Un verano con casi 93.000 bañistas

Las piscinas descubiertas cierran la temporada con un 9,5% menos de usuarios, cifra influida por la meteorología

CRISTINA ORTIZ

La época estival que acaba de dar paso al otoño se ha cerrado con jornadas de elevadas temperaturas, combinadas con otras que no animaban ni al baño ni a tomar el sol. Situación meteorológica que, sin duda, juega un papel esencial en el número de mirandeses y vecinos del entorno que deciden acudir a las piscinas en su tiempo libre. En total, han sido 83.993 las entradas registradas a lo largo del verano, un número inferior al alcanzado en 2016, cuando las instalaciones municipales llegaron a acoger a 92.904 usuarios. En esta ocasión la cifra se ha reducido un 9,5%, al acceder a los recintos de Anduva y Los Ángeles, 8.911 ciudadanos menos.

Un descenso que para nada preocupa al responsable de Deportes, Alexander Jiménez, consciente de que la evolución «depende mucho de la meteorología de cada año. Y éste, aunque no ha llovido, no significa que todos los días hayan sido de piscina». De hecho, hubo jornadas en las que el número total de visitantes no llegó a la decena.

En las instalaciones de Anduva el día de más afluencia fue el 5 de julio, cuando alcanzó los 2.281 bañistas y el de menor volumen de visitas el 9 de septiembre, con 5; mientras que Los Ángeles cuando más gente congregó fue el 12 de julio, fecha en la que se alcanzaron los 465 entradas;y en la el momento con menos el 20 de septiembre, en el que solo 2 hicieron uso de las dependencias.

De todos los usuarios, la mayoría se dieron cita en Anduva, donde en más de tres meses se han registrado un total de 76.073 bañistas; mientras que el resto acudió a Los Ángeles, hasta 7.920. Durante ese periodo se gestionaron 159 abonos para usuarios con edades comprendidas entre 5 y 13 años, otros 667 para mayores de 14, y 365 más ligados al Carné Joven.

En las piscinas de verano de Anduva este año se ofrecieron, como en años anteriores, hinchables durante los sábados de agosto y el primero de septiembre. A ello se añadió talleres de zumba y aquagym, los viernes de julio y otros dos viernes en agosto, con un notable éxito de afluencia, llegando a congregar en alguna sesión a más de 60 personas. «Intentaremos ampliarlas para que se desarrollen algún día más», apostó Jiménez.

Además del servicio de bibliopiscina, los monitores de Miranda Joven realizaron varios talleres en unas instalaciones que han vuelto a contar con servicio de seguridad privada –al margen de los 12 socorristas encargados de la vigilancia del baño– una fórmula iniciada el pasado año y que se prevé mantener a futuro.

Anclaje para hamacas

También se habilitaron dos calles en la piscina mediana para los usuarios que acudían a nadar y se instalaron, a petición ciudadana, barras de anclaje de sillas y hamacas. Además, en ese entorno de Anduva se realizó un graffiti en la pared de los vestuarios de verano, empleando motivos relacionados con el baño.

Por su parte, en las piscinas de Los Ángeles, se ha reformado el vallado se han pintado las paredes y se ha colocado una silla de baño para personas con movilidad reducida. «Es algo muy positivo y que teníamos que hacer», destacó

De cara al próximo año, el objetivo que se plantea desde Deportes es prolongar la temporada de baño, manteniendo como este ejercicio las instalaciones abiertas hasta pasado el 20 de septiembre, pero adelantando la apertura al 1 de junio. «Esta vez lo hemos conseguido a medias, porque teníamos las instalaciones accesibles pero no las piscinas», valoró Jiménez.

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