Roitegui, el camino del ermitaño

Estampa invernal del paraje privilegiado en el que se ubica la ermita. /Marian Apezteguia Echarren
Estampa invernal del paraje privilegiado en el que se ubica la ermita. / Marian Apezteguia Echarren

Paseos por bosques despejados hasta el pueblo alavés y los rasos de los Abitigarras

Iñigo Muñoyerro
IÑIGO MUÑOYERRO

La ermita de Santa Teodosia se ubica en un paraje privilegiado, en una eminencia del antiguo puerto de Zanarri por donde pasaba la calzada que del valle de Arana subía a las Parzonerías de Iturrieta, Guipuzcoarro y Nazazarra. Está junto a los rasos donde ahora pastan las ovejas y las vacas y junto a un hermoso hayedo ideal para un tranquilo paseo. La ermita actual ha sufrido numerosas reformas y se reedificó cerca de otra incendiada en el año de 1697, aunque aún se conserva el topónimo ‘Santa Teodosia Zarra’. La primera noticia de Santa Teodosia se encuentra en el archivo municipal de San Vicente de Arana y data del 10 de abril de 1352. El templo solo abre los domingos por la mañana, pero hasta los años 60 del siglo pasado fue residencia de un ermitaño que cuidaba del culto y daba alojamiento a los arrieros y caminantes. Y en los inviernos más duros ayudaba a los viajeros a encontrar el camino de Roitegui. Ahora se anima el día de Pentecostés, cuando devotos llegados de todos los valles alaveses y navarros, e incluso de Vitoria, se reúnen en una gran romería.

Santa Teodosia y Roitegui, Álava

Cómo llegar.
Desde Vitoria tomamos la A-1 y luego A-2128 al puerto de Opakua, para dirigirnos por la A-3111 a Roitegui. Antes de llegar al pueblo, una carretera bacheada lleva a la ermita.

Una vez aparcado el coche tenemos varias opciones. Un poste indicador junto a las escaleras que suben hasta el enorme fresno que sombrea la ermita nos da una pista. Por allí pasa el PR-A-66 o ‘Paseo Circular de la Montaña’ que termina en Roitegui a 2,7 km. El camino sencillo está marcado por flechas que nos dirigen por la antigua calzada desaparecida, en gran parte a través de un hayedo limpio y adehesado, con árboles cuidados y donde el boj forma espesuras que dotan de un perfecto refugio de jabalíes y corzos. En los otoños menos secos las setas son abundantes, sin embargo, es coto y está prohibido recolectarlas. De todas formas recoger unas cuantas no debería ser un problema.

Villa de señorío

Al cabo de media hora larga llegamos a una gran vaquería y algo más lejos está Roitegui, que tiene el honor de ser el segundo pueblo más alto de Álava. Bien merece una visita este núcleo importante en la Edad Media que aparece en 1257 como Rociegui. Luego fue villa de señorío, de los Gaona, los Ayala, los Salvatierra y de los Porceles, Marqueses de Villa Alegre. Ahora es ganadero y pequeño, con todas las casas restauradas. La iglesia de San Pedro ocupa un altillo. A falta de bar hay dos fuentes con abrevadero para echar un trago. En Roitegui comienza el recorrido del barranco de Igoroin, para gente más preparada.

Santa Teodosia.
Santa Teodosia. / Paco Góngora

La vuelta a Santa Teodosia nos llevará otra hora. La subida a los Bitigarras es un poco más exigente, pero más divertida porque permite penetrar en la umbría del hayedo. La ruta también es sencilla, aunque está menos balizada. Encima de la ermita, justo donde comienza el bosque, una barrera corta el paso al ganado. Da acceso a un camino ancho, fácil de seguir pero con tramos embarrados. Remonta entre árboles, algunos de descomunal altura. El silencio sólo es roto por los crujidos de las ramas mecidas por el viento. Debemos prestar atención a las simas que se abren en el terreno, incluso hay una especialmente profunda que está protegida por una alambrada. Al rato aparecen los rasos cimeros, donde medran bojes y enebros y pastan los caballos y las vacas.

Para localizar la cima hay que llegar al borde del cortado. Es una pena que desde el punto más alto, señalado por un buzón del club Manuel Iradier bastante antiguo, no se disfrute de buenas vistas debido a lo tupido del bosque que lo rodea. Volvemos a la ermita y al coche por el camino de subida. Allí podemos contemplar el monumental y centenario fresno de 23 metros de altura y 5,5 metros de perímetro, declarado árbol singular en 1995. También hay unas mesas de madera para almorzar y una fuente pero si queremos comer con mantel hay que bajar a San Vicente de Arana.

Recomendaciones

Comer.
Restaurante Obenkun (San Vicente de Arana). Escarderana, 2. 945406123. Comida tradicional. Menú y carta.
Venta de quesos.
Restaurante Obenkun (San Vicente de Arana). Escarderana, 2. 945406123. Comida tradicional. Menú y carta.

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