Estudian pedir daños al adjudicatario del bar del polideportivo por no formalizar el contrato

Estudian pedir daños al adjudicatario del bar del polideportivo por no formalizar el contrato

Contratación recuerda que modificar un pliego de condiciones aprobado y publicado implica un delito de prevaricación

CRISTINA ORTIZ

El Ayuntamiento estudia pedir daños y perjuicios a Piparestauración SC por no formalizar el contrato de explotación de los bares del polideportivo, después de que el servicio le fuera adjudicado en el proceso de licitación municipal. La suya fue la única oferta presentada y el hecho de retirar la oferta obliga a la administración local a declarar desierta la adjudicación e iniciar de nuevo el proceso, desde cero, con un pliego de condiciones al que casi con toda seguridad se le introducirán modificaciones que pueden afectar tanto al tiempo de la concesión (superar los 4 años obligaría a llevarlo a pleno para su aprobación) como a otro tipo de condiciones. Pero eso es algo que todavía está por valorar.

Una posibilidad que planteó en el Consistorio el adjudicatario del servicio, con el objetivo de que se ampliara el periodo de la concesión, establecido en 4 ejercicios. Pero esa es, recordó la concejala de Hacienda, Laura Torres, una modificación imposible de contemplar al no estar permitida por la ley. Así se recoge en el informe emitido por el jefe del Servicio de Contratación y Patrimonio, que no duda en apuntar que acceder a variar el plazo supondría incurrir en «un delito de prevaricación», porque una vez el pliego ha sido aprobado y se ha publicado la convocatoria de licitación, éste vincula a la administración, que no podrá incurrir en modificación». La respuesta del responsable de esa área, fechada el día 10, «es contundente», insiste la concejala de Hacienda.

Y es que aceptar cambios a posteriori situaría en clara desventaja y en desigualdad de condiciones a otras empresas que con otras condiciones en el pliego hubieran podido estar interesadas en presentar su oferta.

Torres tiente claro que las condiciones y requisitos para hacerse con la gestión del servicio estaban claras de partida y que a nadie se le obliga a licitar, es un acto voluntario pero que, evidentemente, obliga a atenerse a las bases fijadas. «La empresa se presentó libremente atendiendo a las condiciones establecidas por el Ayuntamiento», incidió.

Y si el problema está en el pliego, cualquier modificación debe hacerse antes «de pasar por todo el trámite administrativo para su aprobación», pero no después. «Lo que no se puede hacer es querer cambiar las reglas del juego cuando ya se ha presentado la oferta y antes de firmar el contrato», recriminó la responsable de Hacienda.

Además, el documento de condiciones también recoge que es el Ayuntamiento quien asume las inversiones que se consideren necesarias en los establecimientos, por lo que no es viable que se solicite una ampliación de la concesión a cambio de éstas, para poder amortizarlas. «Eso es lo que marca el pliego al que se presentó la oferta. Si el licitador quiere hacer obras es por su cuenta y riesgo», explicó al tiempo que insistía en que el Ayuntamiento «tiene que velar porque las cosas se hagan bien». Ahora, una vez que sea declarada desierta la adjudicación, algo que aún no se ha hecho porque no ha pasado por Junta de Gobierno, se volverá a sacar a licitación.

Por otro lado, Torres mostró su malestar por las críticas del PP sobre la gestión de las deudas generadas por los impagos de alquiler en el Pabellón C y en el polideportivo. «La Recaudación del Ayuntamiento trabaja de oficio, no a golpe de capricho de concejal» y cuenta con un calendario de embargo. «Es un servicio muy profesional. Es de locos que se ponga en tela de juicio su trabajo».

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