Futuro despejado

El acuerdo entre PNV, PSE y PP sobre la reforma fiscal y los Presupuestos vascos aclara el horizonte económico y político

Futuro despejado
EL CORREO

El acuerdo sobre la reforma fiscal alcanzado por el PNV, el PSE y el PP tendrá un efecto inmediato: la aprobación de los Presupuestos del Gobierno vasco para el próximo año, lo que afianza la estabilidad y despeja el horizonte político y económico de Euskadi. Pero su éxito real dependerá, en primer lugar, de que aumente la recaudación de las haciendas forales, como prevén sus promotores, para financiar las crecientes necesidades de gasto en políticas sociales (sanidad, educación, dependencia...). Y, sobre todo, de que refuerce la competitividad, impulse la inversión y el empleo, y aumente la capacidad del País Vasco para atraer empresas. Esos son los objetivos que persigue la rebaja del tipo nominal del impuesto que grava los beneficios de las compañías. En dos años pasará del 28% al 24%, frente al 25% vigente en el resto de España. Un descenso que será compensado en los ingresos fiscales con la supresión de algunas deducciones. El tipo se aproxima así a los aplicados en buena parte de Europa, lo que ofrece a las firmas vascas un respiro para competir con mayor margen de maniobra en un mercado global y extremadamente exigente. El acuerdo incluye, entre otros aspectos, el compromiso de rebajar en 2020 el IRPF a las rentas bajas y medias, y retoques en el Impuesto de Patrimonio. El compromiso a tres bandas entre partidos tan dispares, imprescindible para sacar adelante la reforma fiscal y los Presupuestos vascos, refleja la complejidad política de Euskadi y su pluralidad. También la cintura de los firmantes para flexibilizar sus posiciones y arrimar el hombro cuando la necesidad aprieta. Toda una lección de pragmatismo que debería servir de ejemplo en otros lares. El pacto allana el camino al Gobierno de Urkullu, que dispondrá de unos Presupuestos con menos apreturas que años anteriores, aunque limitados todavía por la resaca de la crisis, en el que el PP introducirá enmiendas valoradas en 30 millones. Con él, los populares exhiben capacidad de influencia en Euskadi, pese a su limitada representación; sobre todo, al haber forzado la reducción del tipo del Impuesto de Sociedades en cuatro puntos, un duro trago para el PSE en un asunto de tanto calado ideológico como la fiscalidad. Los socialistas se han aferrado al sentido de la responsabilidad para explicar su postura, mientras el PNV -dividido sobre el 28%- ha vuelto a demostrar una flexibilidad sin complejos que le permite apoyarse en el PP del 155 en Euskadi y gobernar con EH Bildu en Navarra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos