Citroën revoluciona el motor diésel

El nuevo Blue HDi reduce en un 90 % las emisiones de óxido de nitrógeno

REDACCIÓN
Citroën revoluciona el motor diésel

Las normas anticontaminación son cada día más exigentes. Para los motores diésel, Europa impone una rebaja en el límite de emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), que son una de las más perjudiciales para el medioambiente, que pasará de 180 mg/km a 80 mg/km. Es la norma Euro VI, que entrará en vigor en septiembre de 2014. Citroën ya tiene listo un nuevo motor que cumple los exigentes requisitos. Se trata del propulsor Blue HDi de 150 caballos que reduce en un 90 % esas emisiones. Se estrena en el nuevo Grand C4 Picasso que se pondrá a la venta a finales de año.

Se trata del primer modelo Citroën que va a contar con un motor Blue HDi aunque en breves meses se equipará a otros modelos del grupo PSA. Además de reducir drásticamente las emisiones de óxidos de nitrógeno, el nuevo Citroën Grand C4 Picasso y sus 150 caballos de potencia presenta un nivel de emisiones de CO2 récord en la categoría: 110 gramos por kilómetro.

Una de las claves para emitir menos emisiones es la utilización de un catalizador específico conocido como módulo SCR (Selective Catalytic Reduction) que es todo un invento. Este sistema, situado por encima del filtro de partículas, transforma los óxidos de nitrógeno en vapor de agua por un lado y nitrógeno por otro, dos gases inofensivos por separado.

Esta transformación se consigue gracias a una reacción química en la que interviene el líquido AdBlue, compuesto por una mezcla de agua y urea que, al contactar con los gases de escape, se transforma en amoniaco. Esta sustancia, al encontrarse con los óxidos de nitrógeno y el oxígeno en el catalizador, se convierte en vapor de agua y nitrógeno.

Esta tecnología, que ya se utiliza en algunos motores de vehículos industriales, requiere la instalación de un depósito de AdBlue con una capacidad de 17 litros, cantidad suficiente para que el SCR cumpla su cometido sin necesidad de añadir líquido hasta que transcurran dos operaciones de mantenimiento. El buen funcionamiento del catalizador selectivo se regula mediante la implantación de sensores de presión, temperatura y de niveles de NOx, situados en distintos puntos del sistema de escape.

El SCR ya es eficaz durante la fase de calentamiento del motor y se muestra plenamente operativo en circulación urbana, gracias a su ubicación por encima del filtro de partículas, en una zona donde los gases de escape alcanzan temperaturas elevadas. Esta situación permite aumentar el rendimiento de los motores, gracias a la modificación de la relación volumétrica, y a obtener una reducción del consumo de combustible y de las emisiones de CO2 de entre el 2 y el 4 %.

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