Las obras de rehabilitación en el edificio de La Estación 18 empezarán el próximo mes

Los trabajos están a punto de comenzar./Avelino Gómez
Los trabajos están a punto de comenzar. / Avelino Gómez

En el último Pleno municipal se aprobó el Plan Especial de Reforma Interior y la licencia se espera tener en semanas

ÓSCAR CASADO

La primera experiencia de rehabilitación de edificios en la ciudad prácticamente tiene fecha de inicio, después de un dilatado proceso burocrático. El día en que se arranque todavía está en el aire, pero desde los promotores que han impulsado el proyecto de la calle La Estación 18 se da por hecho: «Empezamos el próximos mes». Así se expresa el arquitecto responsable, Julio Santamaría, quien avanza que la licencia se espera conseguir a finales del presente junio y en el momento en el que se tenga sobre la mesa se presentará por su parte el de ejecución.

De esta manera, si todo sale según lo previsto, a comienzos de julio se quieren empezar las obras de rehabilitación, después de que el pasada jueves se consiguiera sobrepasar en el Pleno municipal uno de los principales trámites administrativos que se han tenido que superar en este proyecto, que en un principio se esperaba que arrancase en el primer trimestre de 2018.

«Lo que se ha hecho es aprobar definitivamente ese Plan Especial de Reforma Interior», explica la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento, Noelia Manrique, gracias al apoyo de todos los grupos salvo la abstención de Izquierda Unida, puesto que al meterse en la orden del día de manera extraordinaria no pudieron analizar el expediente. Al margen de esta circunstancia en la votación, para que se haya podido dar el visto bueno definitivo, la responsable municipal destaca que el proyecto se ha ido dilatando en el tiempo puesto que desde la Administración local «lo que se hizo fue pedir los informes sectoriales a distintas entidades», destaca.

En uno de ellos, por parte de la Dirección General de Vivienda, Arquitectura y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, Manrique confiesa que en un primer momento se hicieron algunas «observaciones en relación con la cubierta y la intervención en fachada», recuerda la concejala, que defiende que en la respuesta que se dio se dejó claro que lo que se había planteado «no suponía ningún incremento de la edificabilidad y accesibilidad del inmueble», aclara.

En este sentido, tanto desde el departamento que dirige, como por parte de los promotores, se deja claro que el proyecto que se ha presentado va a respetar al máximo la catalogación que posee el edificio de La Estación 18. Esto significa que se mantendrá tanto la estructura como la imagen original.

No obstante, por ambas partes también se destaca que este ha sido un proyecto complejo, puesto que por ahora este es el único caso de este tipo que se ejecuta en la ciudad y por eso se «hemos aprendido todos porque es la primera vez que se plantea», reconoce el arquitecto responsable.

En esta línea, Santamaría señala que uno de los puntos en los que se ha tenido que dedicar más tiempo para encontrar soluciones, desde el punto de vista técnico, ha estado en hallar el equilibrio entre la protección y el cumplimiento de la normativa vigente.

«Tenemos que cumplir el Código Técnico de Edificación, pero está pensado para casas nuevas, no para proteger determinadas cosas como la estructura o la fachada», destaca Santamaría, quien añade que en este caso, las peculiaridades de la actuación, de alguna manera «chocan con el Código Técnico», resume.

Ahí es donde se ha tenido que trabajar y para ello se ha ido de la mano, tanto de los arquitectos municipales como del departamento de Bomberos, para poder resolver «las dudas que iban surgiendo», confiesa. Por este motivo, «porque todo está consensuado», se espera que la tramitación de estos últimos pasos no se dilaten en el tiempo y se pueda solucionar en semanas.

En cuanto a esos últimos flecos, Santamaría explica que por una parte se tiene que dar el visto bueno de los arquitectos municipales con un informe, algo que no debería tener mayor complicación, puesto que han sido parte activa en la búsqueda de las soluciones plateadas. También restaría un «informe jurídico del letrado urbanista», señala Santamaría, algo que tampoco se espera que tarde puesto que en este sentido los argumentos que se han utilizado son los mismos del Plan Especial, que en lo que se acaba de aprobar en el Pleno municipal.

Desde el otro lado, por parte de Urbanismo, la concejala también resalta que la fase de tramitación y elaboración del proyecto ha sido complicada. Por este motivo, defiende que ante las dudas que se planteaban la pregunta que se hacía por su parte era qué primaba «si la accesibilidad o la protección estructural que tiene el edificio».

Ahí es donde confiesa que se han encontrado dudas por parte de urbanismo que han sido resueltas con la documentación presentada por los promotores, pero también con los posicionamientos de diferentes administraciones por ejemplo «para poder incluir el ascensor», indica.

Al margen de esto y por si queda alguna duda, Manrique defiende que las propuestas incluidas hasta el momento van siempre «encaminadas a mejorar las condiciones de habitabilidad y accesibilidad del inmueble», pero siempre con la idea de respetar «la protección estructural», destaca.

De agradecer

Al margen de cómo se ha ido tramitando el proyecto, desde la concejalía que controla Manrique se tiene claro que este tipo de propuestas son buenas para la imagen de la ciudad, porque con estas acciones se conserva el patrimonio. En este sentido, resalta que en este tipo de edificios se tiene que invertir, puesto que si no se hace, se puede ir perdiendo.

Por este motivo, Manrique no duda en que «en el caso de La Estación 18 es de agradecer la iniciativa que han tenido para rehabilitar ese edificio en el centro de Miranda, que es bonito, que cuenta con una protección y que se va a respetar absolutamente». Por este motivo anima para que surjan otras iniciativas de este tipo.

Una situación que tampoco es tan rara que se repita desde la parte privada, que es la que arriesga con este tipo de proyectos, pero que ha visto con el ejemplo La Estación 18, que está claro que también es atractivo para los vecinos que quieren vivir en el centro este tipo de promociones.

Por esa otra parte, Santamaría confiesa que «estoy muy contento porque lo hemos sacado adelante, porque creo que merece la pena y porque es bueno para que la gente vea que merece la pena rehabilitar edificios en el centro de Miranda», destaca.

Lo es también desde un punto de vista económico de los promotores puesto que «encima se venden», resalta Santamaría viendo este proyecto, en el que el interés que ha suscitado se ha traducido en ventas puesto que «solo hay dos pisos por vender», recuerda.

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