El mayor Presupuesto vasco

El ‘tsunami’ catalán obligará al Gobierno de Urkullu a desplegar sus mejores dotes de diálogo para aprobar las Cuentas de 2018

EL CORREO

El Gobierno vasco presentó ayer los Presupuestos más elevados de su historia. Un proyecto que, aunque continuista en sus líneas maestras, se aleja de los ajustes, apreturas y recortes de los momentos más duros de la crisis al prever un crecimiento del gasto de 290,4 millones de euros gracias al empuje de la economía, que se ha traducido en un tirón de los ingresos fiscales. Las Cuentas para 2018 son más expansivas que las de ejercicios precedentes, aumentan el esfuerzo inversor de la Administración y, como es tradicional, ponen el acento en las políticas sociales. Más de la mitad de los 11.486 millones que manejará el Ejecutivo irán destinados a la Sanidad y la Educación. El Departamento de Salud registrará el mayor incremento al disponer de 127 millones más. Los Presupuestos llegan al Parlamento vasco en un endiablado escenario político. El ‘tsunami’ desatado por el desafío independentista catalán obligará al Gobierno de Urkullu -en minoría en la Cámara, aunque a veces se olvide- a desplegar sus mejores dotes negociadoras para sacarlos adelante. Las Cuentas del presente ejercicio fueron aprobadas merced a la abstención del PP en plena luna de miel entre el PNV y Rajoy, que se tradujo en el decisivo respaldo de los nacionalistas vascos a los Presupuestos del Estado. Con la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, ni los jeltzales se plantean repetir su aval en Madrid ni el PP vasco echar un capote a Urkullu sin un ‘guiño’ de inequívoca apuesta por la estabilidad. EH Bildu y Elkarrekin Podemos, los otros posibles aliados del Ejecutivo vasco, pondrán previsiblemente un precio muy alto por su respaldo a un Presupuesto con escaso margen de maniobra, que destinará 1.139 millones -325,5 más que este año- a la amortización de la deuda. El consejero de Hacienda apeló a la responsabilidad de la oposición y descartó una prórroga de las Cuentas. El acuerdo, que hoy parece complicado, es la mejor opción para encarrilar la recuperación de una economía vasca que, según Pedro Azpiazu, no se verá lastrada por el ‘efecto catalán’; de hecho, este año crecerá un 2,9% -dos décimas más de lo previsto- y un 2,4% -una más- el próximo, apunta el proyecto.

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