El Correo

Síntomas con los que conviven todos los días

Síntomas con los que conviven todos los días
  • La Asociación de Esclerosis Múltiple mezcla lo festivo con lo más difícil de la enfermedad, a través de varias pruebas que hacen sentir de primera mano lo que sufren los afectados

Poco a poco, esfuerzo a esfuerzo las barreras y los tabúes de ciertas enfermedades van cayendo gracias a grupos que se empeñan en darlas a conocer. Uno de ellos está en la Asociación Burgalesa de Esclerosis Múltiple (Asbem) que en este 2017 cumple su veinte aniversario. Una celebración en la que, como es habitual por su propia naturaleza, se está haciendo mucho hincapié en conseguir que su enemigo se conozca.

Dentro de este objetivo, este fin de semana estaba marcado en rojo desde el comienzo del año. Hoy será el turno para la Carrera y Marcha solidaria, que en su tercera edición tratará de hacer visible esta patología, contra uno de sus mejores remedios como es la actividad saludable. La cita arranca a las 11.00 horas del parque Antonio Machado y se ha dividido en un paseo y una carrera para adultos y para niños, en las que lo menos importante es quien gane o pierda. El objetivo, se remarca, es festivo y se hace para compartir el aniversario con la población de la ciudad.

Un reto, en el que también estuvo presente la Plataforma del Voluntariado, que también se tenía en la jornada de ayer, en la que desde Asbem se trajo a la ciudad una de esas novedades que hacen que las personas que no conocen la dolencia abran los ojos. También lo pudieron hacer los familiares de los afectados, que al menos una vez, estuvieron en la piel de las personas a las que tratan de ayudar en su día a día.

La trabajadora social de Asbem, Begoña Castro, definía la iniciativa como «una jornada de sensibilización sobre la enfermedad». Pero al contrario que en otras ocasiones, la idea contaba con un elemento más activo, puesto que no se trataba de asistir a charlas o explicaciones médicas. En este caso, el fin que se perseguía era que los que se acercaban al parque pudieran comprobar de primera mano qué siente y contra qué síntomas tiene que luchar una persona afectada por la esclerosis múltiple. Una campaña que presentaron bajo el lema ‘Siente, conoce y comparte’.

Para ello, Castro explicaba que se habían traído «cuatro pruebas muy sencillas» que suponen una muestra de lo que viven los enfermos porque pese a que puede haber otros síntomas, los que se mostraron «son los más comunes», aclaró Castro. Una idea, que como se explicó, fue puesta en marcha por la Fundación de Euskadi. De esta manera se persigue que la gente «empatice y se solidarice con ellos», confesaba la trabajadora social, que conoce bien la patología puesto que lleva trabajando en Asbem desde hace quince años.

Dificultades

A través de una serie de pruebas se trató de mostrar todo esto. La primera de ellas se centraba en «la falta de sensibilidad». En ella se usaba un guante, con el que se reflejaba las dificultades que se pueden tener a la hora de coger objetos, sobre todo, pequeños. De esta manera, hechos cotidianos como coger las llaves de un bolso pueden parecer tareas eternas simplemente «porque no las notan», apuntó Castro. Esto también puede resultar peligroso en el día a día puesto que puede tener consecuencias como quemaduras o cortes porque se pierde sensibilidad.

El experimento no acababa ahí. Otra de las huellas que deja es la pérdida de visión, o mejor dicho, la «distorsión que sufren, que es un síntoma muy común sobre todo al principio», aclaró Castro. Una dificultad que se puede traducir a la hora de reconocer caras o afrontar tareas comunes como escribir o realizar cualquier actividad con las manos. Para ello, se colocaba a las personas que se acercaban unas gafas y se les pedía que realizaran retos que sin ellas tan solo serían un juego de niños.

El tercer síntoma que se trataba de explicar era el temblor que los afectados pueden sufrir. En este caso se ponía una muñequera que hacía perder el control de la mano, y con ese condicionante, se pedía que se hiciera una torre de latas. Una tarea que era muy complicada y que demostraba las dificultades que padecen, pero no solo en la mano, porque ese temblor puede aparecer en otras partes, haciendo difícil por ejemplo el caminar.

Por último se ponía de manifiesto las dificultades que tienen algunos enfermos a la hora de escuchar. Y es que otro reflejo de la esclerosis es la distorsión que se puede tener, lo que hace complicado comunicarse, lo que dificulta todavía más poder sobrellevar la enfermedad.

Muchos de los que se acercaron hasta las pruebas tenían entre sus familiares o conocían a alguien afectado. Este fue el caso de Ángel Morán quién junto a su hijo, con esclerosis, se esforzaba en realizar cada uno de los retos. «El del la torre lo he conseguido», explicaba mientras reconocía las dificultades que había encontrado. Vivir con esos síntomas sería «más difícil y complicado», lamentaba, mientras veía la parte positiva de esta actividad, en la que la gente podía sentir de primera mano «qué es lo que se pasa».

«Yo sé lo que está pasando mi hijo», explicaba, mientras trataba de hacer comprender lo difícil que es convivir con una enfermedad de la que sigue habiendo mucho por comprender, para entender qué es lo que significa la esclerosis múltiple que una vez más se trató de visibilizar por parte de Asbem.

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