El ala oeste

La Policía Municipal vuelve a Basurto

Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

Si analizamos las cosas desde un punto de vista geomántico, el orden y la autoridad irrumpen en Bilbao desde el lado oeste. ¿No lo notan? Medio oculta entre las ondas del ‘feng shui’ llega desde allí, desde Basurto, una vibración uniformada. La explicación tiene que ver con el regimiento Garellano, que llegó a la ciudad a finales del XIX y se acuarteló en Basurto a partir de 1932. En los años ochenta, cuando el Ejército se fue a Mungia, la Policía Municipal ocupó su lugar, con lo que a finales del siglo pasado todo Bilbao había pasado por aquellos cuarteles. Algunos para hacer la mili, otros para poner una denuncia, los menos porque la denuncia se la habían puesto a ellos. Todavía hoy es habitual decirle al amigo que muestra de pronto un comportamiento errático y antisocial que como siga así va a dormir en Garellano. Sospecho que tendemos a pensar que el topónimo es más bilbaíno que la merluza frita o la jactancia. Y no lo es. Corresponde a un río de la Italia central, el Garigliano. En 1503 las tropas del Gran Capitán vencieron allí al ejército francés en las guerras de Nápoles. Esto último será mejor que quede entre nosotros. De enterarse la comisión permanente del callejero y la memoria histórica, es posible que en Basurto desaparezca la Plaza de Garellano y surja la Plaza de la Emoción Positiva Vasca y los Abrazos No Relacionados con el Coito.

Como atravieso una hora geomántica, sospecho que, al dejar la Policía Municipal el cuartel de Garellano para estrenar la galáctica sede de Miribillia, el equilibrio de la ciudad se descompensó. Cierto que no parece descabellado tener la comisaría central más bien en el centro de la ciudad, pero el bilbaíno medio es una criatura de costumbres y se había acostumbrado a pedir ayuda, guardias, refuerzos, mirando hacia al oeste. Por suerte, ayer se arreglaron las cosas con la inauguración de la nueva comisaría de Basurto, que resucita además un edificio con encanto, el de Materias Inflamables.

Vuelve a haber uniformes en el ala oeste y eso quiere decir que las cosas regresan a su ser. Nuestros amigos pueden volver a dormir realmente en Garellano si se portan mal. El resto podremos ir a la nueva comisaría y hacer allí cosas tan modernas como poner una denuncia por videoconferencia. El prodigio llega algo tarde a Garellano. Cuántos querrían haber podido hacer la mili precisamente así.

Temas

Bilbao

Fotos

Vídeos