Carta abierta «tourist go home»

El turismo es una gran industria en claro crecimiento en Euskadi. A los que no lo quieren ver o tienen la consigna de poner piedras en el camino, les invito a sumar y a no dividir

IKER BASURKOGerente de Basurko Proyectos Creativos S. L.

He seguido con interés las acciones llevadas a cabo por algún colectivo en contra del turismo «masificado» que nos invade. Podríamos decir que vamos mejorando, ya que hace veinte años recuerdo que cuando unos pocos nos dedicábamos a promocionar por Europa nuestra maravillosa tierra, eran muchos los días que una presentación, comida, cena o cualquier otro evento promocional se veían interrumpidos por la noticia de un atentado o asesinato.

Acabábamos la jornada intentando explicar a los/las que nos recibían y acogían en su ciudad, un sinsentido que durante décadas no ha hecho más que acrecentar la distancia entre nosotros, todos vecinos y vecinas de un mismo territorio. No nos quedaba otra que consolarnos unos con otros y tragar la rabia que nos invadía, guardando las lágrimas de impotencia para el momento de la retirada a la intimidad de nuestro hotel de descanso allí donde estuviéramos.

Por eso digo que vamos mejorando, porque al menos ahora aquellos que siempre han ido e irán en contra de cualquier progreso en Euskadi, Euskal Herria o País Vasco, ahora ‘solo’ hacen pintadas y realizan otros actos de valentía como pintar el tren txu-txu…, a la vez que intentan articular un discurso incoherente que ni ellos mismos terminan de creerse.

La duda que nos queda es, si como antes, la ‘chavalería’ responde a unas directrices marcadas o si bien ahora esa chavalería, de treinta y cuarenta, pasa totalmente de los que antes les marcaban la pauta, y hace y deshace a su antojo sin consulta previa… Dejémoslo ahí, de una u otra forma está claro que seguirán poniendo piedras en el camino, sea cual sea el motivo, dándoles igual que una gran mayoría compartamos un mismo rumbo e itinerario a seguir.

En lo referente a los ataques al sector turístico en Gipuzkoa y Bizkaia decir que no tienen ni pies ni cabeza. El turismo, una gran industria en claro crecimiento en Euskadi, aporta mucho a nuestra economía directa e indirectamente y para nada existe una saturación como puede haber en otros destinos que no han sabido posicionarse correctamente y se han dejado llevar por la marea económica del cortoplacismo sin ver que se iban aproximando a las rocas.

En Gipuzkoa y resto del territorio, estamos como destino, en esa primera fase de crecimiento serio, crecimiento que tenemos la obligación de conseguir que sea sostenible y continuado en el tiempo.

La obligación recae en todos los profesionales del sector, que debemos trabajar por conseguir una oferta profesional, variada y de calidad, pero también recae en los que trabajan desde nuestras instituciones, que tienen delante un bonito reto para demostrar que son buenos profesionales, conocedores del sector, de la industria turística, y ser capaces de llevar el timón con firmeza y decisión hacia un rumbo que debemos tener muy claro.

Es el momento de decidir qué queremos ser de mayores: un destino económico de masas o un destino de calidad, sostenible y no estacional. La respuesta creo que todos la tenemos clara, por eso es ahora, en esta fase en la que nos están descubriendo en el mundo como un destino interesante, cuando debemos buscar el posicionamiento correcto, regular adecuadamente el sector, trabajar en equipo y buscar también el mejor encaje para todos los ciudadanos y ciudadanas; y ya sería mucho pedir si todos pensáramos en el bien común y dejáramos egoísmos individualistas a un lado.

Porque de lo contrario, además de generarse cada vez más tensiones sociales, la solución sería cada vez más complicada ya que si un destino queda marcado, será muy caro, lento y complicado conseguir cambiar esa imagen y ese posicionamiento no deseado dentro del mercado… que es lo que les está sucediendo a otros destinos que llevan mucho más tiempo en el punto de mira de los principales grupos touroperadores y grandes cadenas hoteleras.

Para finalizar, tan solo quiero decir sí al turismo de calidad, que genere riqueza, que ayude a desestacionalizar la demanda ayudando a nuestros pequeños comerciantes y hosteleros a poder vivir de su negocio, a poder invertir, ser más profesionales en el servicio que se ofrece y podamos mantener la vida de nuestros pueblos y ciudades con su carácter propio como marca diferenciadora.

A los que no lo quieren ver o tienen la consigna clara de poner piedras en el camino, una vez más, tan solo invitarles aunque sea por una vez a sumar por ese desarrollo necesario y no restar y dividir, operaciones que, a todos nos consta, ya dominan.

Fotos

Vídeos