Miranda se une en el rechazo unánime al cierre de la fábrica de Gamesa

Miranda se une en el rechazo unánime al cierre de la fábrica de Gamesa

Los grupos políticos aprueban por unanimidad una moción, en un pleno marcado por la voz de los trabajadores

Cristina Ortiz
CRISTINA ORTIZ

Era la convocatoria ordinaria, la que habitualmente se celebra el primer jueves de cada mes; pero el pleno no tuvo nada de corriente, con un salón en el que, a su pesar, los trabajadores de Gamesa de convirtieron en los protagonistas de una sesión que arrancó con alegato de la plantilla en defensa de sus empleos. Un texto en el que una emocionada trabajadora, arropada por muchos de sus compañeros, comparó «las ganas y la ilusión» con la que entraron hace 19 años en una empresa considerada «un referente de una energía, la eólica, que empezaba a estar de moda y de la que íbamos a participar», con la situación actual, con una propuesta de cierre sobre la mesa que «ningunea nuestra profesionalidad».

Un «premio gordo» que no creen justo para una plantilla que en todo momento ha ido de la mano con la empresa, «arrimando el hombro, con esfuerzo, compromiso, no siendo nunca conflictiva y estando a la altura en todo momento». Pero nada de eso parece contar ahora, cuando se ha decidido que «ya no somos útiles», pese a que «carga de trabajo existe» y que son varias las ofertas que Gamesa ha recibido para que continúe en Miranda. «Solo les faltan ganas, todo lo demás lo tienen».

Y eso es precisamente lo que le reclamó el pleno a la multinacional, con la aprobación por unanimidad de una moción en la que se brindaba el total apoyo a los trabajadores y se mostraba el rechazo al cierre; al tiempo que se comprometían a trabajar para revertir una situación a la que no se hubiera llegado con una buena gestión de la planta.

De haber sido así, creen que se habrían conseguido más pedidos del modelo de pala que se fabrica en la ciudad o se habría adaptado a la demanda del mercado. «Esa es su responsabilidad con los trabajadores que han desempeñado de manera excepcional su trabajo», tal y como recogía el texto de la moción, en la que también se apuntaba a la falta de responsabilidad social de la multinacional, atendiendo además a un argumento –el de la ausencia de pedidos– que no justifica el cierre. Máxime, cuando desde el Consistorio se les «ha ofrecido un plan de crecimiento con todas las ventajas a la inversión que Miranda tiene».

En su intervención, el portavoz del PSOE, Miguel Ángel Adrián calificó la propuesta de Gamesa como una «injusticia» para la plantilla que paga «la falta de gestión, conocimiento o interés de la empresa. A quien había que despedir es quienes dirigen». Responsables a su vez, en su opinión, de intentar «lavar la cara hacia el exterior» con una propuesta de recolocación «engañosa».

En los despachos y en la calle

Por su parte, Borja Suárez, portavoz del PP –que optó por alejarse de los debates partidistas que criticó a otras formaciones de la oposición– ciño su intervención a la necesidad de «defender los intereses de los mirandeses», de gente que «si no tiene dónde trabajar tendrán que salir, como han salido otros». De ahí que incidiera en el «apoyo» incondicional a la alcaldesa como representación de todo el Ayuntamiento.

El portavoz de IU, Guillermo Ubieto, al igual que el de Ganemos, José Ignacio Redondo, además de poner el foco en la necesaria unidad de acción y en el respaldo a los trabajadores, no dudaron en responsabilizar de la situación al modelo capitalista en el que se prima que unas pocas manos acumulen riqueza a costa de una mayoría de trabajadores. «Hay que luchar en las calles y promover una confrontación directa a ese modelo que nos está matando». Por su parte, la edil de Miranda Puede, Esperanza Muñoz, mostró la mano tendida de su formación para trabajar por el cierre.

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