Ciudadanos se enreda con el PNV

El partido de Albert Rivera mezcla demagogia y falsedades en su intento de erosionar a Rajoy

Ciudadanos se enreda con el PNV
EL CORREO

La relación que mantienen el Gobierno de Rajoy y el PNV oscila entre la necesidad de alcanzar acuerdos mutuos y los reiterados encontronazos por sus evidentes diferencias políticas. Insinuar que ambos protagonizan en este momento poco menos que una luna de miel que amenaza los intereses generales de España es una manera como cualquier otra de falsear groseramente la realidad. Ciudadanos está en su derecho de zarandear con virulencia al PP para acentuar su desgaste en un intento de arrebatarle el liderazgo en el centro-derecha. Tiene múltiples flancos para poner en evidencia a los populares: desde el insoportable hedor a corrupción en sus filas hasta la insoportable inacción del Ejecutivo en múltiples campos. Pero la formación de Albert Rivera, por muy crecida que esté tras su victoria en Cataluña y el espectacular ascenso que le auguran las encuestas, haría bien en asumir que la demagogia y la burda manipulación son malas compañeras de viaje. Incluso aunque puedan resultar rentables a corto plazo desde el más puro egoismo partidista. Utilizar al PNV como arma arrojadiza en su batalla contra el PP es un recurso poco imaginativo, aunque seguramente eficaz en la España profunda. Sin embargo, en política no puede valer todo. Ya nos habíamos acostumbrado a los chistes fáciles de Ciudadanos sobre el ‘cuponazo’ vasco y sus ácidas críticas al Concierto Económico, que no resisten el más mínimo análisis. Acusar a las empresas vascas de hacer ‘dumping’ a las del resto de España, gracias a la singularidad fiscal de Euskadi, cuando durante años han pagado (y aún pagan) impuestos más altos por sus beneficios habla por sí solo. Extender la sospecha de que el pretendido «pasteleo» entre el Gobierno central y el PNV abre la puerta a la independencia de Euskadi ya es ir demasiado lejos. La propuesta de reforma del Estatuto de Gernika que ha presentado el partido de Andoni Ortuzar desborda la legalidad al incluir el derecho a decidir y una relación bilateral con el Estado. Pero es falso, como ha sostenido Ciudadanos, que plantee un referéndum de autodeterminación. Basta con leerla. Y resulta impensable que el Gobierno se vaya a plegar a una deriva soberanista a cambio de aprobar unos Presupuestos -que, además, nunca saldrían adelante sin el apoyo previo ‘naranja’- con el voto del PNV, como intentó deslizar ayer Ciudadanos, que dio por «congelado» su pacto de investidura con el PP. Un poco de seriedad, por favor.

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