Santo, el primer superhéroe hispano

El mítico luchador mexicano protagonizó decenas de películas y murió convertido en un icono de la cultura pop del siglo XX bajo el sobrenombre de 'El enmascarado de plata'

Santo, el enmascarado de plata./
Santo, el enmascarado de plata.
BOQUERINI .

Dice Guillermo del Toro que Santo, el mítico luchador mexicano que llenó una época del cine azteca, fue el primer superhéroe auténticamente hispano: "Para la mayoría de gente de mi generación el primer contacto con el cine mexicano fueron las películas de luchadores, y uno de mis momentos favoritos es la fracción de segundo en que el Santo le clava un hacha a un murciélago gigante en 'Santo contra el hacha diabólico'".

Santo fue un famoso luchador y actor mexicano que gozó de una enorme popularidad en todos los países de habla hispana. Su nombre era Rodolfo Guzmán Huerta. Nació el 23 de septiembre de 1917 en Tulancingo, y falleció el 5 de febrero de 1984, convertido en un icono de la cultura mexicana del siglo XX con el nombre de 'El enmascarado de plata'. En un inicio practicó el béisbol y fútbol americano, pero después se interesó por la lucha. Aprendió Jujutsu y posteriormente lucha grecorromana, y algunos testimonios indican que tomó clases de pintura. Entre sus múltiples trabajos estuvo el de obrero en una fábrica textil, pero sus inicios están rodeados de un halo de misterio. Se asegura que se hizo un experto en lucha libre peleando contra agentes de la autoridad en el Casino de la Policía de Ciudad de México.

A mitad de los años 30 Rodolfo Guzmán Huerta era ya un luchador profesional, siempre enmascarado, en los cuadriláteros mexicanos donde utilizaba diferentes nombres: Rudy Guzmán, El Hombre Rojo, El enmascarado, El Incógnito, El Demonio Negro, El Murciélago Enmascarado II Era la edad de oro de la lucha libre mexicana. La 'disciplina' gozaba de gran popularidad en el país y pronto surgieron otros luchadores. Incluso llegó a haber otro enmascarado de plata antes de Rodolfo Guzmán Huerta. Pero fue éste el que se hizo con el nombre y pronto saltó a los cómics. Se convirtió en un héroe popular, ídolo de las clases más humildes, y un símbolo de la justicia, ya que su personaje trascendió el ámbito de la lucha libre y se transformó en un superhéroe. El cine estaba al caer.

Ídolo cinematográfico

El cine de luchadores fue inaugurado en 1952 por otro luchador profesional enmascarado, llamado El Médico Asesino, en una película cuyo título fue, irónicamente, 'El enmascarado de plata'. Fue el primer Enmascarado de plata, pero este luchador no tuvo visión para conservar el nombre y Rodolfo Guzmán se lo quedó.

La fama internacional de Rodolfo Guzmán como Santo le llegó con el cine. Su primera aparición en la pantalla fue en 1958 y llegó a protagonizar 52 filmes, siempre enmascarado, sin que nunca se le viese el rostro, en los cuales peleó contra múltiples enemigos: hombres lobo, mujeres vampiro, criaturas sobrenaturales, científicos locos o extraterrestres, además de contra todo tipo de villanos.

Por supuesto el nombre de Rodolfo Guzmán no decía nada a nadie, pero como El enmascarado de plata era un ídolo. Estas 52 películas fueron un éxito de taquilla inmediato, y no sólo en México, sino en gran parte de América Latina, Europa (en España en los 60 y 70 gozó de gran popularidad) y algunos lugares tan exóticos como Líbano o Turquía.

Las dos primeras películas de Santo, el enmascarado de plata, fueron productos de bajo presupuesto, rodadas por Rodolfo Guzmán a la vez que seguía con la lucha libre en todo tipo de espectáculos en el ring: 'Santo contra el Cerebro del Mal' y 'Santo contra los hombres Infernales', estrenadas en 1959, y dirigidas por Joselito Rodríguez. Ambos rodajes tuvieron lugar en Cuba y la filmación de la segunda terminó un día antes que Fidel Castro entrara en La Habana y declarase la victoria de la revolución cubana. Se rodaba a gran velocidad y en algunas ocasiones se llegaron a filmar hasta seis películas por año.

Sus películas

El tono de las películas de Santo eran siempre el mismo, unas producciones de serie B, argumentos fantásticos y sin gastar demasiado en efectos especiales. En España era habitual que llegasen como complemento en programas dobles, pero pronto se convirtieron en el principal reclamo de estos programas de sesión continua. Las principales películas de Santo fueron 'Santo contra los zombis' (1961), 'Santo contra el Rey del Crimen' (1961), 'Santo contra el cerebro diabólico' (1961), 'Santo contra las mujeres vampiro' (1962), 'Santo en el museo de cera' (1963), 'Santo vs. el estrangulador' (1963), 'Santo contra el espectro' (1963), 'Santo y el hacha diabólica' (1964), 'Santo, el Enmascarado de Plata vs. la invasión de los marcianos' (1966), 'Santo, el Enmascarado de Plata vs. los villanos del ring' (1966), 'Operación 67' (1966), 'El tesoro de Moctezuma' (1966), 'El vampiro y el sexo' (1968), 'Santo contra Blue Demon en la Atlántida' (1969), 'Santo vs. los cazadores de cabezas' (1969), 'Santo frente a la muerte (1969) que fue coproducida con España, 'Santo contra los jinetes del terror' (1970), 'Santo en la venganza de la momia' (1970), 'Santo contra los asesinos de otros mundos' (1971), 'Santo y el águila real' (1971), 'Santo vs. la hija de Frankenstein' (1971), 'Santo contra la magia negra' (1972), 'Santo contra los secuestradores' (1972), 'Santo contra el doctor Muerte' (1973), de nuevo coproducida con España, 'Santo en el misterio de la perla negra' (1974), también con España como coproductor, 'Santo en la frontera del terror' (1979), 'Santo vs. el asesino de la televisión' (1981), y 'El puño de la muerte' y 'La furia de los karatecas' (ambas de 1982), que fueron sus últimas películas. El que nunca se quitase la máscara propició que surgieran películas apócrifas, que el propio Rodolfo Guzmán y los productores de los filmes originales de Santo intentaron eliminar.

Si bien es cierto que Rodolfo Guzmán nunca se quitó la máscara ni en el cuadrilátero ni en la pantalla, sí que lo hizo, aunque solo parcialmente, en una entrevista en televisión. Su fallecimiento tuvo lugar, como consecuencia de un infarto, en Ciudad de México, el 5 de febrero de 1984. Poco después, uno de sus hijo, Jorge Guzmán Rodríguez, adoptó la máscara de su progenitor, dándose a conocer como 'El Hijo del Santo'. No tuvo el menor éxito y pronto se dedicó a vivir de los derechos de las películas de su padre.

Hace pocos años Álex de la Iglesia anunció que se proponía hacer una película sobre la historia de 'Santo, el enmascarado de plata'. Problemas con los derechos del personaje han hecho que el proyecto se haya retrasado más de lo deseable.