¿CÓMO SON LOS VOTANTES DEL PNV?

Si tuviésemos que hacer un retrato robot, diríamos que tiene más de 60 años, que vive en zonas más rurales que urbanas y que ya no es mayoritariamente católico

Braulio Gómez
BRAULIO GÓMEZ

Si tuviésemos que hacer un retrato robot del votante actual y habitual del PNV, diríamos que tiene más de 60 años, que vive en zonas más rurales que urbanas, que ya no es mayoritariamente católico. La religión apenas tiene peso en su vida, como tampoco lo tiene conseguir la independencia de Euskadi. Se sitúa en el centro izquierda y al mismo tiempo identifica a su partido con el centro derecha. En el plano ideológico no hay dispersión ni diferenciación dentro de su electorado. Casi todos se sitúan alrededor de la misma posición. Ese centro izquierda está relacionado con la significativa identificación que tienen los votantes jeltzales con la justicia social. El partido, su partido, es más importante que para la media de los ciudadanos vascos pero no llega a ocupar el mismo espacio emocional que la familia, el trabajo, la buena mesa o el monte. La identificación partidista tiene sus límites.

No confía en las grandes empresas y cree en la necesidad de tener sindicatos fuertes para proteger las condiciones laborales y los salarios. Los tres problemas más graves que identifican en Euskadi son el paro, las malas condiciones laborales y la inmigración. Su preocupación por la inmigración y su visión más restrictiva en la interpretación de los derechos sociales para los inmigrantes se han incrementado en los últimos seis meses. Está satisfecho con el funcionamiento de Osakidetza, aprueba la educación pública que se oferta en Euskadi, pero suspende las políticas desarrolladas para mejorar el acceso a la vivienda y considera de muy mala calidad el servicio prestado por Lanbide.

La relación de Euskadi con el Estado español no es un problema relevante para la mayoría de los votantes del PNV. Son más críticos que nunca con el Gobierno español, al que considera corrupto el 93,2% y hacia el que muestra un grado de desconfianza tan alto como el que siente hacia la Monarquía. Aun así, la mayoría está de acuerdo con que su partido haya aprobado respaldado los Presupuestos del Gobierno de Mariano Rajoy. Hay un 27% de votantes del PNV al que le parece mal este acuerdo. Y donde se produce mayor rechazo es dentro de los seguidores jóvenes del PNV. Respecto a la posición ante la vía catalana unilateral hacia un estado propio nos encontramos dentro de los votantes con las dos almas territoriales que reproducen las élites del partido. La militancia está dividida, siendo mayoritaria la posición favorable al procés entre los nacionalistas mayores de 55 años.

El deseo de realizar un referéndum por la independencia en Euskadi también divide a los votantes del PNV. Un 48% se manifiesta a favor, un 36% en contra y un 15% no lo tiene claro. Al contrario de lo que ocurre cuando tomamos una muestra representativa de la sociedad vasca en su conjunto, los seguidores más jóvenes del PNV son más reacios al derecho a decidir que sus mayores. El 60% de los votantes del PNV mayores de 60 años aspira a la realización de un referéndum que permita decidir a la ciudadanía vasca sobre la separación de Euskadi del Estado español.

Por último, destacar que en la dimensión nacionalista prácticamente la mitad se siente más próximo a la posición que ellos mismos atribuyen a EH Bildu en ese eje y la otra mitad se siente más cercano a la posición que atribuyen en el eje territorial tanto a Elkarrekin Podemos como al PSE. (Todos los datos de este artículo provienen del Deustobarómetro).

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