Las donaciones de sangre evolucionan a la baja, con 1.248 extracciones en diez meses

Las donaciones de sangre evolucionan a la baja, con 1.248 extracciones en diez meses

Sería necesario sumar 435 bolsas en las cinco jornadas que restan hasta final de año para llegar a las 1.656 con las que acabó 2016

CRISTINA ORTIZ

Será difícil cerrar el año alcanzando las cifras con las que acabó 2016. Para conseguirlo sería necesario que 87 personas acudieran a dar sangre en cada una de las 5 jornadas marcadas en el calendario para este mes y el de diciembre. Algo que parece poco probable, si se tiene en cuenta que en la cita anterior se acercaron al Centro de Salud Miranda Este un total de 22. Hasta la fecha, se han realizado 1.248 extracciones, frente a las 1.656 con las que acabó 2016, que tampoco alcanzó el máximo.

Para encontrarlo hay que retrotraerse otro ejercicio más, a 2015, cuando se llegó a las 1.683, tras varios años de crecimiento sostenido. Con los números actuales estaríamos ya por encima de 2010 y 2011, con 1.046 y 1.135 donaciones, respectivamente; y levemente por debajo de un año después, que concluyó con 1.387. En 2014 fueron 1.522.

Pese al leve descenso, el presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos, Francisco del Amo, se muestra satisfecho con la respuesta de los mirandeses, que contribuyen a que las cifras de la provincia, en la comparativa con las del conjunto del país, sean de «escándalo, por lo que mantenerlas es casi imposible». Y es que la media nacional está en 38 donaciones por cada mil habitantes –Miranda tendría que alcanzar las 1.350– y Burgos en 2016 llegó a las 56,12. Así que, en estos momentos, se conformaría con no bajar de las «20.000 extracciones» en todo el territorio de Burgos; donde, por ahora, suman unas 200 extracciones menos que el año pasado por estas fechas.

Evidentemente, reconoce Del Amo que en Miranda ayudaría a animar la participación el contar con un delegado que fuera referente en la ciudad para todos aquellos que pudieran animarse a apoyar esta iniciativa altruista y se encargara de difundir, promocionar y dinamizar las jornadas de donación. Un aspecto en el que no dudó en reconocer el buen trabajo realizado durante muchos años por Amador García y después por los hermanos Vadillo, con Carolina a la cabeza, impulsores en la ciudad de la donación de médula ósea a través de Pulgares Arriba. De ahí también que volviera hacer un llamamiento para que si hay algún donante dispuesto a asumir el papel de delegado en Miranda se ponga en contacto con la Hermandad.

«Mientras la sangre no se pueda fabricar tenemos que fidelizar al donante. Ojalá no hiciera falta, pero hoy por hoy no es así». Y eso es algo que en los últimos años se trabajó mucho y se consiguió en Miranda, donde el colectivo de los donantes destaca por tener una media de edad no tan elevada, gracias a la incorporación de gente joven a la que se consiguió atraer y que puede colaborar, por años, a largo plazo. «El índice de ese colectivo es mayor que en el resto de Burgos».

En el conjunto de la provincia Del Amo reconoce que no se ha alcanzado ese objetivo en el mismo grado . «Algo estamos haciendo mal en ese aspecto porque cuando hablas con la gente está convencida de que hay que donar, pero luego no tenemos el éxito que deberíamos. Los que más acudimos estamos en la franja de entre 46 y 65 años y eso no es lógico. Por eso la meta es ir buscando a esos jóvenes», concluyó.

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