La limpieza viaria se lleva el 56% del presupuesto en el nuevo contrato

El servicio de limpieza viaria tendrá novedades, puesto que este 2018 es el último año de la prórroga del actual contrato./Avelino Gómez
El servicio de limpieza viaria tendrá novedades, puesto que este 2018 es el último año de la prórroga del actual contrato. / Avelino Gómez

Este es un punto capital en el pliego técnico aunque en él se especifican otros aspectos como la recogida de basuras

ÓSCAR CASADO

Es el contrato más importante. El Consistorio va a renovar: la limpieza viaria; la recogida y transporte de los residuos sólidos urbanos; la limpieza del alcantarillado y sumideros; junto a las labores de desinfección, desinsectación y desratización. Un conglomerado por el que se pagarán 3,3 millones de euros cada año que se extienda el contrato.

Esta es la previsión, ya que por el momento tan solo se tiene una cifra segura, a la espera de las ofertas. Y es que el importe de licitación es de algo más de 2.900.000 euros sin IVA. De esta cantidad, en el pliego de cláusulas administrativas, se establece que el 56% se destine a lo que se considera «limpieza viaria y servicios anexos». Una cantidad importante ya que el mayor peso del contrato se quedará en este punto, que por parte del Consistorio se ha dejado detallado en un listado con más de veinte puntos.

El primero de ellos es el más obvio, puesto que se establece que «la limpieza viaria comprenderá la totalidad de la red». A partir de este, se especifican otras serie de requisitos como la limpieza diaria de las papeleras, un elemento para el que se marca que se debe poner «a disposición ciudadana de un mínimo de 600 unidades». Al igual que sucederá con los contenedores, se tendrán que renovar aunque en el caso de las papeleras se exige «una reposición mínima del 10% del total».

Pero además, la adjudicataria tendrá que hacer frente a otras facetas como la limpieza en el pavimento con productos 100% biodegradables o la eliminación de los rótulos y pintadas con una frecuencia mínima de seis meses. Además se comprometerá a la retirada de los excrementos de animales que será de manera diaria en la zona de esparcimiento canino, junto con el desbroce de espacios abiertos o solares públicos, entre otra serie de requisitos.

En el documento, también se detectan una lista de espacios que se consideran «puntos conflictivos», para los que la empresa deberá prestar «especial atención, con los refuerzos consecuentes». En este sentido, se nombran lugares como el Centro Histórico, las zonas peatonales pero también lo que se denominan «islas ecológicas» repartidas por la ciudad.

Al margen de este aspecto principal del contrato, en él se establecen otros tres pilares, aunque por importancia en cuanto al presupuesto está la «recogida y transporte de residuos sólidos urbano». Para este, se ha previsto destinar el 37% del montante económico. En él, existen obligaciones como la de introducir antes de 2020 el quinto contenedor o a realizar la sustitución del 25% de los mismos en cada uno de los cuatro años. Una renovación que se realizará «por zonas más céntricas, transitadas y comerciales».

En cuanto a la recogida, se establece que «la frecuencia será diaria con inclusión de sábados, domingos y festivos». No obstante, esta periodicidad no será aplicable ni a los barrios ni a las entidades menores donde se hará como mínimo dos veces por semana. Respecto a los envases ligeros o al cartón, la recogida se debe de realizar cuando los depósitos estén entre el 65% y el 80% de su capacidad. Por esto se marca que « se debe contar con sistemas automáticos de control de llenado dotados de sensores electrónicos».

Resto del servicio

En último lugar se establece un 6% para la limpieza del alcantarillado y sumideros junto con el 0,5% para combatir la desinfección, desinsectación y la desratización.

En cuanto al primero, se establece una limpieza ordinaria, con la que se marca que «toda la red deberá de ser limpiada en su totalidad una vez al año». Para asegurarse del cumplimiento, la adjudicataria tendrá que hacer «un plan de trabajo anual». Además, en este punto la empresa se compromete a realizar un seguimiento «mediante un equipo de TV por circuito cerrado».

El apartado que recibirá una menor partida es el de la desratización, la desinsectación y la desinsectación. Tres aspectos para los que se deberá realizar un plan de actuación cada seis meses. Además, el Ayuntamiento establece un máximo de 24 horas para que la gestora responda a actuaciones puntuales que se le soliciten.

Desde cláusulas sociales hasta las penalizaciones

Las empresas que opten a este importante servicio ya conocen las condiciones. Unas reglas muy detalladas en las que se incluyen desde cláusulas sociales para realizar las contrataciones del personal, hasta los casos en los que el Ayuntamiento puede penalizar a la firma adjudicataria.

En este último sentido, en el Pleno municipal en el que se aprobó el pliego con los votos a favor del equipo de gobierno y Miranda Puede, tan solo hubo una cuestión que era común para todos los grupos: la ciudad está sucia. Para revertir esta situación se quieren cambiar las condiciones y en ella hay un largo apartado sobre los incumplimientos contractuales que se pueden sancionar, hasta un total de 82 supuestos. Las penas pueden ir desde el 2% del precio del contrato, sin IVA, hasta el 10% en los casos más graves.

En cuanto a las cláusulas sociales, se marca que se deben considerar a la hora de contratar a personas con disminuciones de diversa naturaleza, así como otros sectores en riesgo de exclusión.

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