Las bolsas se ponen de los nervios

Ningún indicador económico justifica las fuertes caídas de los mercados de valores

Las bolsas se ponen de los nervios
EL CORREO

El nerviosismo que ha sacudido en las últimas horas las bolsas de todo el planeta no responde a bruscos cambios en las perspectivas de la economía global. Sus principales indicadores y las previsiones más recientes publicadas ofrecen inequívocos síntomas de solidez, que permiten atisbar un horizonte despejado sin graves amenazas a la vista. Por ello, las fuertes caídas de los mercados de valores están lejos de ser el preludio de un ‘crack’ bursátil, según coinciden los analistas. Más razonable parece atribuir el derrumbe del lunes en Wall Street, que tuvo ayer réplicas en los parqués europeos y asiáticos, a una intensa recogida de beneficios tras la espectacular escalada de sus índices, que habían trepado hasta niveles récords estratosféricos. También a una exagerada reacción ante hipotéticos retoques en la política monetaria de Estados Unidos. El temor a una acelerada subida de los tipos de interés en EE UU se ha disparado por el fuerte aumento de los salarios en enero, que favorece un mayor consumo, echa más leña al fuego de la inflación y podría recalentar la economía. A ello se añade la incertidumbre que suscita el relevo en la presidencia de la Reserva Federal. En Europa, el BCE ha sembrado la inquietud de los inversores con sus reiteradas y cada vez más claras insinuaciones sobre una paulatina retirada de los estímulos que aún mantiene, ahora que la recuperación de la economía empieza a estar encarrilada. Aunque ese movimiento no se producirá, en su caso, hasta dentro de unos meses, no deja de resultar llamativa la cierta histeria con la que responden los mercados en cuanto perciben su sombra. Es como si se hubiesen acostumbrado a vivir con respiración asistida. Con los cuidados propios de un enfermo grave, aunque ya no lo esté. Como si le causara nuevos síntomas el mero anuncio de que un día se le reducirán las numerosas y potentes medicinas que ha tomado para su curación. Como si se resistiera a regresar a la normalidad. Y no son normales unos tipos de interés del 0% en la Eurozona desde hace casi dos años, las compras masivas de bonos por parte del BCE y otras excepcionales medidas de estímulo todavía necesarias y vigentes, pero que desaparecerán poco a poco. Las últimas advertencias del BCE en este sentido y el desplome en Wall Street empujaron ayer al Ibex español a su nivel más bajo desde marzo en una coyuntura en la que la Bolsa se ha convertido en el principal foco de atracción del ahorro, ya sea de forma directa o a través de fondos de inversión.

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