El Museo de los Faroles se inaugura integrado en la oferta turística local

El presidente de la Cofradía, Benito Pobes, junto a las autoridades a las que se sumó el exalcalde Fernando Campo.
El presidente de la Cofradía, Benito Pobes, junto a las autoridades a las que se sumó el exalcalde Fernando Campo. / E. C.

El Ayuntamiento apuesta por seguir programando las visitas guiadas que se han iniciado con éxito en el marco de los itinerarios por el Casco Histórico

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

Casi sin pretenderlo, en él ha recaído el honor de convertirse en el primer museo de la ciudad. Un espacio expositivo que, pese a que ya se podía visitar con anterioridad, celebró ayer su acto de inauguración oficial. Y es que el Museo de los Faroles, dada su localización en pleno Casco Histórico, también se ha integrado en la oferta turística local por medio de los itinerarios y visitas guiadas que se organizan en este entorno.

«Está en un sitio privilegiado tanto para los mirandeses como para los que llegan de fuera, y el Ayuntamiento va a seguir poniéndolo en valor y dándole toda la publicidad desde el CIMA. Tendrá nuestro máximo apoyo y cariño», subrayó la Primera Teniente de Alcalde, Laura Torres, en el encuentro que contó con la presencia de otros concejales así como del exalcalde Fernando Campo.

Precisamente desde la Cofradía de la Virgen de Altamira, su presidente, Benito Pobes, agradeció al anterior regidor que propusiera la cesión del local para albergar el museo. «Hace cinco años –evocó el responsable de la hermandad– un grupo de buenos cofrades, al ver el estado lamentable de lo que había sido una preciosa colección de faroles, dio el paso adelante para restaurarlos. Gracias a todos ellos la procesión mejoró mucho, y el pueblo lo empezó a apreciar». Ahora, además de contar con una compilación recuperada, también es un atractivo turístico más.

«Evidentemente, había que incluir el museo en las visitas al Centro Histórico al tener el edificio dentro del propio recorrido», apuntó el edil de Turismo, Miguel Ángel Adrián. Con independencia de estos recorridos, que se ofrecen a los visitantes que llegan al entorno, también en el CIMA se cuenta con los folletos «para que cualquier persona que quiera recoger información sobre los puntos de interés de Miranda disponga de información del museo».

Las visitas se han comenzado a realizar de forma reciente, si bien durante el tiempo en el que la Cofradía ha estado trabajando en la conformación de la exposición del local, a cualquier persona o grupo interesado en verlo se le ha invitado a entrar.

«Hay algunas visitas periódicas y otras a demanda. A los grupos que conciertan las visitas del CIMA ya se les indica si quieren incluir el museo en el itinerario». Así, el espacio redondea los paseos que se programan por el Jardín Botánico, todo el Casco Histórico con sus templos y edificios de interés de los que se aporta una detallada descripción.

Cofrades y benefactores

De momento, ayer fue un nutrido grupo de cofrades, autoridades, responsables y otros ciudadanos el que disfrutó de las obras de arte que conforman el rosario. No faltaron representantes de otras cofradías como la de San Juan del Monte así como de las congregaciones hermanas (la de la Virgen Blanca de Vitoria y la de la Virgen de la Vega y San Felices de Haro).

Desde la de Altamira aprovecharon, como hacen siempre, para recordar que necesitan ampliar su número de cofrades. Igualmente transmitieron su agradecimiento a todas aquellas personas o entidades que realizan aportaciones desinteresadas al proyecto.

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