Trump se lía con el acero

Los aranceles que amaga con imponer amenazan con una guerra comercial que a nadie interesa

Trump se lía con el acero
EL CORREO

Sólo Donald Trump o alguien que imite su populismo ramplón puede amenazar con la imposición de aranceles al acero (25%) y al aluminio (10%) si los países de la UE no aumentan sus gastos militares y rebajan así la aportación de Estados Unidos a los presupuestos de la OTAN. Parece absurdo, en un mundo globalizado, que la primera potencia económica del planeta se escude en el proteccionismo más primario y esté dispuesta a provocar con ello una guerra comercial. Más aún que mezcle esa incomprensible medida, que ha causado una entendible alarma, con la política de Defensa europea. Una materia que depende de los gobiernos de la Unión y con la que nada tienen que ver las decenas de empresas siderúrgicas que se verían perjudicadas en su facturación y empleo si EE UU da ese paso. Algunas de ellas, para colmo, pertenecen a países que ni siquiera están integrados en la OTAN, con lo que el enredo organizado por el presidente norteamericano se hace todavía más incomprensible. Otros estados -entre los que no figura España- ya destinan a Defensa el 2% de su PIB, como pretenden los aliados, por lo que la advertencia de Trump contra ellos carece de sentido. Salvo que ignore que la UE, en cuestiones de comercio, negocia como un todo, y no cada uno de sus 28 miembros por separado; o pretenda dividirla mediante un amago de concesiones a Reino Unido en plena negociación del ‘Brexit’. Trump, que intentó justificar la puesta en marcha de los aranceles en incomprensibles razones de «seguridad nacional», la condicionó a los resultados de un inconcreto diálogo con cada país afectado, que incluiría la reducción de trabas a las exportaciones a Estados Unidos. En 15 días deshojará la margarita. O no. Con él nunca se sabe. El embrollo que ha generado es tal que la Comisión Europea exigió «claridad». Es de esperar que, por una vez, el inquilino de la Casa Blanca atienda a sus asesores más razonables y dé marcha atrás en sus amenazas. En caso contrario, la UE aprobará represalias y estará servido un conflicto que a nadie beneficia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos