Un regreso con buenas sensaciones

Poco después de las once arrancó la ruta. /Ó. C.
Poco después de las once arrancó la ruta. / Ó. C.

La XXIX Concentración de Motos de Campturis vuelve a la ciudad después de años sin celebrarse y desde la organización se dan por buenos los 400 inscritos que empezaron a llegar desde la tarde del viernes

ÓSCAR CASADO

Fue un impulso de los jóvenes de Campturis y se terminó por convertir en realidad. Una iniciativa que cristalizó en la XXIX Concentración Motera Invernal, lo que supuso el regreso de una cita que antes estaba marcada en rojo dentro del calendario de la ciudad. La vuelta de las dos ruedas se produjo con buenas sensaciones, más allá del número de inscritos, puesto que los motores se volvieron a escuchar desde la tarde noche del viernes y todavía se sentirán a lo largo de la mañana de hoy.

El presidente del club, Francisco Bautista, se mostró satisfecho con la respuesta. 400 inscritos había apuntados en la mañana del sábado, poco antes de que se cerrara definitivamente el plazo. Pero la cifra era mayor, porque junto al Pabellón del Ebro se agolpaban un buen número de motoristas dispuestos a empezar la primera marcha del fin de semana.Los cascos mandaban antes de arrancar la ruta por el entorno de la ciudad, en el inicio de una jornada que se prolongó hasta la madrugada.

Pero más allá de las cifras, Bautista ya estaba sorprendido por la respuesta del viernes. Una noche en la que montaron su tienda de campaña cerca de una treintena de personas, pese a que la lluvia amenazaba. Aficionados que no dudaron de disfrutar de la actividad desde las primeras horas de este intenso fin de semana. Bautista reconoce que antes, el viernes se lo tomaban desde el club como una forma de preparación. Este año se ha querido empezar fuerte y se reconoce que la realidad ha supuesto un respaldo a esta apuesta en el regreso.

De hecho ya por la tarde del viernes llegaron los participantes que venían de más lejos. «Ha venido un grupo de Puertollano, que hace años venía siempre», apunta como una sorpresa más, el de encontrarse con caras amigas en la concentración. Un detalle que supuso una muestra de que el tirón de Miranda no se ha perdido, para demostrar que había ganas de la vuelta de la concentración de Campturis.

Pero para volver a dar el salto, desde el club contaron con la experiencia del año pasado. Un retorno a medias en un único día en la que se inscribieron 450 personas. «La experiencia de la quedada estuvo muy bien, pero es que eso es para disfrutar todo el mundo», apunta Bautista que no esconde que él, es de las personas que ya lo pasan mal en la preparación, y en este sentido hay que tener en cuenta que mucha de la savia nueva que ha entrado no vivió el pasado de la concertación.

Otras ediciones en las que Bautista recuerda que llegaron a reunir a 2.000 moteros, aunque tampoco quiere hablar mucho del final de aquella etapa, antes de 2010 cuando hicieron el punto y seguido. «De los últimos años no quiero ni hacer un análisis porque fue un fracaso», reconoce Bautista, que también habla de la prueba de aceleración.

Una cita que suponía un imán para los aficionados y por la que todavía le siguen preguntando. Eso sí, se muestra rotundo al señalar que «se puede echar de menos pero no se puede hacer». No solo por los temas administrativos, puesto que el seguro de la Federación ya no cubre este tipo de eventos, sino porque asume que las motos que antes participaban no son las mismas que hay ahora. Vehículos que «en 200 metros te cogen 300 kilómetros por hora y eso hay que frenarlo», indica como un elemento más que hace que la prueba de velocidad ya no se pueda plantear.

Sin este, pero con otros alicientes, se trata de hacer atractiva una iniciativa en la que cada participante ha pagado 25 euros. Una cantidad idéntica a la del año pasado para formar un presupuesto muy ajustado, teniendo en cuenta todas las actividades. Entre otras se contará con la presencia por ejemplo en la mañana de hoy de Narcis Roca frente al pabellón del Ebro, pero también hay que contar que las cenas y las comidas están incluidas.

Los protagonistas

Más allá de las preocupaciones por organizar todo, por ensamblar cada detalle y preparar todos los actos, los protagonistas de la concentración son los moteros. Al margen de los que llegan de los puntos más lejanos, la mayoría asisten de las ciudades cercanas.

Es caso de Omar quien ha venido junto a dos amigos desde Vitoria. Ellos llegaron en la mañana de ayer, con el tiempo justo para conseguir montar las tiendas de campaña y coger la moto para iniciar la ruta. En ese momento, tratando de descubrir por dónde empezar a montarla, Omar explicaba cómo se animaron a venir a la concentración y además a pasar la noche.

Ellos son jóvenes, lo suficiente como para no saber que esta concentración acumula 29 ediciones y que en este 2018 se ha vuelto a retomar. «Es la primera vez que veníamos y desconocíamos que no se había hecho desde hace siete años», confesaba Omar antes de ponerse junto a sus dos amigos a montar la tienda donde pasarán la noche.

Rafael es veterano y otro de los motoristas venidos desde Vitoria. Casi antes de empezar a hablar aclara que el vivió en Miranda unos años por lo que sí que vivió los mejores momentos del pasado, «los del pleno apogeo». «El año pasado fue un boom», explica Rafael ante lo vivido en la quedada, mientras deseaba que el tiempo respetara para los asistentes y no ensuciara la jornada.

Pero también los hay madrugadores como el grupo de Eloy, que son ocho y que acudieron desde distintos puntos de Navarra. Ellos aparecieron el viernes y en su primera noche defienden que incluso pasaron calor dentro de las tiendas. También, antes de empezar la marcha, estaban muy satisfechos por la acogida. «La gente se ha portado», afirman poco antes de subirse a la moto y empezar a hacer kilómetros.

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