Lo que estuvo en boca de todos

Las opiniones sobre el resultado final han sido para todos los gustos. /Avelino Gómez
Las opiniones sobre el resultado final han sido para todos los gustos. / Avelino Gómez

El 2017 se despide con luces y sombras, en algunos casos dependiendo del prisma de quien haga el análisis, pero en otros con esa definición al constatarse la tozudez de la realidad para lo bueno y lo malo

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Hoy es el último día del año y quien más quien menos está pensando en sus propósitos de cara al venidero aunque no sin antes hacer un balance de lo acontecido en los últimos 365 días; los que han hecho del 2017 un año bueno, regular o malo para cada cual.

Es innegable que coincidir al cien por cien cuando se valora un período temporal como el que hoy echa el cierre es imposible. Aun así en una ciudad como Miranda –lo mismo que en otras–, ha habido cuestiones que han estado en boca de todos.

Es habitual el comentario de los ciudadanos de «sólo salimos en las noticias cuando pasa algo malo». Y cierto es que los sucesos acaparan páginas y páginas, pero no es menos verdad que hay otros acontecimientos que se incardinan en las conversaciones diarias.

Fueron portada aspectos relacionados con la industria, la sanidad, las infraestructuras, el ferrocarril, las fiestas, los movimientos sociales y también el deporte; sin olvidar que en este año que nos deja hubo también que hacer referencia sin que se deseara a la lacra de la violencia machista que azota a la sociedad.

Todo ello estuvo presente en la vida cotidiana de los mirandeses y contribuyó para que pesara más o menos en la balanza el aspecto positivo o negativo de este año.

En 2017 se han resuelto cuestiones que venían coleando desde hace tiempo, como la que derivó en el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña, aplaudido por unos y criticado por otros.

Su desaparición ha vuelto a traer a la actualidad la necesidad de poner en marcha el Plan Reindus para reactivar la actividad industrial en una ciudad dependiente, como lo es Miranda, de este sector económico.

En este sentido llegaron a concretarse, también después de años de espera, los trabajos para la construcción de la plataforma logística de JSV en los terrenos de la antigua Rottneros. Se espera que comience a funcionar en los primeros meses del ya inminente 2018. Además se finalizó la construcción del terminal logístico de Ircio para posibilitar la llegada de nuevas empresas al polígono industrial.

La puesta en marcha que sí se convirtió en realidad fue la de Montefibre que retomó el proceso de producción de fibra, no sin pocos sobresaltos.

Esto sucedió en los primeros meses del año, y ha sido en los último cuando ha cobrado actualidad otro de los pilares de la vida mirandesa, el mundo del ferrocarril. La llegada de la Alta Velocidad se espera ya que se entiende como una necesidad para el progreso. En las últimas fechas se ha presentado el proyecto y habrá que esperar para comprobar si, como es petición unánime, el AVE para en Miranda.

La polémica está ahí, del mismo modo que lo fue durante meses la construcción del que se ha convertido en el primer espacio infantil de juegos cubierto de la ciudad; en el interior del Parque Antonio Machado. Los más pequeños comenzaron a utilizarlo una vez metidos en el verano.

Un tiempo en el que también se dieron por terminadas las obras de reordenación del tráfico en las inmediaciones de la estación de autobuses. Se construyó la rotonda en la intersección de Ronda del Ferrocarril con la calle Altamira y se modificaron las señalizaciones horizontales y verticales.

Otro trabajo concluido en 2017 ha sido el de acondicionamiento de la casa del conserje del antiguo colegio Cervantes para convertirla en el albergue de peregrinos, demandado insistentemente por los Amigos del Camino de Santiago. De él se pueden beneficiar los caminantes que van de paso por la ciudad.

Quienes aquí residen y padecen afecciones renales han visto con satisfacción la llegada al Hospital Santiago Apóstol de doce nuevos equipos de hemodiálisis. Y en mundo de la sanidad, aun cuando haya sido en el ámbito privado, cabe indicar la puesta en marcha de la Unidad de Daño Cerebral, a través de AFAMI.

El año que ya languidece ha sido también protagonista de celebraciones, como el ciento veinticinco aniversario de Cuadro Artístico Mirandés; el grupo de teatro aficionado más antiguo de España, o la Cofradía de San Juan del Monte que festejó los cuarenta años del bombo, y también la reapertura del bar de La Laguna.

Poco ha habido que celebrar en el mundo del deporte ya que en mayo se consumó el descenso del Mirandés. La primera parte del año fue, por lo tanto, para olvidar. Eso sí, en su tramo final parece que la ilusión ha regresado y en Anduva se oye con intensidad el ‘volveremos’.

Dolorosas despedidas

Todo lo anteriormente expuesto permite hacer valoraciones sobre las bondades o no de lo hecho y acontecido, pero en lo que no ha habido discrepancias ha sido en lo relacionado con las despedidas obligatorias que han sacudido a la ciudad.

El 2017 quedará marcado para siempre en los mirandeses porque la violencia machista los sacudió con el asesinato de Ana Belén Jiménez. Tras conocerse la noticia y la lógica consternación se produjo el rechazo colectivo.

Hubo en este capítulo de los adioses otros nombres propios. Repentinamente falleció el que fuera concejal de Seguridad Ciudadana, Julián Muñoz. Del mismo modo los mirandeses tuvieron que despedirse de dos ex presidentes de la Cofradía; ambos, además, muy ligados al bombazo: Esteban García, ‘Cherry’ y Jesús Valderrama, ‘Chincheta’.

De todo este se ha hablado a lo largo del año que hoy baja su telón. Y será a partir de mañana cuando empiece a pensarse en lo que podrá deparar el 2018.

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