Matagigantes

El Barcelona pisará Mendizorroza como un animal tan herido como peligroso y con una pizca más de ansiedad que hay que aprovechar

CARLOS MARTÍNEZ

Cómo me gustaría que este Alavés recuperara esa vitola de equipo revelación que se ganó a pulso el curso pasado! Hizo hincar la rodilla a más de un grande, y son equipazos a los que es mejor coger al principio de la temporada, cuando todavía no han ajustado su maquinaria. Como en la visita de un Barcelona, cuya crisis institucional por la espantada del brasileño Neymar se traslada al terreno de juego en forma de depresión. Y como pudo comprobarse en la reciente final de la Supercopa de España a doble partido contra su acérrimo enemigo, el Real Madrid. Mucho trabajo por delante tendrá su flamante entrenador, el exalavesista Ernesto Valverde, que ha sabido proyectar su enorme habilidad sobre el campo, ahora a los banquillos.

Y aparte de algún refuerzo de postín que necesitará, sobre todo deberá explotar la vertiente anímica, tan importante en la alta competición. Fiel a su estilo, intentará recuperar cuanto antes la pelota con una alta presión en el campo contrario. Y después, deberá amasarla sin aburrir para poner a prueba nuestra retaguardia. La que fue clave con el extécnico Mauricio Pellegrino y que ahora querrá blindar también su compatriota Luis Zubeldía. Y para más inri, ante otro argentino -increíble sobre el césped- como un Messi, al que habrá que atar en corto con continuas ayudas y coberturas defensivas. Pero tampoco hay que olvidarse de contragolpear con peligro, asignatura todavía pendiente y más con tantos cambios en una plantilla que sobre todo necesita reforzarse ofensivamente.

Aun así, este tipo de duelos representa un subidón de adrenalina para el conjunto más pequeño, que se exprime al máximo en busca de la sorpresa. El Barça pisará Mendizorroza como un animal tan herido como peligroso y con una pizca más de ansiedad que hay que aprovechar. Pero también es cierto que como tenga su día y desde el principio imponga su ley, te puede sacar hasta los colores.

Pero poco se puede perder, además de los puntos, y, sin embargo, mucho que ganar si consigues aumentar tu autoestima exponencialmente. Además y para no engañarnos, sobre todo este año, esta no es nuestra Liga, ya que ahora mismo veo al conjunto albiazul con el principal objetivo de mantener la categoría. Y tendrá que dar sobre todo el do de pecho ante rivales como los recién ascendidos, por ejemplo.

Cuesta, y ojalá me equivoque, pasar de ese dulce sabor en la boca con la extraordinaria competición pasada y tan reciente a un poso ahora amargo y de incertidumbre. Es el problema de no planificar más a largo plazo y solo ver las primeras ramas del árbol en todo el bosque. Me consta que se quiere aprender de los errores, pero es hora de hacerlo ya sin más dilación, por la cuenta que nos trae.

Fotos

Vídeos