La falta de participación justifica que no haya más procesiones

La Virgen de Dolores saldrá mañana en procesión./ AVELINO GÓMEZ
La Virgen de Dolores saldrá mañana en procesión. / AVELINO GÓMEZ

Desde las iglesias se entiende que no tiene sentido ampliar el número de actos si no se consigue un mayor respaldo para ello

Óscar Casado
ÓSCAR CASADO

La Semana Santa se sentirá hoy con una mayor fuerza. La festividad de este jueves y de mañana ayuda aunque en la ciudad no será hasta Viernes Santo cuando los pasos salgan a la calle en las procesiones de la mañana y de la tarde. Precisamente esta era la queja principal de la cofradía de la Virgen de Los Dolores, desde la cual se criticaba que por parte de las parroquias no se respaldara la decisión de ampliar las actividades.

Pese a la oposición que se han encontrado, se ha intentado en los últimos años ampliar el número de procesiones al Jueves Santo e incluso al día de ayer. Pero desde la iglesia de San Nicolás de Bari su párroco, Marcelo Gómez, justifica esta decisión en la falta de respaldo que tienen estos actos en la ciudad.

«Si no encuentran gente para los pasos que tienen ahora mismo, para qué vamos a ampliar más. El problema no está en meter más procesiones», reflexiona el cura de uno de los dos templos, junto a Santa María, que más se implican en la organización. En este sentido, se tiene claro que para poder ampliar el número de procesiones, primero hay que conseguir un mayor respaldo.

Por eso, para Gómez la pregunta que hay que plantearse es la de «cómo conseguimos que la gente participe, se implique y lo vea como algo suyo». Para él, el camino que hay que seguir es que la gente entienda esta fiesta más allá del punto de vista religioso.

«La Semana Santa tiene que ser una cosa de Miranda, ni de dos parroquias ni incluso de la gente cristiana», destaca, por lo que habla de unas jornadas que deben de ser vistas también como importantes desde el punto de vista cultural, al margen de la parte religiosa, que Gómez destaca que ya está «atendida y bien atendida por parte de las parroquias».

Cultura propia

En esta misma línea, en la de focalizar el debate más en el terreno cultural, destaca que mantener las procesiones interesa en primer lugar en la ciudad. «Nos viene bien a Miranda como cuidad», argumenta Gómez, que destaca que el hecho de revitalizar, de potenciar estas fiestas puede favorecer que los vecinos «se queden y otros vengan».

Ahí está una de las quejas que se expresaban desde las cofradías puesto que son muchos los que se marchan fuera de la ciudad para encontrar lo que a día de hoy no se ofrece. Pero para ello, el párroco de San Nicolás de Bari vuelve incidir en que «si se van será por algo, pero no van a dejar de ir porque tú pongas una procesión en Miércoles Santo».

Para tratar de revertir esta dinámica, se apunta también a la labor que se puede hacer desde el Ayuntamiento «independientemente de que creas o no» y pone el ejemplo de las fiestas de San Juan del Monte «que es de Miranda y todos lo apoyamos», defiende.

Este sería el escenario en el que a su juicio se podría potenciar esta tradición en la ciudad, porque al final, Gómez lanza una pregunta: «¿Nos interesa a Miranda que la Semana Santa tenga nombre, fama y venga gente? Pues si nos interesa a todos, vamos a buscarlo todos». Frente a esto, percibe que «ahora mismo es una cosa muy particular con dos parroquias más implicadas y muy poquita gente por lo que el problema no está en una procesión más o menos», lamenta.

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