Usuarios de un Polideportivo sin bar

Usuarios de un Polideportivo sin bar
Avelino Gómez

Las personas que acuden a las instalaciones deportivas de Anduva se sienten perjudicadas ante una situación que se prolonga en el tiempo y que a día de hoy amenaza la campaña estival

ÓSCAR CASADO

Las entradas y salidas a la instalaciones deportivas de Anduva son continúas. Es un día entre semana, pero aún así son muchas las personas que se acercan sobre todo a nadar en la piscina climatizada. Pero desde el mes de octubre todos los usuarios del Polideportivo conviven con una persiana metálica echada. El bar permanece cerrado desde hace cinco meses y se nota que es un tema recurrente en los corrillos de los usuarios, que acuden para realizar cualquier práctica deportiva o simplemente han acompañado a sus hijos a cualquier entrenamiento, cursillo o partidos los fines de semana.

«Lo utilizaba todos los días para tomar un cafecito al salir de la piscina. Ahora te fastidia», confiesa resignado Santos Muñoz. Al ser un día laborable y por la mañana la mayoría de las personas que acuden son jubilados como lo es también Jesús que también reconoce el perjuicio que siente: «Echamos en falta el servicio». Él prefiere no dar su apellido, «no por nada» sino para que no parezca que su queja es algo personal.

En su opinión la situación se debe «a una mala gestión municipal». No todos conocen las idas y venidas de este problema, porque ya han sido numerosas, pero Jesús resalta que «el bar es imprescindible» por lo que pide que «se pongan de acuerdo los grupos políticos y lo solucionen». Si no logran resolver un problema en un servicio público «pues mala gestión estamos llevando a cabo», zanja. La sensación de los usuarios la resume Santos al asegurar que «no sé quien tendrá la culpa pero los perjudicados somos los socios».

Merced Alonso es otra de esas personas que acuden diariamente a la piscina climatizada y se muestra muy decepcionada con la labor de los responsables municipales. En la misma línea que los otros testimonios anteriores critica que tras unos meses sin el servicio en el Polideportivo los grupos políticos sigan echándose «la pelota de unos a otro».

Merced ya ha tratado de contactar con la alcaldesa, Aitana Hernando, para mostrarle su malestar a través de las redes sociales. Y es que lamenta que los fines de semana cuando viene gente de fuera para competir en alguno de las prácticas deportivas la «gente piensa que es increíble», afirma, por lo que lamenta que la imagen de la ciudad se vea perjudicada.

En todas las franjas de edad hay usuarios habituales de las instalaciones del Polideportivo. Guillermo Goday tiene 18 años y pese a estudiar fuera, sigue acudiendo a la piscina en alguna ocasión. De hecho, pese a que antes iba más a menudo por encontrarse en Miranda, sí que sabía que el bar estaba cerrado. Una pena puesto que desde su punto de vista era algo «que daba ambiente».

También hay personas de mediana edad como Isabel Sánchez-Palencia y Maru Curra que sienten que lo que sucede desde octubre no es normal. «Lo vemos mal», resume Isabel que junto a su compañera acuden al Polideportivo para hacer Zumba. Pero no solo ven cómo la situación las perjudica en este momento ya que también destacan que «cuando bajamos con los niños a entrenar, nos vamos a casa y de otra manera nos podíamos meter en el bar».

Hablando con ellas pronto se nota que el algo que se habla entre los usuarios, desde la profesora de Zumba hasta el resto de los padres, ya que Isabel explica cómo entre ellos se habla de que abrir el bar podía servir incluso para dar comidas, puesto que durante una gran parte del año aparcar en el Polideportivo es relativamente cómodo y habría gente que podría incluso bajar a comer desde el Polígono.

Otra madre perjudicada es Carmen Ocono, puesto que su hija al margen de ir a entrenar y a jugar los fines de semana, acude a la piscina entre semana con el colegio. «Merece la pena tener un bar ahí», opina sobre todo en invierno cuando el frío hace más difícil esperar en la calle. Pero también señala que los menores se ven perjudicados puesto que tras hacer deporte podrían ir al bar a comprar algo de comer y ahora no se puede porque está cerrado.

Peligro de bloqueo

Todas estas quejas se expresan en cuanto a la situación actual, pero el gesto de su rostro se cambia de verdad cuando se habla de la posibilidad de que las piscinas de verano se queden sin bar. Una situación que se podría dar porque la concesión regula el bar cubierto y el de verano.

«Lo vería fatal», afirma Isabel, pese a que ella no se vería directamente perjudicada puesto que en verano no suele acudir. «Que no haya bar en las piscinas de verano eso sería lo máximo», critica Santos, que apunta que acudir con su mujer y los nietos en los días de verano a comer algo es uno de los alicientes de las instalaciones municipales.

Las quejas aquí se mezclan con la incredibilidad de que finalmente el escenario de unas piscinas de verano sin el bar se pueda cristalizar cuando el buen tiempo aparezca. «Lo he oído pero espero que no sea así», desea Jesús que también es de los que se beneficia de las piscinas de verano porque sin el servicio «bajaría bastante el ambiente». Un aspecto que también señala Guillermo, que duda que la situación pueda llevar a estos extremos.

En cambio Merced sí que ve que el problema se puede alargar, lo que para ella sería un punto negro puesto que se muestra rotunda al señalar que «en verano en Miranda no hay nada, solo las piscinas, ¿y si no hay bar», se pregunta.

El contrato del Pabellón C sí que se desbloquea

La situación del Pabellón C, bar ubicado en el Multifuncional de Bayas, sí que vio como se daba un paso hacia el desbloqueo. Esta instalación municipal lleva cerrada desde agosto de 2016, aunque en el último Pleno se aprobó el pliego por el que saldrá a licitación, por una duración de ochos años, a razón de un mínimo de 12.000 euros sin IVA por cada uno de ellos. Al igual que había sucedido con el bar de las piscinas, el PPsacó adelante su recurso de reposición, aunque con el estudio de costes sobre la mesa, en esta ocasión los populares, junto con Miranda Puede y Ganemos Miranda se abstuvieron, permitiendo al equipo de Gobierno aprobar el documento ya hecho público para que las empresas conozcan las condiciones con las que se gestionará el servicio. El portavoz popular, Borja Suárez, justificó la diferencia de criterios respecto a lo sucedido con los bares del Polideportivo, en que en esta ocasión no hay que hacer mejoras en la instalación. Algo que sirvió a Suárez para defender que no existe el bloqueo que denunció la alcaldesa con la situación de las instalaciones de Anduva. En cuanto al pliego y al margen del precio mínimo, se establece que no existirá la posibilidad de prórrogas y además en los criterios de adjudicación se valorará con siete puntos la cantidad a pagar al Consistorio y con tres el precio de los productos.

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