El Correo

La pasarela del río Bayas será reformada tras meses de problemas por su deterioro

La estructura fue clausurada ayer como medida de precaución.
La estructura fue clausurada ayer como medida de precaución. / A. GÓMEZ
  • Se va a reemplazar el suelo de madera por otro material y se reforzará y pintará la estructura, cerrada al paso desde ayer

En un periodo de menos de dos años, han sido varias las ocasiones en las que se han tenido que acometer arreglos en la pasarela para salvar el río Bayas a consecuencia del estado de deterioro de sus tablones de madera. Es por ello que el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo una reforma más a fondo de esta estructura, cuyo acceso se cortó ayer, para acometer unos trabajos que consistirán en la sustitución del suelo, parte de su armazón y pintado.

Con un presupuesto de 53.000 euros, la intervención se centrará en reemplazar el entablado de la superficie de paso por un material «antideslizante y más resistente» –como precisó el concejal del área de Obras y Servicios, Adrián San Emeterio– a las inclemencias meteorológicas, que precisamente están en el origen de los desperfectos que ha sufrido la pasarela, fundamentalmente roturas y tablas que se levantaban, poniendo en peligro el tránsito de peatones y usuarios del carril bici.

Asimismo se va a cambiar también parte de la estructura «para reforzar las partes más dañadas», aplicándoles además un pintado. Si bien desde Obras ya se contaba con un proyecto de reparación aprobado y presupuestado previamente, técnicos municipales decidieron ayer por la mañana, una vez examinado el estado de la pasarela y constatado que el desgaste resultaba notable, adelantar unos días el cierre «para evitar peligros y como medida de precaución».

La clausura del paso estaba fijada inicialmente para la semana que viene, que es cuando está previsto que se comiencen a ejecutar las obras de mejora, pero finalmente se optó por cortarlo ayer mismo, cuando viandantes y ciclistas pudieron observar ya las vallas colocadas en los accesos. Así permanecerá, en un principio, hasta que finalicen los arreglos.

Instalada a finales del año 2009, la pasarela ha sido sometida en repetidas ocasiones a pequeñas reparaciones para arreglar los desperfectos ocasionados por el tiempo. Expuesta a la humedad del río, las heladas, lluvia, niebla, calor...

Todo ello ha acelerado su deterioro, refiere el titular de Obras, añadiendo que durante estos últimos cursos la estructura ha tenido un mantenimiento «escaso». Hasta ahora «se habían realizado pequeñas labores, pero muy pobres. Llegados a este punto es necesaria una intervención más integral».

La empresa que se hará cargo de la misma (Zona de obra–o Rosal) ya ha sido contratada y se espera que los operarios comiencen a trabajar «hacia el martes o miércoles» de la semana próxima. Desde el Ayuntamiento no concretan aún el periodo que durarán las obras.

No es la primera vez que desde el Consistorio se opta por cortar el acceso a la pasarela debido a algún desperfecto. En agosto de 2015, momento en el que las tablas se rompieron, el tránsito permaneció cerrado durante más de una semana. Una medida que también se tomó un curso después, cuando los daños fueron los mismos, aunque la cinta que se colocó se soltó, de modo que los peatones continuaron pasando por este singular puente.

48 metros

De considerables dimensiones (tiene una longitud de 48 metros con un peso de 60 toneladas), el paso fue víctima de los efectos adversos del agua y el sol, lo que motivó una nueva intervención por parte de los operarios municipales hace menos de dos meses, a finales de abril. En esa ocasión, al contrario que en otras, las tablas no se rompieron sino que simplemente se levantaron, por lo que únicamente tuvieron que ser atornilladas. Entonces la Policía Local procedió a la colocación de unos conos sobre las partes donde se produjo este problema con el objetivo de garantizar la seguridad de los peatones y ciclistas.

Después de este reciente parcheo, por parte del área municipal de Urbanismo ya se señaló que se estaba valorando técnicamente una solución duradera a largo plazo para la estructura. Por ello en primer lugar se consideró la sustitución de la madera por otro tipo de material que no sufra roturas con las adversidades meteorológicas.

De este modo, con esta próxima renovación, el Ayuntamiento persigue acabar con los constantes arreglos que ha requerido la estructura desde que se colocó y que han provocado el cierre de la misma en varias ocasiones, así como el peligro para los viandantes.

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