Muchos aceptaron cambiar de distrito

Los mirandeses respondieron a la cita. / Avelino Gómez

Buena acogida de los mirandeses de la cita cultural, gastronómica, comercial y musical en la Parte Vieja

MARÍA ÁNGELES CRESPO

La dudas que pudieran tener desde Sonaire Events, organizadores de la primera cita con la propuesta que se ha denominado Distrito Domingo pronto se disiparon. Y fue así porque no tuvo que pasar ni tan siquiera una hora desde el momento en el que arrancó la iniciativa para comprobar que eran muchos los mirandeses interesados por conocer y disfrutar de la iniciativa que surgió con el ánimo de revitalizar la parte vieja.

Sin necesidad de alcanzar el escenario concreto, la Plaza de España, ya se podía percibir que algo ocurría en esa zona de la ciudad porque eran muchas las personas que se encaminaban en dirección al puente de Carlos III, y en consecuencia hasta la plaza para ser parte activa de lo que allí se estaba desarrollando.

No es costumbre en Miranda diferenciar las zonas de la ciudad por distritos, la costumbre ancestral propicia que se identifiquen los espacios concretos por barrios, pero ayer todos dieron por buena la denominación, y con su presencia dieron por bueno el Distrito Domingo.

Es innegable que organizadores y participantes contaron con el mejor de los aliados, el clima, «ni encargado habría salida tan bueno» reconocía Sonia Amaro y Fabiola Morán, impulsoras de la idea, que nace con expectativas de futuro.

Los que anotaron en su agenda que hoy tenían que pasarse por la Parte Vieja, por ese particular Distrito Domingo, sabían qué se iban a encontrar, sin duda, pero fue una grata sorpresa para ellos comprobar que «hay opciones para todos, mayores y pequeños, es algo para todos los gustos», comentaban unos, y la inmensa mayoría apuntaba también que «es una idea fantástica, está muy bien para pasar aquí un rato».

Puestos de mercadillo con productos de lo más variopinto circundaban el kiosco, y algunas asociaciones se hacían también visibles en la zona más próxima al Ayuntamiento. Había pues oportunidades para las compras, pero no sólo eso. En esta primera cita se puso el acento en la cultura. Por un lado y en los soportales del Consistorio se podían contemplar los trabajos pictóricos de Cristina Dulanto y Pepe Zapater; obras las suyas acabadas, y muy cerca los integrantes del estudio creativo Tinte Rosa mostraban en directo como un lienzo en blanco puede convertirse en una obra de arte. Pintaron ante el público –el infantil el más asombrado–, los leones del puente.

Y si la cita quería tener, como así fue, aire de fiesta, lo que no podía faltar era la música. En esta primera oportunidad hubo opción de escuchar a The Song.

Dado que no hay fiesta en Miranda que se precie en la que no haya algo para reponer fuerzas, cuatro bares de la zona prepararon pinchos específicos para que quienes lo desearan realizaran una ruta gastronómica, a la que se unió también una foodtruck.

Con esta posibilidad se intentaba también que el público permaneciera aun más tiempo en el Distrito, porque ya por la tarde y en este caso pensando principalmente en los más pequeños se organizó una sesión de globoflexia.

Así pues la Parte Vieja se revitalizó desde las once de la mañana y hasta pasadas las siete de la tarde que es cuando se echó la persiana a la primera de las citas.

Una oportunidad

Todos los que aceptaron el reto de esta primera vez coincidieron al comentar que estar allí era para ellos una oportunidad y también una actividad muy positiva para revitalizar la Parte Vieja.

Pepe Zapater dio a conocer su faceta artística. «Comencé en el 77 pero nunca había expuesto. Algo tengo en el laboratorio, pero nada más». El se distrae con sus obras de miniaturismo puntillismo. «Son obras abstractas con las que lo que pretendo es que gusten; no busco otro fin».

En cuanto al particular marco para exponer –él llevó once cuadros–, apuntó que «es una actividad genial en la que todos nos beneficiamos, el barrio, los comercios, los establecimientos hosteleros; está muy bien».

Lo mismo decía Cristina Dulanto que expuso quince de sus obras. «Esto está muy bien, se crea mucho ambiente en la Parte Vieja, y que tengan un rinconcito para los artistas es extraordinario. Me imagino que en el futuro vendrán otros, así que esta iniciativa es fantástica. Es una oportunidad estupenda».

Entre las asociaciones estaba Cáritas, que acudió con su programa ‘A Huertas con la Vida’, cuyos integrantes, acostumbrados ya a ofrecer sus productos en el mercadillo, estaban muy satisfechos con esta nueva oportunidad para darles salida y «para que los mirandeses, además de comprar, colaboren con Cáritas», es lo que decía Leo.

También apuntó que «esto se ha organizado estupendamente y hay un ambiente fenomenal. Los que hemos venido con artículos para vender estamos contentos. Me parece que ésta es una idea muy bonita».

De poner la música se encargó The Song, y para escucharlos con más comodidad hubo quien decidió ‘coger sitio’ en alguna de las terrazas de los bares. Desde allí, o desde otros rincones de la plaza disfrutaron con sus conocidísimos temas.

Mendi apuntó que «esta actividad es una forma de potenciar a los establecimientos y de dar vida a la Parte Vieja. Con los distintos espectáculos se consigue que haya más gente de lo habitual, y es bueno hacer cosas así. Ahora la mayoría de las cosas se hacen en la parte nueva, pero debemos entender que no hay que dejar la Parte Vieja de lado, todo es compatible. Hay que hacer cosas que saquen a la gente de casa, que vengan aquí o a otros lugares. Todas las zonas de la ciudad tienen vida y hay que mantenerla».

Todos estaban por los participantes directos estaban de acuerdo a la hora de considerar como muy positiva la creación de este Distrito Domingo, «que ojalá se consolide», y de la misma opinión eran los que acudieron a la cita primero para conocer y después disfrutar de la oferta. Fue todo un éxito y los mirandeses ya están citados para el primer domingo de noviembre. En diciembre hay otros eventos y se parará, pero con la vista puesta en 2018.

Creemos La Parte Vieja puede ser mucho más de lo que es

«La gente ha respondido muy bien a la propuesta de dinamización de la Parte Vieja que hemos hecho. Es un lugar que los mirandeses cada vez buscan más y estamos muy contentas en este primer día», argumentaban unas satisfechas Fabiola Morán y Sonia Amaro, que insistieron en que su objetivo es el de crear un hábito de visitar ese ‘Distrito’. «El domingo es un buen día para aprovechar la Parte Vieja, que puede ser mucho más de lo que es, lo creemos de verdad».

Ayer se desarrolló la primera experiencia y reiteraron que quieren repetir todos los segundos domingos de cada mes. «Queremos convertir la oferta en un atractivo para Miranda y los alrededores, queremos que en otros lugares se enteren y vengan a pasar los domingos a Miranda para pasarlo bien, que para eso tenemos esta plaza tan chula».

De cara al futuro, cuando el clima comience a ser más duro tienen en mente, si es necesario «echar mano de carpas o estufas». Saben que el clima puede se un inconveniente en algunos momentos, pero recuerdan que la tradición de mercados y actividades al aire libre en zonas del norte de Europa «está muy instaurada, así que aquí también puede convertirse en algo habitual».

Se mostraron realmente satisfechas con la respuesta de los mirandeses, a los que quieren ir sorprendiendo en cada nueva cita con propuestas diferentes en todos los ámbitos. Apuntaron también que entre sus objetivos está el de «hacer que esto pueda ser también una plataforma para empresarios de Miranda, para que presenten sus productos; estamos abiertos a todos los productos. Además tenemos la posibilidad de que sea un escenario para artistas».

Sin duda el proyecto es ambicioso, y el tiempo dirá si efectivo. Lo cierto es que la primera experiencia resultó positiva para todos.

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