¿Mejor honra que barcos?

El problema causado por el IVA de Mercedes plantea#un problema que afecta al núcleo del Concierto

Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

El cambio organizativo adoptado por la empresa Mercedes supone un grave problema para la Diputación de Álava y, de rebote, dado el sistema de aportaciones, también lo es para el Gobierno vasco. La cuestión tiene su complejidad. Las exportaciones no devengan IVA, de tal manera que Mercedes en este caso debe recuperar los IVAs soportados y que ha pagado en las facturas de todos los productos y servicios -ruedas, motores, pintura, electrónica, etc.- que ha ido adquiriendo para fabricar el vehículo, deduciéndolos de los IVAs que debía ingresar por sus ventas en España, que sí están sujetas a dicho impuesto. Si la cantidad no es suficiente, será la propia Hacienda la encargada de devolvérselos. Hasta ahora, como Mercedes en España era una unidad, las ventas de vehículos ligeros en España generaban suficientes IVAs para deducir los correspondientes a los soportados en las furgonetas que se fabrican en Vitoria y que, mayoritariamente, se exportan.

Ahora, Mercedes, dentro de una estrategia mundial, va a dividir sus unidades operativas e individualizarlas de tal manera que, en adelante, la fábrica de Vitoria -cuya producción se exporta en una gran proporción-, no podrá compensar los IVAs de sus acopios y tendrá que pedir su devolución directa a la Hacienda alavesa. El asunto puede suponer 200 millones de euros. Casi nada.

Dentro de la nueva era de colaboración política iniciada entre el PNV y el Gobierno vasco, con el PP y el central se está buscando una solución que, bajo el paraguas que se encuentre, sólo puede pasar por inyectar dinero del Estado hacia Álava. Dadas las circunstancias no me extrañaría nada que la solución aparezca pronto; y bien cerca está para ayudar el caso similar de Volkswagen en Navarra, en donde Cristóbal Montoro salvó al Viejo Reino de una quiebra más que probable.

Pero yo veo aquí un problema y una curiosidad. La curiosidad es que las siguientes elecciones navarras, inmediatamente después del eficiente salvavidas enviado por la Hacienda central, las perdió el PP y hoy gobierna (¿?) allí una abigarrada amalgama de siglas. Lo que no habla muy bien de la capacidad del PP para vender sus actuaciones delante de los beneficiados por ellas. Por su parte, el problema reside en que hemos hecho de la corresponsabilidad fiscal una de las armas más poderosas de defensa del sistema de Concierto. Y hemos proclamado, hasta la saciedad, que si no ingresamos no gastamos, porque nadie acude en nuestra ayuda, como sucede con el resto de las comunidades autónomas que se financian por el Régimen General.

¿Seguirá siendo cierto esto tras el seguro acuerdo que se alcanzará en este caso? ¿No estaremos abandonando la divisa del almirante Casto Méndez Núñez al vender nuestra honra a cambio de salvar unos cuantos barcos? ¿No sería éste un buen asunto para corroborar la supuesta solidaridad entre todos los vascos y repartir entre las tres diputaciones las duras consecuencias del problema planteado en Álava?

Si la solución que aparezca deja indemne a la corresponsabilidad fiscal aplaudiré con las orejas, pero si la daña me parecerá un acuerdo irresponsable. El asunto que plantea Mercedes es muy importante, pero es algo coyuntural que puede cambiar cualquier día con otra decisión empresarial. El Concierto es mucho más importante y pretendemos que sea duradero. Recuerde aquello de las duras y las maduras… creo que viene muy al caso.

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