Un ataque de dignidad

Dos años después, los concejales de Goazen dicen que abandonan Podemos

PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

Los dos concejales de Goazen en el Ayuntamiento le han escrito una carta a Pablo Iglesias. Debe de ser algo así: «Querido Pablo: quizá nos recuerdes. Éramos de Podemos antes de dejar de serlo, aunque nunca dejamos de serlo. Ahorrándote los detalles: seguíamos siéndolo, pero ahora te escribimos para avisarte de que ya no lo somos. De Podemos. No, Pablo. Tú sí sigues siendo de Podemos».

En un movimiento imprevisto y fascinante, Samir Lahdou y Conchi García se han autoerigido «dimisionarios» de Podemos. Lo han hecho pasando por alto que Podemos los situó fuera del partido hace más de dos años, tras las municipales. Recordarán que Goazen compareció a aquellas elecciones como quien no quiere la cosa, con unas papeletas llenas de morado y subjuntivo: «Ganemos». Quienes les votaron creyeron que votaban al partido de Iglesias, Echenique y Errejón. Pero no. Según denunció después Lander Martínez, se trataba de una lista oportunista surgida de la órbita de Javier Madrazo.

Sin aquel episodio de trile electoral, Podemos, el Podemos habitual, lo que usted y yo entendemos por Podemos, podría ser hoy la segunda fuerza del Ayuntamiento de Bilbao. Un exitazo. Su torpeza consistió en no dar la alarma sobre los espontáneos antes de las elecciones y en no expulsarlos después con las cuatro plumas del deshonor. Al no hacerlo han permitido que durante dos años los concejales de Goazen se hayan presentado como la versión de Podemos enfrentada a las élites internas. Se les abrió un expediente, pero no se les defenestró. Y ahora, antes de que los echen, dicen que se van. No es un momento cualquiera. Es el momento de hacer daño. Podemos se desangra en las Juntas de Álava y la autodenominada dimisión de los concejales de Bilbao aspira a situarse al amparo legitimador de ese conflicto.

En los fragmentos publicitados de la carta de despedida (chisporrotea en ellos el peloteo a Pablo Iglesias), Lahdou y García aseguran que Podemos Euskadi es una organización cercana a la «casta» donde hay «purgas» y «nepotismo». ¿No es maravilloso? Unos cargos públicos que saben que se les votó por equivocación fingiendo que se les nubla la vista y les falta el aire, que se les va la vida, cuando frente a ellos se vulnera un principio democrático.

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