Plato contundente para iniciar la fiesta

Hubo alrededor de 1.400 comensales. /Avelino Gómez
Hubo alrededor de 1.400 comensales. / Avelino Gómez

La jornada 'gastronómica' comenzó con la alubiada en el Pabellón del Ebro y se cerró con el Festival de la Morcilla que se llevó la cuadrilla El Follón después de conseguir comer 7 kilos y 850 gramos.

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Parece que la actual junta directiva tiene algún acuerdo con San Juan y no hay año en el que la lluvia no haga acto de presencia. En éste no ha habido que esperar demasiado para comprobarlo y ayer, el Fin de Semana del Blusa arrancó de un modo muy poco primaveral. Cierto es que no hay nada que frene a los mirandeses sus ganas de entrar en la fiesta y, además, teniendo en cuenta la temperatura tan poco propicia para lucir camiseta, nada mejor que afrontar el comienzo de la fiesta con una comida contundente para entrar en calor.

Después de que algunos hicieran esfuerzos físicos en los juegos populares de las cuadrillas había apetito entre los participantes, y los que no habían gastado demasiadas fuerzas lo que tenían claro era que había que cumplir un año más con la tradición y acercarse hasta el Pabellón del Ebro para enfrentarse en unos casos, y degustar en otros, un buen plato de alubias con todos sus sacramentos.

Habiendo o no apetito lo que estaba meridianamente claro es que el aroma que se desprendía de los pucheros invitaba a todos a esperar con impaciencia que los platos que estaban sobre la mesa comenzaran a verse repletos.

La alubiada está convirtiéndose con el paso de los años en cita ineludible; es la manera de calentar motores y ponerse por vez primera la blusa para sentir ya el espíritu sanjuanero. Ayer en el pabellón y la carpa aledaña acabaron reuniéndose alrededor de 1.400 comensales.

Hubo eso sí que esperar un poco más de lo habitual para poder meter la cuchara y había quienes, esperando que llegara la legumbre hacían boca hincándole el diente a las guindilllas y el pan ya que la comida, como tal, se inició muy cerquita de las cuatro de la tarde.

Pese al retraso nadie perdió la paciencia y mientras se esperaba eran los móviles los que comenzaban a echar chispas ya que, quien más quien menos, quería dejar constancia en una fotografía que ya se había puesto las pilas para empezar a celebrar San Juan del Monte.

Y, sin duda, los más motivados eran los que ayer representaban a todos los mirandeses por primera vez, los flamantes sanjuaneros, tanto mayores como infantiles, que compartían mesa con quienes el pasado año llevaron la cinta que les distinguía entre todos los que estaban inmersos en la fiesta, como es el caso de Juana Terrazas que no pudo menos que reconocer que sus sensaciones eran encontradas «estoy, por un lado, muy triste porque da mucha penita, pero por otro con ganas de volver a vivir la fiesta con mi cuadrilla, mi gente, mis amigos y mi familia».

A la nueva sanjuanera le aconsejó que «sobre todo disfrute mucho porque se pasa muy rápido, que sea ella y que se divierta porque sólo lo va a vivir una vez en la vida».

Elena Jiménez lo sabe. Ha vivido San Juan del Monte «de todas las maneras posibles», y lo único que le faltaba era ser sanjuanera, así que lo afronta con mucha ilusión «y ya con los nervios mucho más templados. Ser sanjuanera es lo máximo para quien siente estas fiestas, así que espero disfrutar a tope».

En sintonía con lo dicho por Elena se mostró el sanjuanero, David Solloa. «Hay que empezar ya a pensar en la fiesta con mucha alegría y mucha ilusión y ganas, que es lo que siempre tenemos».

Los sanjuaneros infantiles, Aitor Blázquez y Maialen Chaurri coincidieron al decir que «nos lo estamos pasando súper bien, llevamos sólo un día pero estamos muy contentos y esperamos que lo que nos queda será espectacular». Y lo comentaban todavía con nervios porque confesaron que «no nos creemos todavía que seamos los sanjuaneros».

Aun así se estaban haciendo a la idea y ayer compartieron mesa con directivos de la Cofradía y saben que «el día de San Juan también y vamos a tener que estar más formales que otros años, aunque encontraremos algún momento para estar con nuestros amigos».

No podían disimular su emoción, como tampoco podía hacerlo Fernando Esteve, el pregonero. «De momento estoy tranquilo aunque los nervios llegarán cuando me vaya dando cuenta de la situación. Ya estoy recibiendo mucho cariño de la gente y esperando ya a que llegue el momento del pregón».

El presidente de la Cofradía, Álvaro de Gracia valoró muy positivamente el comienzo. «Hemos tenido récord de participación en los juegos populares y aquí estamos unos 1.400 sanjuaneros, así que el inicio ha sido fantástico y esperanzador para todo lo que nos queda en estas fiestas».

130 kilos de morcilla

La continuación de la jornada 'gastronómica llegó por la tarde con el Festival de la Morcilla en el que participaron 25 cuadrillas a las que se repartieron un total de 130 kilos de este alimento.

Hubo un momento en el que la lluvia amenazó con provocar el fin prematuro del concurso pero la mayoría de las cuadrilla aguantaron y se mantuvieron en las mesas la hora y media de la que disponían para engullir la mayor cantidad de morcilla.

Para conocer a los ganadores hubo que esperar hasta casi las nueve y media de la noche; momento en el que se supo que el ranking lo encabezaba El Follón que consiguió comer 7 kilos y 850 gramos. La segunda plaza con 7 kilos y 340 gramos fue para los componente de La Tajada y un poco más lejos en cuanto a la cantidad que se metieron entre pecho y espalda quedaron Los Binatxas que comieron 6 kilos y 420 gramos. Vistas las cantidades parece que algunos no tuvieron bastante con la alubiada.

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