Vinculan el cierre de camas del Hospital a la falta de sustituciones

Desde el grupo consideran que las obras de mejora «se pueden realizar a lo largo del año». / A. GÓMEZ

Las obras suponen «una excusa para no realizar las coberturas de plantilla adecuadas» a juicio de IU, que reclama mejorar «la planificación y la infraestructura»

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

Con motivo del cierre del 17 de julio al 18 de agosto de la planta materno-infantil del Hospital, que cuenta con 24 camas, se pretende unificar Pediatría, Ginecología y Obstetricia con cirugías limpias y menores, y trasladar las consideradas como contaminantes a la planta Quirúrgica 2.

Esta situación «no es nueva, en los últimos años en verano siempre se cierra una planta; en 2014 se cerró la Quirúrgica 2, en 2015 la de Medicina Interna, en 2016 la Quirúrgica 1 y este año la materno-infantil», repasó ayer el grupo municipal de IU, denunciando que «las obras en las plantas se suelen utilizar como excusa para no realizar las sustituciones y coberturas de plantilla adecuadas», porque «se vienen realizando desde mayo por personal de mantenimiento».

La formación critica que estas obras «se pueden realizar a lo largo del año» y que el cierre de esta planta «tiene más que ver con la falta de programación». «También se cierra un quirófano, algo que con una correcta previsión se podría mantener abierto, y esto genera problemas». El portavoz del grupo, Guillermo Ubieto, añadió que «el propio gerente del Hospital dijo que los niños no se pueden mezclar con todo tipo de pacientes».

«La atención infantil requiere estándares diferentes a la de adultos y precisa personal especializado. Se desconoce el tipo de patologías de adultos con las que van a compartir espacio los niños, lo que afecta a la recuperación de ambos».

Ya «en el peor de los casos se compromete la inmunidad de recién nacidos y se produce riesgo de infecciones, tanto de infantiles a adultos como viceversa». Asimismo, «la planta Quirúrgica 1 no está dotada de sistemas adecuados de ventilación. Hay pacientes y visitantes que llevan sus propios ventiladores para paliar esta situación».

Saturación y calor

A consecuencia del cierre de camas, «las enfermeras están obligadas a trabajar en unidades donde no están especializadas, se pierde calidad asistencial, hay mayor presión para los profesionales... porque no se ha programado correctamente la plantilla». Esto se acrecienta, agrega IU, en zonas rurales en verano, como en el caso de Miranda. Y está la «saturación de camas».

Censuran además que «las obras no han sido orientadas a mejorar la estancia hospitalaria y los lugares de trabajo sino de cara a la galería». Por ejemplo, « la cristalera hace efecto lupa y la temperatura en ocasiones no baja de los 28 grados dentro del centro en periodo estival». En el Hospital «faltan facultativos pero también en los centros de salud».

Por todo lo expuesto «exigimos que se cubran y se programen de forma adecuada las plantillas para vacaciones, y una correcta planificación de las obras. También una inversión adecuada en infraestructuras». «El Hospital de Miranda necesita una planta más porque no comprendemos que con el mismo personal se hayan aumentado los servicios», concluyen.

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