La conexión de la N-I con El Crucero también dependerá de la postura que adquiera Sepes

El paso inferior está actualmente a unos 150 metros de la calle Alondra, ubicada en El Crucero./Avelino Gómez
El paso inferior está actualmente a unos 150 metros de la calle Alondra, ubicada en El Crucero. / Avelino Gómez

La entidad, dueña de los terrenos, tendría que hacer los viales de unión con el barrio algo previsto en el desarrollo urbanístico

ÓSCAR CASADO

Fue una cuestión que surgió en el último Pleno. Un momento en el que se acordó por unanimidad empezar el proceso judicial contra el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Pero este, puede que no sea el único problema de la conexión de la N-I con El Crucero, puesto que el paso inferior construido y que ahora lleva a ninguna parte, también se tendrá que unir con el barrio, lo que deja en el otro extremo un nuevo conflicto a la vista.

En este caso, los terrenos son propiedad de la Entidad Estatal del Suelo, Sepes, organismo que al igual que el Adif depende del Ministerio de Fomento. Por ahora, en el Ayuntamiento se centran en lidiar con el Administrador Ferroviario pero ya son conscientes de que para conectar el paso inferior con el barrio y con la carretera de Orón, tendrán una nueva piedra en el camino.

Sin haber entrado en contactos y a la espera de comprobar cómo se desarrollan los acontecimientos, sí que se tiene en cuenta que este desarrollo será más rápido o más lento dependiendo de la postura que adquiera la entidad del suelo. Una respuesta que en el caso de la obra de mejora en el saneamiento de Orón no está siendo nada colaborativa. De hecho, el proyecto ha sufrido un nuevo retraso porque tendrá que ser la Comisión Territorial de Valores la que dictamine el precio del suelo expropiado por parte del Consistorio a la Sepes, para conectar la red de la pedanía con la infraestructura general.

Lo que sí que está claro, tal y como explica el concejal de promoción Económica, Miguel Ángel Adrián, es que tal y como están las fichas puestas sobre el tablero de ajedrez tendrá que ser Sepes la que se encargue de la conexión futura si es a través del paso inferior. Al menos en un primer momento. «Los propietarios de los terrenos tienen que proceder a la presentación del proyecto de urbanización», explica, por lo que «todos los viales incluidos dentro de esa unidad de actuación son por cuenta del promotor», afirma Adrián.

El problema está en el objetivo con el que la entidad se hizo con el suelo, en un momento en el que el motor económico del ladrillo permitía grandes proyectos, amparados en la promoción de la vivienda de promoción oficial. En este caso, se trata de un foco de desarrollo de la ciudad con 22,5 hectáreas, en las que se pensaban construir 900 viviendas, de las cuales 720 eran VPO, además de invertir 21 millones. Cantidad con la que se uniría el barrio con la N-I, y también la carretera de Orón y la de Bardauri.

Un macroporyecto que ahora está apagado. De hecho, Adrián es consciente de que la situación ahora es muy diferente y desde los despachos del Consistorio se asume que el desarrollo urbanístico de El Crucero Oeste no será ni mucho menos rápido.

Por lo tanto una de las opciones está en que Sepes, como propietaria de los terrenos, se haga cargo de su obligación y se ocupe de la conexión con el paso inferior. Una mejora que se haría a la espera de la construcción de viviendas, con las que la entidad conseguiría compensar la inversión que hizo en su día.

En este sentido, Adrián expone que otra de las posibilidades que se abre es que Sepes renuncie al proyecto, y si este escenario se da, sí que sería el Ayuntamiento el que «tendría que sumir los costes derivados de la conexión con la red viaria ordinaria, esto es la carretera de Logroño y el acceso al resto del barrio», aclara.

Dudas

Pero para que se dé este otro escenario también hay inconvenientes puesto que, tal y como se asume por parte del responsable municipal, «será complicado por parte de Sepes hacer una renuncia pura y simple por la pérdida de derechos urbanísticos». Respecto a esta idea, Adrián recuerda que en su día para hacerse con los terrenos, convertidos a urbanizables, «pagaron cantidades muy respetables», por lo que «parece lógico que esa inversión que hicieron la quieran desarrollar más o menos con carácter inmediato», añade.

En cualquier caso, todo esto por el momento se deja de lado puesto que «no tiene sentido antes de que tengamos una resolución sobre la obligación del Adif», puesto que además «una cosa es tener una sentencia favorable y otra es la ejecución», defiende Adrián. No obstante, abre la puerta a que el conflicto que ahora ocupa al Consistorio se resuelva sin mandato judicial, lo que aceleraría los plazos. Eso sí, sea de una manera u otra, Adrián repara en que hay esperar para ver si la solución pasa definitivamente por el paso inferior construido.

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