Salvar el Bilbao Basket

Por historia y por afición, Bizkaia se merece un hueco en la élite del baloncesto nacional

Aficionados en Miribilla./EFE
Aficionados en Miribilla. / EFE
EL CORREO

Por historia y por afición, Bizkaia se merece un hueco en la élite del baloncesto nacional. El cruel descenso del Bilbao Basket le ha apartado de ella después de catorce años, un periodo inolvidable en el que la canasta y el equipo representativo de todo el territorio han mostrado un poder de atracción desconocido durante décadas. El fiasco de esta temporada se veía venir. Una pésima planificación deportiva, en la que los errores se han encadenado uno tras otro, y la aguda asfixia económica del club por la suicida gestión en un pasado bien reciente le han apartado de la Liga ACB, en la que llegó a codearse con los grandes. Por muy dolorosa que resulte, la pérdida de categoría no es desgraciadamente el problema más serio al que se enfrenta el Bilbao Basket. Está en juego su propia supervivencia, amenazada aún más tras el descenso por la pesada herencia de los años en los que vivió por encima de sus posibilidades. Ha llegado el momento de aunar esfuerzos para garantizar el futuro de la entidad, que ha de asentarse sobre bases sólidas y un proyecto realista tanto en lo económico como en lo deportivo. Sería insensato echar por tierra la valiosa aportación del club a la recuperación del baloncesto en Bizkaia. El paso atrás del descenso debería servir para coger impulso y volver pronto a la élite con los pies en el suelo y paso firme. Es lo menos que merece la fiel afición de Miribilla.

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