Destinan 72.000 euros al derribo del edificio de Real Aquende

Destinan 72.000 euros al derribo del edificio de Real Aquende

De esa cuantía, 67.000 euros proceden del dinero sobrante de la partida para ayudas a locales del Casco Viejo, lo que motiva algunas críticas de la oposición

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

El derribo del edificio de Real Aquende 38 ha supuesto una factura de 72.000 euros que ha tenido que asumir el Consistorio debido a que la propiedad es una constructora en concurso de acreedores. Se trata de una cantidad que se ha destinado a ese fin a través de un modificado de créditos aprobado en el último pleno. La fórmula suscitó críticas de la oposición, ya que la partida que cedía parte del crédito (67.000 euros) correspondía a la de subvenciones a locales del Centro Histórico, dotada con 100.000, pero en la que solo se ha gastado un tercio al haber pocas solicitudes.

Miranda Puede votó en contra argumentando que, al ser esas ayudas una propuesta de su grupo para pactar los presupuestos de este año, no se le hubiera informado lo suficiente sobre el destino dado a la suma restante. «Es cierto que ese dinero sobra y hay que emplearlo, pero no hubiera estado de más habernos consultado si nuestra intención era volverlo a ofrecer, porque quizás haya gente que no se haya enterado», señaló Esperanza Muñoz en referencia a las subvenciones.

Desde el PP, aunque votó a favor ante la necesidad de realizar ese pago y no retrasar el abono de una factura, Jorge Castro matizó que esa partida era para actividades económicas y evitar la despoblación del casco viejo, por ello solicitó retomar inversiones en siguientes ejercicios. «Llama la atención –añadió– que la partida de ejecuciones subsidiarias se ha reducido en 2017 un 50%» (este año la dotación ha sido de 25.000). En 2016 se asignaron 55.000 euros de los cuales al final se reconocieron obligaciones por 70.000. «¿Qué clase de previsión hemos hecho? Cada vez las ruinas son más, la conservación de edificios es peor y sin embargo el Ayuntamiento reduce la dotación». «Hay que apostar por seguir invirtiendo para tener que evitar a ejecuciones subsidiarias y hacer mayores esfuerzos para que los propietarios cumplan con sus obligaciones».

Guillermo Ubieto, de IU, votó en contra y consideró «irónico» que un dinero que se iba a utilizar para revitalizar el casco viejo se destine a pagar el derribo de una vivienda. La actuación refleja «el poco interés del equipo de gobierno en rehabilitar la parte vieja». José Ignacio Redondo, de Ganemos, también votó en contra y se quejó porque el gobierno saque dinero para estas necesidades pero no para hacer un estudio del Ebro. «No hay voluntad política», reprochó. La concejala de Hacienda, Laura Torres, defendió que «el modificado es de buena gestión».«El edificio se estaba derrumbando, y cuando hay una ejecución subsidiaria el Ayuntamiento tiene que actuar rápido». Ante unos particulares «que no cumplen con sus obligaciones de mantenimiento», el Ayuntamiento «tiene que actuar por urgencia y seguridad».

«La responsabilidad de Hacienda es no generar facturas sin crédito porque eso es muy perjudicial para el Ayuntamiento», recordó. Un incumplimiento por una tardanza en el pago «nos puede dejar por ejemplo sin hacer un presupuesto, nos puede reducir el presupuesto de 2018 o nos puede impedir la concertación de préstamos», apuntó. Apostilló que «estamos en diciembre y el presupuesto está al 99% de ejecución. Hemos rebuscado y hemos sacado el dinero de donde hemos encontrado». Respecto a las subvenciones, «se ha dado lo que se pidió». Y avanzó que el Centro Histórico tendrá el año que viene su dotación de subvenciones.

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