado a Santander y no pasó de La Engaña, en Valdeporres. Quedan el cajón de la vía y algunos raíles dispersos. Nada más.

Marcha sin dificultad que pronto se arrima a la orilla. Vamos ahora sombreados por un soto de chopos, alisos, mimbres y avellanos. Veremos muchos pájaros. También huellas de jabalíes y corzos que bajan a abrevar. Y en los remansos cáscaras de cangrejos.

Antes hemos pasado junto a dos puentes. Uno lleva a Escandasuso, donde está la ermita románica de San Andrés. Dicen que es la más pequeña de Burgos. El otro comunica con Tubilla.

El kilómetro final está a nivel de inundación y quizá encontremos piedras y ramas arrastradas por las riadas. No importa. La pista mejora pronto, pasa bajo el viaducto del ferrocarril Santander-Mediterráneo y termina en el puente de Cigüenza. En el pueblo hay fuente, bares y tres restaurantes. Si hay mucho lío Villarcayo queda a dos kilómetros.

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