Campamento contra el cierre

Campamento contra el cierre

La plantilla de Siemens Gamesa se instala de forma indefinida a las puertas de la fábrica de Bayas

Cristina Ortiz
CRISTINA ORTIZ

Una carpa que sirve de punto de encuentro, varias tiendas de campaña, cuerdas a modo de tendedero de ropa de las que cuelgan camisetas y chalecos en los que se deja claro el ‘No’ al cierre y a los traslados, una hoguera... han transformado el acceso a la planta que Siemens Gamesa tiene en el polígono de Bayas. Una instalación en la que desde ayer se encuentra acampada la plantilla de la eólica, dispuesta a demostrar que está dispuesta a luchar hasta el final por sus empleos. Imagen con la que van a recibir a los responsables de la multinacional con quienes tienen un nuevo encuentro fijado para las 10.00 horas. La primera tras el ultimátum «indigno y discriminatorio» trasladado el pasado jueves a los empleados y que no ha hecho sino encender más los ánimos. «Se nos está tratando como trabajadores de segunda», denunció Aitor Balanzategui, integrante del comité de empresa, que tiene claro que seguirán luchando para oponerse a «un cierre que desde el primer momento consideramos totalmente injusto».

Pero es que además, no aceptan que Siemens Gamesa ni siquiera sitúe su oferta de despido en los mismos niveles que los planteados para quienes a principio de año decidieron acogerse a una baja voluntaria. Aquí no se plantean las prejubilaciones, una opción a la que podrían acogerse 8 personas de las 134 en plantilla, ni llegan a los 45 días por año de indemnización que sí está en el otro plan.

Al menos, así era la pasada semana, porque «no sabemos con qué nos van a venir», reconoció. Si bien, en principio les dijeron que la de hoy era la última reunión prevista y «aquí estaremos todos». Seguirán apostando por la continuidad, como «desde el principio hemos llamado a todas las puertas para no cerrar». Pero si finalmente ese se plantea como único escenario «pensábamos que su oferta iba estar, como mínimo, en lo que han ofrecido en otros sitios, de ahí para arriba. Están diciendo en todos los sitios que les ha dolido mucho pero vemos que la realidad no es esa», valoró.

«Absoluta unanimidad»

La opción de las recolocaciones, sobre la que no han entrado aún a negociar, siguen teniendo claro que será una salida para muy poquita gente. Tienen la experiencia del último ERE temporal al que «fueron pocos los que se acogieron y eso que era solo para un tiempo, no por un cambio de vida».

Por eso siguen apostando por la continuidad. Una reivindicación defendida por la «absoluta unanimidad» de la plantilla y que un mes después de la comunicación del cierre el pasado 29 de enero les ha llevado a montar una acampada indefinida a la puerta de la factoría que siguen considerando viable. El problema, lo tienen claro, es que la multinacional no quiere apostar por Miranda.

«Las instituciones se están volcando totalmente con nosotros, tanto locales, como regionales e incluso nacionales. El problema es Siemens Gamesa, ese enemigo que tenemos y que por nada del mundo da su brazo a torcer y por nada del mundo quiere quedarse, pese a que se le ha puesto una alfombra roja para continuar, con rebajas fiscales, precios del suelo barato... Se van porque les da la gana», zanjó.

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