Una tarjeta presente en muchas carteras

El carné es personal e intransferible. /Avelino Gómez
El carné es personal e intransferible. / Avelino Gómez

En el 2016, se completaron desde el Centro Administrativo de la Junta 846 solicitudes para obtener el carné joven destinado a personas desde los 14 a los 30 años

ÓSCAR CASADO

Es una iniciativa que está a punto de cumplir los 30 años, puesto que fue en 1988 cuando desde la Junta de Castilla y León se puso en marcha el carné joven europeo. Una tarjeta que encuentra su hueco en muchas carteras y que en el tiempo en el que lleva en funcionamiento se ha hecho común en el día a día. Con ella se consiguen descuentos y en la actualidad se indica que está homologada en 42 países europeos, además de Chile y Argentina, siendo una opción para jóvenes desde los 14 a los 30 años. Un límite que se amplió, puesto que en un principio se fijaba en los 26.

En cualquier caso, el paso del tiempo no ha impedido que esta iniciativa mantenga el objetivo con el que nació, que no es otro que el de «facilitar a el acceso a bienes culturales y servicios que contribuyan a mejorar su calidad de vida y favorecer su movilidad geográfica». Al menos, este es el mensaje que se sigue defendiendo desde la Administración regional, y los números reflejan que continúa teniendo un cierto respaldo. De hecho, parte de la Administración se defiende que el número sigue creciendo.

En este sentido, en el pasado 2016, desde la ciudad se tramitaron un total de 846 solicitudes a través del Centro Administrativo de la Junta de Castilla y León. Una cifra que tiene su importancia a nivel provincial, puesto que en todo Burgos los datos registrados muestran que se expidieron un total de 2.916.

Por lo tanto, el número de tarjetas gestionadas desde Miranda representan casi el 30% del total de las que se repartieron a nivel provincial. Un dato que el coordinador del Centro Administrativo en la ciudad, Juan Félix Ramos, tilda de «significativo dentro de lo que es la provincia» por lo que se considera que se tiene una buena respuesta.

Todo esto en lo que respecta a lo que sucedió en el 2016, aunque con el ejercicio cerca de entrar en su último trimestre, desde el Centro Administrativo, también se da un avance sobre cómo se está desarrollando esta demanda en este año. De este modo, Ramos explica que con el mes de agosto ya cerrado, desde el punto de expedición de la ciudad ya se han tramitado 491, por lo que restarían 355 para cumplir con los números del año pasado.

Por su parte, desde la Delegación Territorial en Burgos, se informó que a finales de agosto en toda la provincia se había emitido ya un total de 1.706 carnés, por lo que en términos porcentuales las cifras que se registraron en el 2016, prácticamente se están repitiendo en lo que se lleva archivado en este 2017.

Colaboración

La ciudad es el único municipio provincial que cuenta con dos lugares en los que poder conseguir este documento, con uno de expedición y otro únicamente de tramitación. El primero de ellos es el que se encuentra en el edificio gestionado por la Junta de Castilla y León y el otro, dependiente del Ayuntamiento, es el punto de información juvenil, ubicado en el parque Antonio Machado.

Una relación que Ramos señala que «es muy importante» para conseguir el número de solicitudes final. De hecho, en los datos recogidos en el 2016, se observa que más de la mitad de las solicitudes registradas se tramitaron a través del punto de información. «Recabaron ellos solos 451», confiesa Ramos, que en cuanto al proceder, explica que desde la oficina gestionada por el Consistorio, se hace llegar al Centro Administrativo todas las peticiones, para que ahí se expidan las tarjetas que son personales e intransferibles.

En este 2017, el peso del punto juvenil ha descendido algo en cuanto al número de carnés ya otorgados, puesto que de los 491 que ya se han entregado, solo 181 se han cursado a través del punto de información juvenil. Unas cifras que pueden variar y que en cualquier caso siguen demostrando que en ambos lugares se acercan los jóvenes para renovar su tarjeta.

Esto en cuanto a la ciudad, porque en el resto de la provincia hay otros dos lugares en los que se expiden.Uno de ellos está en Burgos y otro en Briviesca. Por último en Aranda de Duero tan solo se contabiliza un punto de tramitación para que los jóvenes lo puedan solicitar en la zona Sur de la provincia.

Lo que es común en todos ellos son las tarifas. En primer lugar hay que señalar que la tarjeta se puede renovar por uno, dos o tres años. Para todos ellos el importe es de tres euros y no se establecen descuentos, de manera que si se solicita por uno se paga esa cantidad, seis euros por dos años y nueve para los que lo renuevan por tres. En cualquier caso, desde el Centro Administrativo se indica que la mayoría de las personas que se acercan a por él, lo hacen por el periodo mínimo de manera que se suele solicitar cada año.

«Es una iniciativa que está teniendo mucho tirón, muy facilita, económica y con grandes prestaciones», confiesa Ramos, en cuanto a la consolidación de una herramienta pensada para favorecer que los jóvenes tengan más capacidad a la hora de llegar a ciertos servicios.

Para conocer dónde se puede utilizar, una de las maneras más rápidas es comprobar si el servicio al que se quiere acceder tiene la pegatina identificativa. Pero no es la única manera, también se puede solicitar información por correo electrónico o en la página web. Una de las más novedosas es a través de una aplicación móvil. Con ella los jóvenes pueden descargarse el carné de manera digital , un mecanismo que se puso en marcha en la región en marzo del año pasado, cuando se digitalizaron a los más de 700.000 usuarios que se registraban en ese momento.

Fotos

Vídeos