Las farmacias de la ciudad serán puntos de atención, detección y ayuda a víctimas

Las farmacias de la ciudad serán puntos de atención, detección y ayuda a víctimas

Lucirán desde diciembre el distintivo ‘Objetivo Violencia Cero’ y tendrán información sobre los CEAS al igual que las boticas de la región

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

‘Ante la violencia de género, tu farmacia te escucha y te ayuda’. Es el lema con el que las boticas se convertirán en un nuevo punto de atención, detección y ayuda para las víctimas de esta lacra. Será a partir de diciembre, dentro de un convenio de colaboración entre la consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León. La medida permitirá a las oficinas (Miranda cuenta con 14 farmacias que representan el 6,9% de las 202 que hay en la provincia) reforzar su implicación tanto en la prevención de casos como en sensibilización en materia de igualdad.

Así, las oficinas que se adhieran a la campaña empezarán a lucir en diciembre el distintivo ‘Objetivo Violencia Cero’ y dispondrán de información sobre los CEAS y el mapa de recursos para ponerlo a disposición de posibles víctimas. Para desarrollar este nuevo cometido, los farmacéuticos han recibido una formación especializada por parte de profesionales en la materia de la administración autonómica que se ha desarrollado en los últimos meses en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la provincia. El objetivo es el de convertirse en agentes «aún más presentes y activos en la lucha contra este tipo de violencia», proporcionando a los farmacéuticos herramientas para la prevención, detección y derivación a los servicios sociales de situaciones de violencia de género.

La formación especializada que han recibido los boticarios ha corrido a cargo de profesionales de la Psicología procedentes de la Dirección General de la Mujer de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades. Se han abordado todos los asuntos vinculados a este tipo de violencia: cuáles son las pautas que permiten detectar los signos y síntomas de los malos tratos, cuáles son los protocolos de actuación que debe seguir el farmacéutico en estos casos y qué información debe ofrecer sobre los recursos existentes a los que pueden acudir las víctimas. Tanto la cercanía de la farmacia, que gracias a su capilaridad llega a toda la población, como la accesibilidad y confianza de los farmacéuticos colocan a estos establecimientos sanitarios en una situación privilegiada para impulsar iniciativas como ésta. Además, este tipo de acciones cobran especial relevancia en el ámbito rural, donde la farmacia es en muchas ocasiones el único punto sanitario próximo al paciente.

«A veces la víctima no conoce a la persona del CEAS o le resulta muy fuerte ir a la Policía. Con el farmacéutico tal vez tienen más confianza para hablar y abrirse a pedir ayuda. Queremos aprovechar esa cercanía y la atención que se da tantas horas al día y al año para que la persona que quiera pueda acudir a un profesional que le pueda ayudar», señala Miguel López de Abechuco, presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia. Lo que se hará es «aconsejar y dirigirle a los servicios sociales. Será un punto más de atención y detección».

En la formación recibida se ha abarcado «cómo actuar ante signos de alarma, qué hay que hacer y también qué no. Se trata de ver cómo se puede orientar a la persona hacia los medios existentes donde le van a proteger y ayudar. No entramos en el problema, simplemente ayudamos a resolverlo».

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