Aldeas poco pobladas y cascadas en la comarca burgalesa de Páramos

Singulares formas rocosas marcan el cañón a su paso por Orbaneja. Debajo, un salto de agua en el centro del pueblo./
Singulares formas rocosas marcan el cañón a su paso por Orbaneja. Debajo, un salto de agua en el centro del pueblo.

El agua reina en esta zona llena de ríos y pozas de color increíble

ELENA SIERRA

Te van a decir que visites Orbaneja del Castillo, ese pueblito medieval que el agua recorre de arriba abajo, como si fuera su columna vertebral. Te lo van a decir, y debes tomártelo en serio: tienes que ir. Es un lugar de cuento en el que la roca y el agua tienen mucho que contar y donde cualquier esquina es buena para hacerse la foto. Pero no te quedes solo en Orbaneja del Castillo. Hay todo un recorrido, siguiendo los ríos y marcado por cascadas y pozas de color increíble, que merece la pena realizar. Comienza en el mucho menos conocido núcleo de Tubilla del Agua, un pueblecito en el que solo viven habitualmente unas docenas de vecinos, hay tres iglesias –o lo que queda de ellas– y tres cascadas. La proporción de patrimonio natural y arquitectónico con respecto a personas que lo pasean habitualmente impacta, ¿no?

Tubillas del agua (Burgos)

Dónde:
La localidad se encuentra a 55 kilómetros de Medina de Pomar. Web www.turismoburgos.org.

Desde Bilbao la ruta es sencilla y muy conocida, porque no es raro que los bilbaínos –y vizcaínos en general– veraneen por la zona; se pasa por Villarcayo, se sube el puerto de la Mazorra, se continúa hasta Pesadas de Burgos y se pone dirección a Sedano para atacar el valle desde Covanera. Este pueblo rodeado de formaciones de roca que te pueden remitir al lejano oeste, a cañones de película, se deja atrás aunque será parada de la excursión más tarde.

Y casi en paralelo al río Rudrón se llega hasta Tubilla del Agua. Su nombre se debe a los dos elementos naturales que hacen que su paisaje sea el que es. Por un lado la toba, una roca caliza muy porosa, una variedad de limo, que tiene un color peculiar, rojizo o castaño. Por el otro el agua, que va moldeándola, depositando capas y llevándoselas. Ambas, juntas, forman un paisaje que tiene mucho de cueva tanto a gran como a pequeña escala.

La Fuentona

En Tubilla del Agua esto puede verse perfectamente en La Fuentona, a 400 metros del casco urbano en dirección a Burgos. Y también en Las Pisas, en el otro extremo del pueblo, a 800 metros. Son dos paseos pequeños, sin obstáculos. Y es ahora, debido a las lluvias y las nieves que hace tiempo que se deshicieron, cuando hay que pasearlos porque están las cascadas en pleno apogeo. Aun hay otra, pero esta se localiza justo en el centro de la localidad y su aspecto es muy diferente. Han instalado un mirador y una pasarela justo encima, que permite ver caer el agua, salvaje, justo debajo de los pies. Se llama Los Torcos y tiene 20 metros de caída. De aquí las aguas de los arroyos se dirigen hacia el Rudrón.

En Covanera, ese río es el eje, pero no el único curso de agua. Ahí están el Moradillo y el Arroyo las Pisas. Este último hay que remontarlo algo menos de un kilómetro para encontrarse con otra de las joyas del recorrido: el Pozo Azul. Hace honor a su nombre. Es profundo y helado, y dicen que bañarse aquí es toda una gesta incluso en el día de más calor del verano. Es, además, una cita obligada para los aficionados al espeleobuceo.

Y ahora sí, el caminito puede seguir hacia Orbaneja del Castillo, pasando por San Felices del Rudrón y Valdelateja –por allí el río va a unirse con el Ebro y hacer ya el resto del recorrido convertidos en uno por el impresionante cañón–, Quintanilla-Escalada y Escalada, donde tampoco falta el agua. Habrá gente, mucha. Este Conjunto Histórico Artístico atrae a cientos de visitantes cada fin de semana, sobre todo ahora que el agua baja con tanta potencia sacándole la espuma a cada rinconcito. El pueblo está metido en el cañón, así que incluso sin agua habría que visitarlo para estudiar la forma de las rocas que se ven a lo lejos –mapa de África incluido– y de las que están encima.

Recomendaciones

En Orbaneja lo mejor es reservar antes de ir, porque se pone de bote en bote (por lo que también es aconsejable tener mil ojos al pasar la carretera que hay a pie de cascada, donde todo el mundo está haciéndose fotos y se olvida de prestar atención a los coches). El Mirador ()663212111) y Casa Estela ()947571056) son dos de las opciones, con vistas distintas. Un Rincón en Tubilla del Agua ()692608162, en la foto) promete pan y bocatas artesanos, hamburguesas de carne y vegetales, platos combinados y pizzas con menos afluencia de público y eso que solo está a 15 kilómetros. De media, 9 euros.

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