La Policía Nacional constata «un incremento» de la presencia de droga en la calle

El alijo de droga incautado en la última operación policial./
El alijo de droga incautado en la última operación policial.

La última operación desarrollada ha permitido incautar 4 kilos de sustancias estupefacientes a un vecino de la ciudad

Cristina Ortiz
CRISTINA ORTIZ

La incautación de cuatro kilos de droga en una única operación no es casual para la Policía Nacional. El cruce de caminos que representa Miranda convierte también a la ciudad en «un centro de tráfico de esta zona de España», situándola en el «punto de mira de los traficantes que la utilizan para distribuir por el norte del país sustancias estupefacientes», tal y como valoró ayer el comisario Jefe Provincial de Burgos, Jesús María Nogales, en su primera visita a la ciudad tras asumir el cargo. En este caso se trata de speed, hachís, marihuana y cafeína, empleada como sustancia de corte. En total 4.140 gramos a las que hay que sumar 33 macetas de hierba.

Las cantidades aprehendidas, «sin ser extremadamente espectaculares», sí son vistas como «muy importantes» por tratarse de 3 sustancias diferentes, a las que se suma la de corte. Algo que pone en evidencia que el detenido, un individuo de 41 años, de iniciales H.M.C., y vecino de Miranda, se dedicada «a la distribución más allá de los confines de la ciudad».

El implicado fue interceptado en la vía pública, en un dispositivo preventivo de seguridad ciudadana realizado por policías nacionales el martes, el día 30. En el mismo, dieron el alto a un vehículo conducido por un varón y en el registro le intervinieron, oculta en el maletero del coche, una sustancia compacta y de color blanco, con peso aproximado a los 200 gramos, que tras la práctica del ‘narcotest’, dio positivo en sulfato de anfetamina (Speed), por lo que en el momento se procedió al arresto de esa persona.

Posteriormente, la Brigada Local de Policía Judicial realizó las pertinentes gestiones para descubrir la dirección de su domicilio habitual, tras lo que solicitó al Juzgado de Guardia un mandamiento de entrada y registro. Una vez en el inmueble, con la presencia del detenido, su abogado y el secretario judicial, los agentes recogieron una importante cantidad de drogas, hasta alcanzar su peso total los 4.140 gramos de sustancias estupefacientes. Encontraron 798 gramos de speed, 944 de hachís, 1.169 de marihuana, 33 macetas con plantas de marihuana y 1.029 gramos de sustancia de corte, así como diversos útiles para el pesaje, almacenamiento y la fabricación. Elementos estos últimos, junto a la cafeína, que, para la policía, dejaron claro que «no tenía todo eso para consumo, si no que lo que hacía en su casa era fabricar la droga para poder luego comercializarla. Lo incautado hubiera dado lugar a unas 3.290 dosis», explicó el inspector jefe local, Eloy Ladrón.

Por estos hechos se tramitó atestado policial que fue remitido al juzgado de Guardia de Miranda y el detenido fue puesto a disposición judicial, donde posteriormente se decretó su ingreso en prisión como presunto autor de delito contra la salud pública.

En espacios públicos

La operación se enmarca en el plan director de la Dirección General de la Policía, que ha llevado a los responsables de la Comisaría de Miranda a aumentar los controles para evitar los consumos y los tráficos en los entornos de los centros escolares. «Estamos muy concienciados con ese tema y queremos prevenir que, en la medida de lo posible, puedan llegar a los menores y dar una mayor seguridad a todos los ciudadanos», tal y como valoró el inspector jefe local, poniendo también el foco en el peso de la ubicación geográfica de Miranda en el tráfico de drogas.

Y es que la confluencia de carreteras, ferrocarril y la facilidad de movimiento y comunicación entre tres comunidades autónomas valoran que hace de Miranda un punto atractivo para este tipo de actividad. Algo que se suma a un aumento general de la presencia de droga en la provincia. Uno de los indicadores en los que se basa la percepción de la Policía Nacional es en el crecimiento de la incautación de estupefacientes de consumo en espacios públicos. «Esas actas son una forma de constatar que hay más droga en la calle y de qué tipo», detalló Nogales.

En ese sentido, recordó una operación dada a conocer esta misma semana  en Burgos y que conllevó la intervención de 4 kilos de heroína, una de las sustancias que «está repuntando», al igual que el speed y el hachís. Una combinación que se usa de forma complementaria, las dos últimas de manera lúdica, en busca del «subidón»; y la primera de ellas, depresora, para bajarlo y relajarse.

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