Balnearios en La Rioja y Navarra: Sosiego a orillas del Ebro

Balnearios en La Rioja y Navarra: Sosiego a orillas del Ebro

Las comunidades vecinas ofrecen un puñado de centros de asueto con una amplia oferta

ELENA SIERRA

El Ebro, el río que vertebra nuestro país y separa el norte montañoso de la meseta ofrece en ambas márgenes un territorio diferente, rico en cultura, gastronomía y tradiciones. Una estancia en un balneario nos permitirá disfrutar de sus servicios, pero también de todo lo que lo rodea. En Arnedillo, los del Hotel Balneario han hecho ya su apuesta para el próximo puente de mayo, y no sale mal: 118,50 euros por persona y noche que incluyen un tratamiento termal (hay que elegir entre Terma Romana, Baño Termal con Aromaterapia, Estufa, Chorro a Presión o Ducha Circular), libre acceso al circuito termal (piscina, Parque Termal y gimnasio) y pensión completa con alojamiento en habitación doble (en total, para dos, 237 euros). Para el resto de la primavera, la oferta de fin de semana se presenta en un paquete de dos noches en media pensión y con libre acceso diario al Circuito Termaeuropa por 181,80 euros por persona.

Balnearios

Arnedillo
Arnedillo Joaquín Velasco, s/n (La Rioja). 941394405. www.balnearioarnedillo.com. E
Grávalos
Elorza Aristorena, 35. (La Rioja). 941398115. www.balneariodegravalos.com.
Fitero
Extramuros, s/n (Navarra). 948776100. www.balneariodefitero.es.
lgorriaga
Errotaldea. (Navarra).948456045. www.sanvirilahoteles.com.

No hay que olvidarse de tomar los barros, que si por algo se distingue este lugar es por eso, por sus programas de envolturas y masajes con barros. Y si las instalaciones de este centro termal no fueran suficientes, en Arnedillo siempre se puede uno ir a la calle y sumergirse en las pozas, unas cubetas de piedra construidas a la orilla del río Cidacos a las que llega gente para hacer lo que ya hacían los romanos hace tanto tiempo, aprovechar las propiedades de unas aguas que brotan a más de 50 grados y que van enfriándose hasta bajar a los 35-40º.

Balneario de Grávalos.
Balneario de Grávalos.

De día y de noche

Las pozas son tres, conectadas entre ellas, y están situadas paralelas al río, listas para dedicarse a la contemplación todavía hoy. No hay otra: la pared de roca frente a los bañistas, el cauce del Cidacos, un poco más allá el pueblito que sube y baja cuestas. Si es de noche, el enclave es perfecto para estudiar las estrellas. Y es que las pozas no cierran ni de día ni de noche.

No muy lejos de Arnedillo está el de Grávalos. Aunque el hotel en el que se encuentra el balneario es muy moderno, se tiene noticia de las aguas mineromedicinales del lugar desde hace muchísimo tiempo, desde los romanos. Ya durante la época dorada de los centros termales, desde mediados del siglo XIX, esta pequeña población de menos de 300 habitantes conoció el auge del turismo... y después todo terminó hasta hace solo unos años, cuando se volvió a construir sobre un manantial indicado para actuar contra las afecciones reumáticas –el olor, de nuevo, sirve para hacerse una idea–. Una gran piscina central que está iluminada de forma natural por la luz que entra por la cristalera, y que permite ver los jardines repletos de olivos, es lo primero a lo que se va a lanzar el visitante.

Chorros, cascadas, pediluvio y sillones subacuáticos, geiser... A plena luz están también los jacuzzis. Es lo que se llama el circuito romano-irlandés; el acceso sale por 36 euros para 90 minutos de relax acuático. A esto hay que añadirle los distintos programas. Para los terapéuticos, de varios días, es necesario estar alojado en el hotel.

En Navarra

Para los que prefieran darse una vuelta por Navarra, aquí van un par de propuestas. Cada una en su estilo, porque aunque ambas tratan de agua, los paisajes en los que brotan estos manantiales son muy diferentes. Uno está en el norte, es el balneario de Ituren. Situado en la confluencia del corredor del Bidasoa y el valle del Baztán, en Elgorriaga, aquí todo remite a la montaña; de hecho, el lugar era conocido como la «Suiza española», así que sobre eso poco más hay que añadir. Vayamos a lo que interesa, que son las instalaciones. Como las aguas de Ituren son las de mayor salinidad de Europa en este tipo de establecimientos, permiten disponer de un flotarium, es decir, de un pequeño Mar Muerto acotado para quedarse mirando al techo sin tener que realizar ningún esfuerzo. Forma parte de un recorrido termal que incluye piscina con nado contra corriente, asientos de chorros lumbares, camas de burbujas y todo lo que se puede esperar hoy en día de una casa de baños. Hay más, y el precio es de 24 euros.

En la zona de la Ribera, en Fitero, hay que quedarse un buen rato en la gruta de piedra natural que sirve como sauna termal y que, conjugando una humedad muy alta y una temperatura de 45º C gracias al vapor que desprende el agua que surge del manantial, se presenta como beneficiosa para las enfermedades del aparato respiratorio y las reumáticas, además de dejarte bien relajado. La llaman la estufa de Fitero. Otros tratamientos médicos son los baños de burbujas que se hacen de manera individual. Y como circuito, el de la piscina de agua termal a entre 35 y 38º cubierta o bien la remozada piscina exterior a unos 34º de temperatura y con acceso libre si se está alojado en el hotel. Se puede hacer feliz a algún ser querido con alguno de los bonos regalos de 3 días-2 noches; por ejemplo, «Regala Salud», por 164 euros por persona.

Pie foto: Un grupo de usuarios del centro de Grávalos hace ejercicio frente a un gran ventanal. :: sonia tercero

Un apacible baño en Elgorriaga. :: lobo altuna

Piscinas con chorros en Arnedillo. :: F. D.

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