La llegada del frente frío propició un ambiente navideño más auténtico al séptimo mercado

Los mirandeses se olvidaron del frío y se animaron a acudir al mercado. /Óscar Casado
Los mirandeses se olvidaron del frío y se animaron a acudir al mercado. / Óscar Casado

La nieve acumulada no frenó a los mirandeses para acercarse a los puestos instalados en la calle La Estación

M. A. C.

Asociaciones y comercios, hasta un total de once, acudieron a la llamada del Ayuntamiento para hacer realidad el Mercado Navideño que ha llegado a su séptima edición. Los responsables de los puestos y el público que fue acercándose a lo largo de toda la jornada coincidían ayer al comentar que «la nevada le da a este mercado un bonito ambiente navideño». Algunos llegaron incluso a decir que «es la mejor estampa que hemos tenido en todas las ediciones».

Y esa circunstancia les hacía olvidar que el mercurio de los termómetros se mostraba bastante perezoso y había que pertrecharse con un buen calzado, guantes, gorros y bufandas para dejar de lado el frío. También se pudo ir quitando con el chocolate que se podía conseguir en la caseta de Aspodemi, que un año más lo preparó para que vendedores y visitantes se entonaran.

En el mercado estuvo esta asociación, al igual que Valkiria y la de Belenistas, además de comercios en los que podían adquirirse adornos, alimentos típicos para estas fechas, o regalos que servirán para llenar los sacos de Papa Noel o los Reyes Magos.

Sedan cita –hoy continúa la actividad–, La Tolosana, Artemi, Fotografía Davia, Gueros, Hila La Libélula, Secrets, y las librerías Alfaro y Marial.

En el mercado se posibilitan diferentes opciones de compra, pero no sólo eso, para los más pequeños se han organizado talleres de elaboración de tarjetas de Navidad, tanto por la mañana como por la tarde, cada media hora en grupos de diez niños a partir de los 3 años, y todos los que acudan tiene la posibilidad de colocar su tarjeta en alguno de los dos árboles de los deseos. Y quienes compren algún artículo pueden participar en el sorteo de la cesta navideña, tanto ayer como hoy a las ocho y media de la tarde.

Buena acogida

No cabe duda de que llegar a la séptima edición es un indicador de que la cita tiene buena acogida entre los mirandeses. «Está muy bien, es una bonita manera de empezar a pensar ya en las fiestas de Navidad», decían algunos. Y otros como Alicia no podía evitar hacer referencia a la climatología y la ambientación. «Está todo muy bonito, es una buena idea y, con la música ambiente y la nieve que ha caído, tiene un toque mucho más navideño. Hay muchas cosas artesanas y este mercado es un buen lugar para comprar alguna cosilla».

Desde detrás de los mostradores Marial Garro hacía hincapié en que el clima «no va a perjudicar, la nieve es incluso un atractivo. Si lloviera sería otra cosa, pero con este tiempo todos tenemos la sensación de estar muy cerca de la Navidad, y eso está muy bien para una cita como ésta».

De una opinión muy similar era Mila Doncel, de Gueros. «Es el primer año que ha nevado en este mercado y aunque sea algo engorroso, queda muy bonito y el ambiente es más atractivo para todos». Ponía en ello el acento y también en que celebrar actividades como la que se desarrollará hasta esta tarde en la calle la Estación son muy importantes para «que se haga visible el comercio que tenemos en Miranda, que se perciba que tenemos muchas cosas y que se puede comprar aquí».

Para hacerlo tendrán tiempo los mirandeses a lo largo de todo el día de hoy. A las once de la mañana se abrirán las persianas de los puestos y, tras el descanso al mediodía, la actividad en el merado se mantendrá hasta las nueve de la noche. Los mirandeses empieza ya a mirar de frente a las próximas fiestas de Navidad.

SOS de la Asociación Belenista Mirandesa para lograr un local

El Mercado Navideño es siempre una fecha señalada para la Asociación Belenista Mirandesa que acude a esta cita «para abrir esta época tan especial e importante para nosotros de la Navidad», recuerda su presidenta, María Ángeles Puras.

La jornada hizo que sus socios estuvieran animados ofreciendo sus trabajos para que «grandes y pequeños completen sus belenes en casa. Es muy agradable ver la sonrisa de todos y el cariño con el que preparan las fiestas».

En sus caras se veía ilusión pero no pudieron menos que colocar algunos carteles anunciando su posible desaparición. «El local en el que estábamos lo han vendido y estamos, como quien dice, en la calle. Hemos pedido ayuda al Ayuntamiento y, si no, tendremos que desaparecer porque no tenemos donde hacer los trabajos».

La situación se les ha venido encima casi de sopetón y buscan un apoyo para que puedan proseguir. De hecho apunta la presidenta que si tuvieran un local adecuado podrían incluso «tener una exposición abierta al público». Confían en «salir de ésta», y mientras tanto preparan su exposición para la asa de Cultura; ánimo no les falta.

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