La plantilla de Gamesa comienza el año de vacaciones, a la espera de nuevos pedidos

La plantilla de Gamesa comienza el año de vacaciones, a la espera de nuevos pedidos

Los 138 empleados de la fábrica del polígono de Bayas volverán al trabajo el 1 de febrero, tras un mes con la planta cerrada

Cristina Ortiz
CRISTINA ORTIZ

Tras seis meses de ERE, la plantilla de la planta mirandesa de Siemens Gamesa volvió al trabajo a mediados de octubre para dar respuesta a un pedido de 46 palas del modelo G80-2.0 MW. Una tarea que concluyó en diciembre y que no ha tenido continuidad con nuevos encargos. No hay nada que hacer, por lo que, tras cerrar un acuerdo con responsables de la multinacional eólica, la plantilla ha adelantado sus vacaciones de 2018 y ya las está ‘disfrutando’.

No hay nadie en la fábrica y no está previsto que se retome la actividad hasta el 1 de febrero, fecha en la que se tienen que incorporar los 138 trabajadores de la plantilla, a los que la dirección volvió a pedir un margen para seguir buscando nuevos contratos que les permitan generar carga de trabajo.

«Acabamos el año firmando un calendario por el que adelantábamos las vacaciones al inicio de 2018 para intentar ganar tiempo y que entraran posibles pedidos», explicó Luis Ángel Antillera, presidente del comité de empresa de Siemens Gamesa.

Es un acuerdo en el que ambas partes han cedido: los trabajadores han aceptado consumir la mitad de sus días libres ahora, manteniendo dos semanas ininterrumpidas para el periodo estival, y la empresa va a asumir el resto de los días que no se cubren en enero por las vacaciones de la plantilla. Evidentemente, esas libranzas se podrían suprimir antes si se lograra una nueva carga de trabajo. De no recibir ningún aviso, será el 1 de febrero cuando la plantilla vuelva a sus puestos. «Hemos buscado un acuerdo en el que ambas partes pusiéramos algo para intentar solucionar la situación», reconoció Antillera. Y es que «se supone que hay conversaciones que están muy avanzadas para cerrar pedidos pero que no llegan a consolidarse».

Si bien, para el representante del comité, el hecho de que vaya pasando el tiempo y «no se lleve a confirmar ninguno de ellos nos hace no ser optimistas». Además, hay que tener en cuenta que, hasta la fecha, la dirección de Gamesa no ha puesto sobre la mesa ninguna otra alternativa para la fábrica mirandesa en el caso de que no lleguen en el corto plazo nuevos encargos del modelo G80-2.0 MW.

«Hemos planteado si habría algún otro plan al margen de esperar que lleguen peticiones de nuestra pala pero no se han pronunciado en ese sentido. Lo único que dicen es que tenemos que intentar ganar tiempo para que esos pedidos se consoliden. No se nos ha trasladado ningún tipo de plan B», reconoció Antillera, consciente de que tendrán que esperar al día 1 para saber cuál es su situación. «No tenemos ninguna información que nos permita saber por dónde van a salir. En ese sentido han sido totalmente herméticos».

Tampoco tienen fijado ningún encuentro entre representantes de los trabajadores y de la empresa antes de la reapertura de una fábrica en la que la plantilla, evidentemente, vive la situación con «preocupación. La habido antes también y el hecho de que pase el tiempo y los pedidos no lleguen hace que aumente. No vemos la luz», concluyó.

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