Ocupaciones

Resulta que hay edificios en Vitoria que no están ocupados. Y he pensado en proponer algunas ideas para ocuparlos. Resulta también que hay edificios que están mal ocupados y he pensado en algunas ideas para desocuparlos. Voy por partes

RAMÓN LOZA LENGARAN

Aprovecho que el Zadorra sigue pasando por el monumental puente de Abetxuko, ‘miravile visu’, para meterme en este tema, donde no me llaman. Resulta que hay edificios en Vitoria que no están ocupados. Y he pensado en proponer algunas ideas para ocuparlos. Resulta también que hay edificios en Vitoria que están mal ocupados y he pensado en algunas ideas para desocuparlos. Voy por partes.

En una ciudad, el que haya un edificio sin ocupar, siendo público me refiero, es prueba de que no se ha discurrido cómo ocuparlo. De que no se ha hecho una lista de faltas. Quiero decir de elementos que no deben faltar pero que faltan. Una lista así no es nunca ni definitiva ni exclusiva. Quiero decir que, si yo hago una, otro puede hacer otra y otro otra y así. Tampoco quiere decir que el orden de los factores altere nada. Yo puedo empezar por decir una falta pero eso no quiere decir que eche más en falta esa que otra.

Por actualidad, se me ocurre empezar por una sede noble para el Deportivo Alavés. El equipo ya está a la altura de los demás, en el sentido deportivo, y sólo echo en falta un lugar de referencia. Un sitio que, todo el mundo conozca como la sede del Glorioso. Algo tipo Ibaigane, para entendernos. Un palacio de comienzos del XX, en ‘neo vasco’, edificado por un gran industrial. Me refiero a Ajuria Enea. Un precioso palacio que fue adquirido por el Gobierno vasco a la Diputación de Álava para residencia oficial y real del lehendakari. Y su familia. Pero, como ahora mismo, y ya hace tiempo, el lehendakari no vive en él y ya se sabe que las casas y los palacios sin habitar no hacen más que estropearse, pues esta podría ser su próxima ocupación.

Museos. Vitoria está bien de museos, lo que no quiere decir que le falte alguno. Le falta, por ejemplo, un Museo de Ella misma. Lo que se llama un Museo de la Ciudad. Casi todas lo tienen. El sitio ideal para haberlo puesto habría sido el antiguo Banco España, pero está ocupado. Así que pienso lo siguiente. Dividirlo en dos. La parte de Historia más antigua ocuparía el antiguo Museo de Arqueología, que ya tienen costumbre, y la parte posterior el Palacio de Escoriaza Esquível. Aún admitiría una tercera parte que ocupara la zona municipal de la Plaza España.

Por muy poco esfuerzo, Vitoria podría contar con un Museo Botánico. En este caso no se trataría de ocupar sino de reocupar un espacio que ya está ocupado, y muy bien. Basta ponerle una verja al rededor, unos horarios de apertura y cierre, unos conserjes con sus guías, y la Florida sería un maravilloso Museo Botánico. Lo tiene todo. Quizás le faltaría una sala de exposiciones temporales. Una ‘estufa’ que permitiera presentar especies de todo el mundo.

El Museo de Álava debe estar en Vitoria. Un museo de etnología, de costumbres, de pasado humano de a pie. De cuando éramos mucho más rurales, más apegados a nuestra tierra. Un museo que mostrara nuestra diversidad a través de la organización en cuadrillas que ya tenemos. Los Valles del Norte y Noroeste, la Llanada Oriental y la Occidental, la Montaña, Treviño, la Rioja... Tan distintas pero tan unidas. Zortziak bat... ¡qué bien suena!

Parador, tenemos, pero no en Vitoria. Y todas las ciudades, o poblaciones que se precien, lo tienen. En principio habría que pensar en ocupar algún palacio del Casco Viejo, pero, las Brígidas no están nada mal tampoco. ¡Bueno!, ya se verá. Lo importante es ir pensando dónde lo ponemos; y luego ocuparlo.

Y, ahora, le toca el turno a las ocupaciones/desocupaciones. Algo más delicado, pero no tanto. Según se mira. Me parece urgente desocupar las oficinas municipales de la calle San Antonio. Urgente, porque hay que dejar de pagar cuanto antes. O no. Porque, tal como están los tiempos, también cabe mantenerlas ocupadas pero no pagar del mismo modo. Teniendo en cuenta la tendencia de las judicaturas y los defensores públicos de todo tipo de derechos a darles la razón a los que ocupan pero no pagan, el Ayuntamiento está legitimado a comportarse del mismo modo. No se paga, se acude al Síndico, por ejemplo, para denunciar que lo que se paga es más abusivo que una cláusula suelo, el Síndico nos da la razón. Y punto. El propietario tampoco creo que diga demasiado. Nos entenderá perfectamente. Una vez que se le pase el sofoco de risa permanente que le tiene ocupado desde que firmó el contrato.

Finalmente. En la calle Dato hay un edificio que estuvo ocupado por el Ayuntamiento. Ahora está desocupado. Propongo ofrecerle al dueño que lo ocupe con pisos pero con la condición de que cambie la ‘fechada’. Que quite los horribles cristales y ponga balcones y miradores. Devolverle a la calle su aspecto decimonónico es también una buena ocupación. Fuera los árboles que no la dejan ver, fuera las fachadas moderneras que la afean. Algo de luz de la que adolece y, ya está. Una preocupación menos.

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