Ovejas Negras se despide a lo grande

Vestuario y la mejor carroza recayó en el trabajo de Ovejas Negras.
Vestuario y la mejor carroza recayó en el trabajo de Ovejas Negras. / Avelino Gómez

El grupo, que se retira en este 2017, gana en dos de las tres categorías, incluida la de mejor carroza. En segundo lugar quedó Trotamundos que se llevó el de iluminación mientras que Nueva Ilusión fue tercero

ÓSCAR CASADO

Uno de los momentos más emotivos de las fiestas se celebró en la noche de ayer y lo hizo con cierto aire de sorpresa, porque fue Ovejas Negras el que terminó levantando el cartel del primer premio. Un grupo carrocero que ya había anunciado que se iba tras esta edición, lo que deja una gran despedida para ellos, puesto que además, también consiguieron que el jurado les reconociera como el mejor vestuario.

De esta manera pusieron el broche de oro a los meses de trabajo y el colectivo lograba cerrar su última participación a lo grande. Además, si para el público pudo parecer una sorpresa, por la hegemonía de Trotamundos, para ellos fue sin duda una noticia «inesperada», o al menos, eso es lo que confesaba Gabriel Santamaría, todavía con el bullicio de fondo de los niños sobre la carroza ganadora. Una gran noticia para ellos que fue acogida con ovación y eso que al ser los últimos en pasar ya venían con alguna pista, aunque no se lo terminaban de creer.

Con el reconocimiento ya entregado, Santamaría no salía de su asombro entre otras cosas por «cómo trabaja Trotamundos que hacen carrozas espectaculares». La suya, al menos en opinión del jurado, fue mejor en esta edición, aunque Santamaría relataba que tras verla día tras día «no lo aprecias tanto». Pese a ello, sí que destacó la colocación del papelillo donde opinaba que «hemos tenido una diferencia».

En cualquier caso y pese a la alegría que supuso para el colectivo, Santamaría reiteró que esta era la última carroza de Ovejas Negras. «No podemos», es lo primero que decía, aunque a buen seguro es una frase que tras la victoria tendrá que repetir en más de una ocasión.

Esto fue la guinda, pero antes de todo esto el día transcurrió con la amenaza de lluvia, que de vez en cuando se hacía notar con algún chaparrón que amenazaba, aunque finalmente respetó en el desfile. En la calle La Estación ya estaban las cuatro, aunque solo tres de ellas optaban al primer premio en este LXIII Desfile-Concurso de carrozas.

Para arrancar salió por primera vez el grupo Más que Matillas, en representación del barrio, como única asociación de vecinos que se animó a inscribirse en el desfile de este 2017, aunque solo fuera a modo de exhibición. Y tras el resultado se mostraban satisfechos, por al menos haber vivido una jornada de emociones en la que los niños estuvieron sobre una nube, confesaban. Sobre su carroza, había nueve de ellos que recibieron el reconocimiento en el trazado. A la historia pasará una carroza hecha sin experiencia, en la que las ideas se fueron colocando sobre su primera carroza.

Tras ellos iniciaron el recorrido los vencedores de la iluminación: Trotamundos. El grupo paseó los 18 metros que medía su proyecto de ‘¿Quién dijo miedo?’. Un paso en el que el hombre del saco abría el camino, que era visto por los mayores con asombro y por los niños con cierta distancia, aunque fueran de generaciones a los que su amenaza no atemoriza tanto como sucedía en otras.

Por orden entró en la calle La Estación la carroza que terminó tercera en las tres categorías y fue la que salió bajo el título de ‘De Corazón’. Un trabajo realizado por el grupo Nueva Ilusión y que como se explicó en las jornadas previas, buscaba representar las carrozas que se realizaban hace años.

Por último, desfilaron los vencedores de Ovejas Negras. En su despedida demostraron un gran nivel, aunque en la primera vuelta tuvieron algún percance sin consecuencias, que provocaron que se hicieran de rogar para terminar recibiendo el cartel de ganadores. Un triunfo con una carroza en la que las profesiones circenses se prestaron para crear figuras que hicieron disfrutar al público desde el momento que se colocaron en la calle La Estación.

Mucho más

Al margen de los pasos llenos de papelillos y los niños tirando confeti, se contó con otra participación que completó el espectáculo. De esta manera, junto a las cuatro carrozas también estuvo la banda municipal de música, que se encargó de abrirlo, y hubo otros cinco grupos que hicieron disfrutar a los asistentes.

Tras Más que Matillas y Trotamundos pasearon, o mejor dicho bailaron, los grupos folklóricos de Familia Castellana y también los dragones de Tiritirantes. Pero no fueron los únicos porque entre Nueva Ilusión y Ovejas Negras estuvieron los gaiteros y los miembros de Anduriña. Por último, y para cerrar este LXIII desfile, se contó con el folklore de Jacinto Sarmiento y la tamborrada de Lasarte.

Un modo con música y baile para cerrar una edición más de esta tradición en la que se volvieron a ver mundos imaginarios sobre las carrozas, con un cierto grado de sorpresa. Ahora a pensar en la próxima edición en la que habrá un grupo que ya no estará.

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