La rehabilitación del edificio de La Estación 18 se podrá iniciar en el primer trimestre de 2018

El inmueble es uno de los más representativos, en la calle principal de la ciudad. /Ó. C.
El inmueble es uno de los más representativos, en la calle principal de la ciudad. / Ó. C.

Los trámites están en la aprobación inicial y en ella ya se cuenta con el informe favorable del arquitecto municipal

ÓSCAR CASADO

Es uno de los edificios representativos, en una de las arterias principales del callejero. Se trata del inmueble ubicado en La Estación 18 que afronta una nueva intentona para poder culminar su rehabilitación. En este sentido, los encargados de acometerla, esperan conseguir la licencia definitiva, y como tarde, dentro del primer trimestre de 2018.

Así lo explica Julio Santamaría, el arquitecto responsable del nuevo proyecto, que se encuentra en el arranque del farragoso proceso administrativo para lograr todos los permisos necesarios. En su camino, se encuentran en busca de la aprobación inicial, donde la primera condición es obtener el visto bueno del arquitecto municipal. Un paso «que ya está» dado y que se espera que se complete esta misma semana con «el informe del letrado urbanista y paralelamente el del secretario».

Todo ese proceso, y cumpliendo los días exigidos de exposición pública desde que se apruebe por parte del Consistorio, se podría culminar a mediados de noviembre. Para seguir, también es necesario que se acepte el Plan de Especial de la Reforma Interior (PERI), un documento importante para la rehabilitación, en el que se recogen «todos esos detalles o actuaciones» que se plantean en el edificio.

Una vez se cumple, Santamaría detalla que se podría presentar el proyecto básico en el que ya se incluye «plantas, alzados, secciones, fachadas...todo lo que vas a hacer y un resumen del presupuesto», enumera el arquitecto responsable, que añade que este elemento fundamental podría presentarse a finales de este año o a principios del próximo.

Con él ya se puede esperar a la licencia, para lo que Santamaría se plantea un plazo amplio de tres meses, por lo que el trámite final se conseguiría «en el peor de los casos en marzo». Por lo tanto el calendario menos optimista sitúa en cualquier caso la obtención de todos los permisos dentro de ese primer trimestre.

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Toda esta tramitación responde a un segundo intento para rehabilitar este emblemático edificio, en el que se construirán ocho viviendas y otras dos en la parte superior. Pero el proyecto va mucho más allá de la construcción de los hogares que se plantean, ya que «el edificio cuenta con una catalogación», recuerda Santamaría, por lo que se deben mantener alguno de sus elementos.

En este caso, hay que respetar su estructura, lo que se traduce en que «además de preservar los elementos característicos, como puede ser su fachada, tiene que mantener la estructura original». Esto quiere decir que se debe conservar la mezcla de fundición en la parte baja y la madera en la parte de viviendas. Algo que se respeta, aunque Santamaría aclara que «no quita para crear una auxiliar metálica para que la de madera casi esté de adorno».

Desde el punto de vista técnico, el arquitecto responsable aclara que con este doble armazón «se pueden meter más cargas al edificio» porque un piso de ahora tiene un mayor peso. Además de esta novedad en el proyecto, Santamaría también indica que por normativa, o por adecuar el edificio, también se harán algunas novedades que se deben de recoger en el PERI.

Aspectos destinados a «crear viviendas del siglo XXI», advierte Santamaría que asume que toda rehabilitación es un reto. Una adaptación en la que por ejemplo se ha planteado que los miradores lleguen hasta arriba, la conciliación de la escalera o aspectos más encaminados a cumplir con la normativa como la instalación del ascensor.

Al margen de toda esta parte técnica y administrativa, Santamaría también señala que para él, el proyecto cuenta con una carga «emocional». Y es que el edificio construido en 1922 es una pequeña joya en la ciudad, donde se ubicaba Casa Portillo y «en el primer piso ahí estuvo la primera inmobiliaria de Miranda», recuerda Santamaría.

Otro de los elementos por lo que es especial está en el origen del inmueble. Un dato que no ha podido comprobar en el archivo por falta de documentación aunque Santamaría pronostica que «presumiblemente sea de Fermín Álamo».

Las obras del proyecto del número 50 están a punto de empezar

La rehabilitación de inmuebles en la calle La Estación tiene su segunda parada en el solar ubicado en el número 50. Un proyecto que también tiene como arquitecto responsable a Julio Santamaría, quien explica que los trabajos puedan arrancar hoy mismo y a más tardar esta misma semana con la colocación del vallado.

Un arranque que se ha retrasado ligeramente sobre la previsión inicial, puesto que han surgido algunos inconvenientes menores de última hora, en un proyecto que consiguió hacerse con la licencia a comienzo de los meses de verano.

Al contrario de lo que sucede con el otro proyecto ubicado en el número 18, en esta ocasión el inmueble que ocupaba este lugar no tenía el mismo nivel de protección. De hecho, en esta ocasión el bloque se derribo, aunque la normativa exige ahora que la fachada sea reproducida, para mantener en la medida de los posible la estética de la artería principal de la ciudad.

En este sentido, tras la demolición Santamaría explicó que en el proceso se había sido cuidadoso y, al tirar el edifico, se habían guardado los elementos necesarios para reproducir la fachada, como los balcones y otros elementos, con el fin de cumplir con el fin que persigue en la normativa.

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