El Correo
Renault trabaja en un futuro motor diésel bicilindrico de dos tiempos.
Renault trabaja en un futuro motor diésel bicilindrico de dos tiempos.

Renault trabaja en las innovaciones tecnológicas futuras

  • Está desarrollando tres prototipos con tecnología híbrida, mecánica diésel de dos tiempos y un pequeño vehículo eléctrico

Renault está trabajando en diversos frentes para ofrecer otras alternativas más eficientes a los actuales propulsores de gasolina o diésel. Para el año que viene ya tiene prácticamente listo un nuevo motor eléctrico y una motorización turbo gasolina adaptada para utilizar GLP. Además, acaba de dar a conocer soluciones de movilidad sobre tres prototipos diferentes desarrollados con sus socios que verán la luz a medio plazo. La marca del rombo venderá vehículos con todo tipo de motores, desde el térmico al eléctrico pasando por las energías alternativas.

De momento, los secretos mejor guardados son un prototipo de vehículo comercial con tecnología híbrida y motor diésel, un motor diésel de dos tiempos muy pequeño y económico y un prototipo de pequeño vehículo eléctrico de reparto a domicilio sobre la base del original Twizy.

Lo más inmediato es el nuevo motor eléctrico, de acuerdo con la estrategia de la marca en el desarrollo de este campo. Más compacto y eficaz, cuenta con un rotor bobinado de 65 kW y 220 Nm con cargador Caméléon integrado. El tamaño es un 10 % inferior pero la gestión electrónica y el sistema de carga se han mejorado para optimizar los tiempos de carga a baja potencia y el consumo de energía eléctrica al circular por carretera.

El cajetín de interconexión, la electrónica de potencia y el cargador Caméléon forman ahora un único conjunto denominado Power Electronic Controller. Con el fin de reducir el tiempo de carga en las infraestructuras de baja potencia los diseñadores han mejorado la gestión electrónica de la carga y se utiliza un cable flexi-charger para la red doméstica con bornes de recarga de tres y 11 kW. Renault anuncia un mejor rendimiento del motor con un menor consumo de energía eléctrica.

La segunda novedad para 2015 es el motor de gasolina adaptado para funcionar con gas licuado del petróleo (GLP), un propulsor que según la marca rebaja la factura de carburante un 25 % con respecto a una motorización de gasolina y emite un 10 % menos de emisiones de CO2. Dispone de un motor de tres cilindros de última generación que incorpora idénticas tecnologías que llevan los nuevos modelos como turbo, sistema de parada y arranque automático, recuperación de energía al frenar y el dispositivo de conducción económica. El ahorro conseguido en materia de consumo en relación a una motorización GPL de la generación anterior es de aproximadamente un 20 %.

Sin embargo, lo más interesante de las innovaciones futuras de Renault son los tres prototipos de investigación desarrollados con diversos socios en el marco de proyectos cooperativos. El objetivo es reducir el consumo e imaginar nuevas soluciones de logística del último kilómetro para mejorar la calidad del aire en las ciudades.

El primero es la incorporación de la tecnología híbrida (motor diésel más eléctrico) en un vehículo comercial con el objetivo de reducir el consumo para los que realizan un elevado kilometraje. Sobre la base de un Renault Master, este prototipo va equipado con un propulsor con tecnología doble turbo de pequeño tamaño. En las primeras pruebas se consigue una reducción del consumo de hasta un 10 %.

El motor diésel deriva del Energy dCi 165 con doble turbo mientras que el eléctrico es de 48 voltios (10-12 kW) montado en la caja de velocidades. De esta forma, aporta más par y reduce la carga del motor térmico y por su especial ubicación se beneficia de un mayor rendimiento mecánico que le permite recuperar más energía en las fases de desaceleración o frenado. Los ingenieros han trabajado además en la mejora de la combustión con una presión de inyección aumentada a 2.500 bares (frente a los 2.000 bares) para reducir las emisiones contaminantes a la vez que se garantiza la potencia necesaria.

Otra posible alternativa mecánica es un motor diésel de dos tiempos muy pequeño. El nuevo proyecto explora soluciones para una aplicación en el campo del automóvil que nunca se había visto antes. En este caso es un propulsor bicilíndrico, muy ligero y compacto, por lo que es ideal para pequeñas plataformas de vehículo. Los primeros resultados son alentadores aunque están aún en fase de investigación. Las prestaciones no son significativas y de momento solo se trata de un estudio.

El motor, con turbo, tiene una cilindrada de 730 c. c. que es justo la mitad frente a la del motor diésel de 1.5 litros. La potencia anunciada varía entre 48 y 68 caballos y va alimentado con compresor mecánico además del turbocompresor. Las ventajas de este propulsor son numerosas, desde el coste de fabricación, mejor rendimiento y sistemas anticontaminación más eficaces para el cumplimiento de las normas actuales y futuras. En este proyecto se agrupan distintos socios franceses y europeos, como la Universidad de Valencia.

Por último, el Twizy Delivery Concept es un prototipo eléctrico de investigación para una logística urbana sostenible. Es un proyecto que pretende probar en la capital francesa un vehículo comercial ligero eléctrico que permita reducir el impacto de la actividad de reparto sobre la calidad del aire en las ciudades. Diseñado sobre la base del Renault Twizy, el vehículo explora una alternativa para el reparto en medio urbano.

El prototipo es novedoso por su composición ya que consta de un pequeño vehículo de propulsión eléctrica al que se añade un remolque. Este último puede acoger hasta 15 contenedores modulables en función de las cargas, con un total de un metro cúbico.